El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")
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7/4/15

David González presenta su nuevo proyecto literario, "Campanas de Etiopía", en León


Proyecto, mixtura de relato y poemas, que acabo de leer, junto con el trabajo de Natalia Salmerón sobre el autor gijonés. Como, además de amigo, soy un forofo de la literatura de David González, quizá caigan en saco roto mis palabras, pero anticipo al lector una sorpresa mayúscula cuando descubra la prosa breve del autor asturiano, tan acerada como sus versos.

Como amante del relato corto, ya advertí en David González una capacidad especial para lograr la conmoción con sus textos en prosa en los primeros libros del autor gijonés. Esa capacidad la ha mantenido hasta hoy y avanza en la forma, de modo que el mismo texto acepta dos tipos de lectura: una directa y otra natural ("directa" y "natural" son términos míos que califican la lectura, no exportables a otros textos, aunque sí a algunos de los poemas). ¿Cómo logra David González esas dos lecturas? Para saber eso tendrán que leer Campanas de Etiopía, no pienso dar ni una sola pista para no quitar al lector el placer de la conmoción.

Por cierto que como poesía de la consciencia etiqueta Natalia Salmerón la producción literaria de David González, y estoy de acuerdo con ella, si bien el autor gijonés busca siempre perturbar al lector, estremecerle, mover sus cimientos, hacerle sentirse vivo.

Los poemas siguen también el avance formal del autor gijonés, con utilización de los dos puntos para dar continuidad a los poemas y la utilización de citas al final de los mismos para remarcar el sentido de sus palabras. Utiliza el mismo modelo que en los relatos para ofrecer dos tipos de lectura en algunos de los poemas y, lo que es más significativo, además de la confesionalidad propia de su obra literaria observo una universalización mucho más clara que en otros de sus trabajos de los "temas" o "asuntos" tratados. Da la impresión de que un gran haz de luz se esconde tras ellos y, lo que es más sintomático, de que detrás de este libro hay algo grande, algo quizá que está por verse, pero que lo cambiará todo. El subtitulo del libro (Los que viven conmigo. Cuaderno 1) es premonitorio. Sé que David González ha estado trabajando muy duro estos últimos años, y sé que este libro es la punta del iceberg. Me alegro, pues, he disfrutado de la lectura y sé que disfrutaré mucho más de lo que tenga que venir.

Bacø, 2015

24/10/14

ÁCIDO TOUR: Una de recuerdos con David González y muchos amigos más



Ahora que me voy a poner (por fin, con muchas ganas) a disfrutar de los volúmenes 2, 3 y 4 de la antología critica de la poesía de David González, EL LENGUAJE DE LOS PUÑOS, traigo al recuerdo este cartelito, obra del mago Bonilla.
Que aquella tarde noche fue fantástica no lo digo yo, todo el mundo lo sabe. Nos acompañó también Inma Luna sobre el escenario, y hubo costillas (David no las olvidará nunca) y flamenco quinqui del bueno. Como colofón, una tormenta marcó el final de la velada a las 12 y pico de la noche, justo después de que cantásemos el "cumpleaños feliz" a Deborah Vukusic.







DAVID GONZÁLEZ

MALDITO
en la india

las vacas
son
animales sagrados

en la india

los tigres
son
animales sagrados

y de hecho
hasta que no asesinan
a unas siete
u ocho personas
no se decide
salir a darles
caza
y muerte

en la india

me temo
todos o casi todos
los animales

incluso las ratas

son
sagrados

todos
excepto uno


Poema de David González perteneciente a "LOSER" (Bartleby, 2009), poemario que presentó en Fuenlabrada





1/7/14

Un poema de Eva Vaz extraído del atlas poético, "El último que apague la luz", selección de David González, publicado por el Ateneo Obrero de Gijón en 2001

ALZHEIMER

En la casa de los vecinos
se escuchan gritos desalmados
y gemidos como agujas.
La vieja tiene alzheimer
y la hija le grita:
guarra y cagona.
La vieja chilla
espantada.
Se ha cagado las bragas.

