Hacer mandalas de ganchillo es una actividad muy relajante, desde elegir los colores hasta ver como van creciendo bajo la aguja.
El mandala Doris me gusta especialmente, parece una flor. Y puede servir para decorar cualquier rincón.
Las mentes "dispersas", como la mía, tendemos a tener intereses igualmente dispersos. A mi me interesan cosas tan variopintas como las manualidades, la ciencia, la música, la decoración, los libros, la moda o las cosas de mis hijos. Así que este blog será una mezcla de todo eso... Y quizá un poquito más.
Hacer mandalas de ganchillo es una actividad muy relajante, desde elegir los colores hasta ver como van creciendo bajo la aguja.
El mandala Doris me gusta especialmente, parece una flor. Y puede servir para decorar cualquier rincón.
He de reconocer que este bonito mandala al principio se me atascó un poco. El patrón es precioso, pero elegí una combinación de colores poco acertada y no me gustaba el resultado. Tuve que deshacer varias veces hasta que encontré los colores adecuados. Como decía mi abuela, que fue la que me enseñó a ganchillar "Hacer y deshacer, todo es hacer".
Los granny square en ganchillo se caracterizan por comenzar el tejido en redondo, para finalmente darle una forma cuadrada. Lo que viene siendo la cuadratura del círculo.
Al ser una labor que comienza siendo circular, podemos aprovechar el centro de un granny square para realizar un mandala redondo, simplemente omitiendo la parte en la que se forman las esquinas del cuadrado.
Eso es lo que he hecho con el Sunburst Granny.