Mi abuela también
se cagaba,
y tiraba la mierda
por la ventana del séptimo,
o nos la dejaba,
como los Reyes Magos,
en el fregadero.
Mi madre le reñía a gritos
y luego lloraba.
Después, la limpiaba
y le ponía polvos de talco.
Mi abuela gemía,
media hora,
como si se le hubiese rallado
la queja.
Y luego volvía a
cagarse.
Mi madre hipando
como un pajarito,
mi padre rugiendo
como una bestia,
y yo,
huyendo horrorizada para no presenciar
el espectáculo,
o para no tener que limpiar
la mierda.



20/5/14

El lenguaje de los puños (Antología crítica de la poesía de David González)(Volumen 1)



El lenguaje de los puños
(Antología crítica de la poesía de David González)(Volumen 1)
Edición de José Ángel Barrueco
Ed. Origami, 2014

Para mí siempre es gozoso leer un libro de David González. Todo lo que el poeta de San Andrés de los Tacones hace me llama la atención, no es un escritor que me deje indiferente, y eso cuando no abre nuevos caminos en la literatura, en la forma y en el contenido. Así que estaba deseando abrir las tapas de este El lenguaje de los puños, de bucear en el interior y saborear lo que me pudiese ofrecer.

Este primer volumen de antología crítica de la poesía de David González abarca las tres primeras obras poéticas del autor gijonés con transcendencia en lo que a reseñas se refiere (les anteceden dos poemarios Ojo de buey, cuchillo y tijera y Nebraska no sirve para nada, que no se contemplan para esta antología).
Así pues las críticas recogidas se refieren a los poemarios El demonio te coma las orejas(1997), Ley de vida(1998) y Sparrings(2000). Como bien explica el escritor José Ángel Barrueco en el prólogo, la novedad consiste en incluir poemas tras cada reseña, poemas que han sido mencionados en la misma o que pertenecen al libro reseñado. Por cierto, que la colaboración de José Ángel Barrueco para la edición de este libro se  me antoja fundamental, imprescindible.

Me ha durado dos viajes, un par de horas. Todo ha ocurrido deprisa, apenas sin darme cuenta ya lo había acabado de leer. Así que lo primero que puedo decir de este libro es que es muy entretenido, que la mixtura de crítica y textos ha sido un acierto porque el libro es muy ameno. Luego observo que de la lectura se desprenden un buen puñado de reflexiones, como comprobar la ruptura que supuso la poesía de David en el mundo poético de finales de los 90 (hablo, lógicamente, del siglo pasado) o la estigmatización y el tratar de encasillarlo (sin conseguirlo) por los círculos poéticos más dogmáticos de la época. El tiempo pone a cada uno en su sitio, y las críticas de santones visionarios se han demostrado equivocadas. Por no hablar del desprecio de los poetas instaurados en el “machito”, que oteaban el peligro de lo que les venía encima por entonces y, viendo que David emergía con fuerza y a pecho descubierto en la poesía, temieron el descabalgamiento y, si antes lo apoyaron, luego intentaron derrotarle.

Por último, quisiera hacer dos aseveraciones: los que hayan leído a David González sentirán el impulso casi irrefrenable de volver a leer estos tres libros (a mí así me ha ocurrido) y obtendrán una nueva perspectiva de la lectura, mucho más enriquecedora, lo que dice mucho de esta antología crítica. Por otro lado, para aquellos otros que no conozcan la literatura del autor gijonés o no hayan podido leer estos tres libros criticados,  será la oportunidad para conocer los orígenes del movimiento poético de “no ficción”.

Dejo para cada futuro lector el resto del análisis, siempre redundaría con las palabras de Barrueco al respecto escritas en su prólogo, pero quiero añadir una confidencia, quiero mostrar cómo llegué yo a la poesía de David González (bastante más tarde, por cierto).


Tengo un amigo que, como yo, a base de estudio (preuniversitario, carrera, oposiciones y formación interna) dejó la cartera de reparto a un lado y ascendió hasta ser un cargo importante en el servicio postal. Siendo quien por entonces era, nos unía el sentirnos parte del barro, el saber que lo conquistado por esfuerzo no nos hacía olvidar lo que fuimos, lo que disfrutamos ser. Este amigo se llama Bernabé, y teníamos por aquel entonces el gusto de charlar con un vino o una cerveza en la mano sobre la vida, sobre la música y sobre la literatura, un corte sano, necesario, en las largas jornadas de trabajo de aquel “convento” que era el Centro Directivo que empezaban a las siete y media de la mañana y que nunca tenían fin. Bernabé es un entusiasta de la literatura del este, me descubrió a Shalamov y a Ismail Kadaré, a Imre Kertész, a Adam Bodor, y a  Ivan Klima. Como con las almas gemelas suele ocurrir, empatizamos, y le di a leer algo de lo mío, por entonces poesía, muy triste y muy humana, tan humana que reflejaba mi propia vida. Le gustó e inmediatamente se acordó de algo. Me sorprendió entonces con un libro de un autor español que yo no conocía y que él comparaba con Karmelo Iribarren. Sí, aquel autor era David González y el libro que me dio a leer se titulaba Algo que declarar. Hablamos del año 2007. Desde entonces mi admiración.

2/4/14

Perdidos...

A lo largo de nuestra crónica documental 
contaremos con el testimonio de distintos 
Autores Perdidos 
como José Ángel Barrueco, Salva Rubio, Vicente Muñoz Álvarez, 
Alfonso Xen Rabanal, David González, Pepe Pereza, Adriana 
Bañares, Javier Vayá, Pablo Cerezal, Maica Bermejo, Jose 
G. Cordonie, Álex Portero y otros muchos.

Las intervenciones de cada uno de ellos, se realizarán logrando
de manera emotiva y sincera, sumergirnos en sus 
incomparables identidades literarias y personales.

Ya es hora de que esos escritores que siempre he llamado "Los chicos del 
otro lado" tengan visibilidad, sean reivindicados. 

25/3/14

"Gente simpática" en Literaturas.com

"…este libro está cargado, repleto de verdad y no le hace falta adornarse con metáforas. Se sostiene por sí mismo, sin artificios. Es auténtico…"

Miguel Baquero para Literaturas.com, gracias amigo

 En la fotografía una muestra de esta gente simpática de la que hablo en el diario.

10/3/14

"Un libro lleno de verdad...diferente, genuino y de gran calidad." Reseña sobre "Gente simpática" por Miguel Baquero para El Heraldo del Henares


por Miguel Baquero - 09-03-14 
Gente simpática 
Esteban Gutiérrez/Baco 
    Confieso que, cuando el autor me hizo llegar este libro (con un fuerte abrazo, como acostumbra él a puntualizar), la acogida por mi parte fue bastante escéptica.
   
    Como me explicó, Gente simpática se asentaba sobre una base bastante sencilla: hace algunos años, E. Gutiérrez, junto con el también escritor y cuentista Patxi Irurzun, tuvieron la idea de pedir a la gente del rock que les escribieran relatos; relatos que posteriormente se reunirían en un volumen titulado Simpatía por el relato: Antología de cuentos escritos por rockeros.
   
    Pues bien, este Gente simpática (The Sympathy Tour) era la crónica de cómo, una vez dicha antología de relatos salida de imprenta, los autores organizaron una especie de gira, muy parecida a las musicales, por diferentes ciudades de España para dar a conocer el libro, siempre con la ayuda de algunos de los autores de los cuentos y otros músicos amigos, que o bien daban conciertos (eléctricos a veces, otras acústicos, dependía de la sala) o bien subían al escenario a leer su relato.
   
     “Gente simpática” se adornaba con un cuadernillo central de fotos y… bien, como decía, cuando el autor me lo entregó no pude dejar de pensar que no era más que un libro de circunstancias publicada a mayor (y única) satisfacción de los intervinientes.
   
    Sin embargo, uno nunca aprende. Es más, cuántas veces me ha ocurrido que los libros en apariencia más sencillos esconden magnífica literatura… y viceversa, que los libros más aclamados a mí dejan frío por completo.
   
    Pero sobre esto habría mucho que contar y ahora estamos con Gente simpática, el libro de Esteban Gutiérrez. Apenas comencé a leerlo, advertí su estilo sencillo (que no descuidado), conciso, directo a la verdad sin entretenerse en retóricas.
   
     Quizás porque (es lo segundo que uno advierte) este libro está cargado, repleto de verdad y no le hace falta adornarse con metáforas. Se sostiene por sí mismo, sin artificios. Es auténtico desde las palabras iniciales de Irurzun, el otro antologuista del libro que originó todo esto: “Todavía sigo tocando la guitarra eléctrica con una raqueta de tenis”.
   
    De la misma manera sincera, y sin cloquear ni infatuarse de nada, toma la palabra poco después Esteban Gutiérrez para contar al lector que él llevaba, en sus tiempos rockeros de juventud y con el seudónimo de “Baco”, un programa de radio en el que se sentía pleno, pero la vida poco después, con su búsqueda de una seguridad laboral, con sus obligaciones familiares y todas esas cosas tan serias, le obligó a estabilizarse (o a estabulizarse) y dejar aquel viejo seudónimo de “Baco” para, todo lo más, sus incursiones literarias.
   
    Hasta que la idea de hacer una antología de cuentos escritos por rockeros le hizo desempolvar por completo aquel viejo alias y colgárselo al cuello con todas sus consecuencias.
   
    En otras circunstancias, la crónica de la gira de presentación del libro habría sido un mero censo del mundo del rock subterráneo (o alternativo o suburbial, todo sea dicho sin ánimo de ofensa), una especie de “pasar lista” que no tendría mayor interés.
   
    Pero es precisamente esa vuelta de Baco, esa ilusión, ese asombro renovado, ese entusiasmo —que no por nada decían los antiguos que era “el toque directo del dedo de los dioses”— que embarga al autor lo que hace de este Gente simpática un libro diferente, genuino y de gran calidad.
   
    Porque el autor sabe comunicar su arrebatamiento al lector, compartirlo con él, y gracias a eso es que contemplamos a los rockeros que van subiendo y bajando del escenario con esa admiración que se merecen, como tipos que no han renunciado a la verdad “báquica” y no les importa sobrevivir con lo mínimo, pero con la seguridad de no haberse traicionado.
   
    Es por esa fascinación bien transmitida por lo que devoramos cada uno de sus gestos, de sus palabras, de sus risas, admirados todavía, como el autor, de que nos hayan permitido compartir esos momentos con ellos…
   
    Nadie piense, sin embargo, que todo se reduce a un estúpido y prolongado “momento fan”. Si de algo, pese a todo, le ha servido a Esteban Gutiérrez/Baco su estancia de tantos años en el mundo digamos “reglado” es para retornar a su fiebre juvenil casi olvidada con el pleno convencimiento de lo que está haciendo.
   
    No deslumbrado ni hipnotizado por la figura del tipo que se sube un escenario algunos metros por encima de nosotros y nos puede parecer un gigante. Al contrario, el autor conoce lo que es la realidad: la dureza de los viajes, el comer de menú; de vez en cuando, por ejemplo, echa un ojo al puesto de libros que hay a la entrada y sabe que no se están vendiendo como él querría, tiene miedo a veces de entreabrir el telón antes de un concierto y contemplar la sala vacía, sabe, incluso, que hacia el mismo Irurzun a quien ahora abraza de la forma más amigable pudiera sentir antipatía o algo así si tuviese que convivir demasiado con él, porque así pasa a menudo en la vida…
   
    No, el autor no engaña a nadie, no edulcora nada, en ningún momento carga las tintas en sentido positivo.
   
    Todo es verdad en este libro: la admiración del autor por el mundo que describe, su pasión, también su estilo y por supuesto esos instantes de poesía: no veía el momento de traer aquí este fragmento, escrito con ocasión de un viaje de la gira, cuando el autor se detiene un momento y mira en torno a la naturaleza:
   
    …Mientras fumo me acuerdo de esos otros espectáculos naturales, del mal embravecido que recarga mi alma de energía, de puestas de sol sobre el agua que me invitan a cumplir los sueños por la noche, de tardes de lluvia que tienen la facultad de abrirme los pulmones y meterme saudade por los ojos, de bosques de umbría en otoño, capas de colores, hayedos, que me colman de misterio…
   
    Soy un lector afortunado. En poco más de un mes me he tropezado (esa es la palabra) con dos libros magníficos: El corazón de la besana, que reseñé en este mismo diario hace poco, un recorrido por las costumbres más genuinas del Sudeste español, y ahora este Gente simpática, ambientado en el mundo del rock irreductible.
   
    Ambos son libros cargados de verdad que apenas si llegaran a leer unos pocos, pero estoy seguro de que todo iría mejor si fueran estos libros lo que ocuparan los escaparates y no tanta novela de imberbe o tanto manual tontorrón de autoayuda.
   
    Miguel Baquero
   
   
    Ficha técnica:
   
    Título: Gente simpática (The Sympathy Tour)
    Autor: Esteban Gutiérrez Gómez/Baco
    Edita: Ateneo Obrero de Gijón (colección Zigurat)
    220 páginas 

Quiero dar las gracias en público a Miguel, no solo por la reseña y por el apoyo que siempre me ha mostrado, sino por haber sabido ver que la historia de Baco es la que sustenta el libro fuera aparte de las intimidades en los conciertos y presentaciones o las anécdotas de cómo se gesto este proyecto de cuentos rockeros. La historia de Baco, un joven que lo tenía todo sin tener nada, simplemente haciendo lo que le gustaba hacer, y que dejó escapar aquella felicidad para poder sustentar una familia, creándose obligaciones y deberes inexcusables, para dejar atrás, en el pasado, al personaje que desentierra en "Gente simpática" y que es en verdad quién le da la vida, quién le otorga fuerzas ahora para seguir adelante, para luchar y conseguir sus propósitos, que ya no son "ser más y mejor", sino saber disfrutar del camino, sea este el camino que sea. Esa es, en palabras de Miguel Baquero, "la verdad".

26/1/14

Gracias, Gijón





Me gusta la fórmula del vermú literario-musical. Permite una actividad diferente un sábado o un domingo a la mañana, puedes ir con los niños y pasar buenos momentos. ahora que mis amigos están casi todos "criando", me plantearé utilizar más estas presentaciones. Por supuesto, nada de aquello hubiese ocurrido si no es por la presencia de El Tamar y su banda (pedazo actuación). Y, por supuesto, sin la generosidad de David González que confió en Gente simpática e hizo que se publicase.
Más fotos y vídeos en mi face.

25/12/13

Gente simpática. La banda sonora (10): “Excusas”, de Ni voz, ni bótox



10. “Excusas”, de Ni voz, ni bótox

“Javier Pascual me ha pedido que lea un poema de David González antes de comenzar con su actuación. Me lo escribe en un papel, muy rápido y en dos segundos preparo su lectura. Se trata de “Excusas”, un poema que Ni voz ni bótox han adaptado y con el que quieren empezar el recital en acústico. Así que cojo de nuevo el micrófono y recito lo mejor que puedo ese poema de David. A continuación empieza la actuación de Ni voz ni bótox, y lamento que no haya podido ser en eléctrico, porque merecen pero mucho la pena.

Me quedo un par de temas junto a July y Vic, mirando la actuación. Pero la gente se acerca, quiere saber más cosas del libro. Charlo con unos y con otros sobre lo que significa, sobre cómo logramos que tal o cual músico colaborase. Entonces llega el editor con una torre de libros, nos dice que se va en cuanto acabe la actuación y nos enseña el dedo: ha cerrado el capó del coche con el dedo dentro y tiene, sí, pinta de estar fracturado.”




4/12/13

La banda sonora de Gente simpática: (1) “A saco”, Yeska

1.  “A saco”, Yeska

“Sobre los viejos elepés apilados reposa un amuleto. Es una guitarra eléctrica de acero, dorada, que cuelga de un simple cordón de cuero. Debajo dos anillos. Uno sencillo, también de acero. El otro es una sortija de plata, con una opalina transparente. Todo tiene su sentido. El colgante de la guitarra me lo regaló Javier, un compañero del curro, cuando supo que estaba liado con la antología de rockeros. Para que te la cuelgues al cuello esos días, tron. Me gustó. Javier sabía que andaba buscando algo así. Es rockero, como yo, y tiene más o menos mi edad: casi cincuenta tacos. El anillo de acero y la sortija son de aquellos años en los que Bacø pinchaba en garitos. Aquel Quinto Infierno de Villalba y aquellos estudios de radio de hace tantos inviernos. Bacø, que resucitó hace diez años con la intención de recuperar el tiempo perdido.

Patxi acaba de llamar para decir que viene de camino. Es pronto, yo lo esperaba más tarde. Tenía que comer con nuestra nueva editora, y firmar el contrato de ¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis! Al parecer su tren se ha retrasado y han tardado en encontrarse en el maremagnun de Atocha a esas horas.
Cuelgo la guitarra de mi pecho. La acaricio. Me gusta sentir la sensación del acero: frío al inicio, ardiente cuando lo separas del cuerpo. Tiene algo de erótico el acero, algo que hace que me cautive. Solo por esa sensación llevo el reloj que me regalaron cuando me invitaron a pronunciar el pregón de unas fiestas: al quitármelo, antes de acostarme cada noche, su calor me hace sentir vivo. Coloco el anillo en el meñique izquierdo y la sortija en el derecho. Falta un último detalle, un foulard malva que me regaló Isa hace también muchos años, en aquélla época. Me cubro con él la garganta, dos vueltas, y salgo a la calle. Hoy es un día importante.

 


Me acompañan los ecos de Diez ases en la manga, el cedé que acaba de publicar Yeska, mientras recorro las aceras húmedas. Ha sonado un par de veces mientras preparaba las cosas para la presentación. Tatareo “A saco”. Lo tengo clavado en la memoria. Hace algo de frío y ha estado lloviendo, pero sonrío y camino susurrando el estribillo “que te puedes morir, que no voy a echarte de menos”. 





1/12/13

La banda sonora de un libro


Bueno, pues sí, de la mano de David González, director de la colección Zigurat que edita el Ateneo Obrero de Gijón, va a ver la luz Gente simpática.

El libro tiene, a mi modo de ver, muchos atractivos: De primeras cuenta con un prólogo buenísimo de Patxi Irurzun, un prólogo heavy pero entrañable, como es su literatura, en el que nos remite a aquella época en la que todos (he dicho todos, no se esconda nadie) jugábamos a ser estrellas del rock dando botes sobre la cama mientras rascábamos la raqueta de tenis que simulaba ser nuestra Fender Stratocaster. Y no solo eso, el bueno de Patxi me ha prestado un cuento para poner broche de oro al diario, un cuento que resume la vida del protagonista (quizá la de él mismo, quizá la mía o la tuya) con canciones y conciertos, esos momentos en los que algún tema de tu grupo favorito sonaba o se repetía de modo constante la canción que más te gustaba gritar en aquel tiempo, ya sabes, esos instantes que quedaron grabados en la memoria como páginas escritas de nuestro libro de vida. Las mejores páginas.

A cambio, a Patxi Irurzun lo he convertido en un personaje de libro, uno importante, principal, porque aunque se trate de un diario personal, Patxi es elemento indisoluble de lo vivido, puesto que casi todo lo que cuento lo vivimos juntos. También muchos de vosotros, que sois nuestros amigos o que colaborasteis de un modo u otro con Simpatía y su tour, sois personajes de este diario de carretera. Ya lo veréis.

Luego, ya lo habéis podido leer, tiene varias lecturas: de cómo se fue gestando el libro Simpatía por el relato (aquí hay de todo, mucho jugo y mucha chicha, muchas cosas que agradecer a mucha gente que abanderó el proyecto Simpatía como suyo, que tiró de él y, también (¿por qué no?) se reparte estopa), de las presentaciones en librerías por toda España de la mano de amigos escritores y de los músico-cuentistas, y de los conciertos posteriores (alguna imagen del backstage se muestra, divertida, flipante, cruda; la inmensa solidaridad de la gente del rock, con la sonrisa siempre en el cargador; la realidad cuando se apagan las luces), se habla también de escritores actuales, de los escritores que me interesan, con los que comparto sentido de la vida (y,afortunadamente, amistad en algún caso), y que de alguna u otra manera estuvieron presentes en esas presentaciones y conciertos, o en las charlas con los músicos o en los momentos confesionales que Patxi y yo tuvimos, y, por último, sale a relucir Bacø, al que tendré el gusto de presentaros, aquel Esteban de los 18 añitos, que creo no os dejará indiferentes.

Ah, se me olvidaba, también en el libro hay un buen puñado de fotografías (unas 30) que atestiguan aquellos momentos simpáticos. Agradezco especialmente al fotógrafo David Gutiérrez la autorización para publicar sus "retratos". Como éste, de Antonio Yeska:



Como no podía ser de otro modo, un libro que aúna literatura y música como Gente simpática, que narra las peripecias de una gira literaria con bandas de rock, tiene debajo (o, mejor dicho, en medio, en lo sustancioso del bocata) una banda sonora. Y ésta, amigos, es impresionante. Durante los próximos días iré colgando en el blog fragmentos del libro acompañados de la música del momento, de ese mismo momento que se narra. El resultado tiene su encanto, ya veréis.

Grandes sorpresas os esperan...

Salud  y Rock´n´roll


***
(Pista oculta)

“El rumor de que se estaba preparando un libro [de cuentos escritos por cantantes y músicos de rock] llegó a Kike Turrón, que se unió a Simpatía sin dudarlo. También Josu Arteaga [La banda del abuelo] y más gente del Norte, territorio de Patxi, fue apuntándose al proyecto. La nómina de músico-cuentistas crecía y ya era evidente que superaba las primeras expectativas. Lo que saliese era ya demasiado para publicar en Al Otro Lado del Espejo, y en su momento tendríamos que buscar editorial....”







25/11/13

"Gente simpática", mi próxima publicación

Gente simpática
(a modo de introducción)

El 17 de noviembre de 2010 se presenta en Madrid un libro singular: Simpatía por el relato (cuentos escritos por rockeros). Se trata de una edición única, que aúna literatura y música. Durante más de dos años los escritores Patxi Irurzun y Esteban Gutiérrez recopilan cuentos escritos por músicos, cantantes y compositores de bandas de rock españolas. El libro recoge narraciones breves de Kutxi Romero, cantante de Marea, de Carlos Pina, cantante de Panzer, de El Drogas, líder de Barricada, de Julián Hernández, de Siniestro Total y así hasta conformar una increíble antología de 32 autores. Simpatía por el relato es una edición única porque, además, es un libro solidario y los derechos obtenidos por autores y antólogos han sido cedidos y destinados a un comedor social de Pamplona y a una asociación de apoyo al pueblo saharaui de Fuenlabrada. Para asegurar el éxito del libro y del fin social al que quieren destinar los posibles beneficios del mismo, se origina una gira de presentaciones y conciertos por toda España, generándose una corriente positiva, de buen rollo, de generosidad allí dónde el libro es presentado. Una corriente positiva que se califica con una palabra, un nombre que lo dice todo: “simpatía”.

Gente simpática es el diario de ruta de esas presentaciones y conciertos. En él se narran las anécdotas de las mismas, se describe la actividad tras los telones de los músico-cuentistas en los conciertos, se narran las peripecias que ocurrieron durante los dos años que el libro estuvo gestándose, cómo llegaron a él los participantes, las barreras que se hubieron de sortear, la solidaridad generada entre todos los rockeros que hacía que las bandas se ocupasen de llevarlo a su ciudad, de conseguir gratis una sala de conciertos para tocar allí (Madrid, Fuenlabrada, León, Oviedo, Gijón, Santiago de Compostela, Zaragoza, Barcelona, Valencia…), de ofrecerse para tocar de modo gratuito, de amplificar la existencia del libro y, a su vez, del Comedor Social París 365 de Pamplona y de la Asociación Río de Oro, de su campaña de acogida por familias de Fuenlabrada de niños saharauis en el verano.  

Pero, además, Gente simpática, contiene varios niveles narrativos más. Por un lado nos muestra el panorama literario español, sobre todo de escritores alternativos, underground, asociales, que no comulgan con las corrientes comerciales del momento. Estos escritores han apoyado el proyecto desde el inicio y acogieron el proyecto en las librerías y salas de sus ciudades. Salen a la luz muchos de los nombres de la literatura actual que serán recordados en el futuro por su compromiso social y su creencia en el cambio del sistema: Vicente Muñoz, Xen Rabanal, José Ángel Barrueco, David González... Estos son los escritores de los que se hablará, y no de los grandes vendedores de humo, de los proyectos gestados en multinacionales y sustentados por miles de euros en publicidad.

Asimismo, el diario de ruta que es Gente simpática,  precisamente por ese inconformismo latente en la gira que genera la corriente “simpática”,  hace que el autor, Esteban Gutiérrez Gómez, recupere de su memoria a aquel chaval que era él a los 18 años, aquel joven llamado Bacø, que pinchaba música en los garitos de rock, que participaba en un programa musical de radio de cierto éxito y que pensaba, ya entonces, que era posible cambiar el mundo.

Simpatía por el relato no era más que un proyecto descabellado que dos escritores hacen fermentar en su cabeza una noche de cervezas y se convierte, a fuerza de empuje y solidaridad, en una realidad que aúna tanta gente y tantas emociones que genera una corriente de apoyo difícil de conseguir, aún con todo el dinero del mundo, por aquellas multinacionales de la letra impresa. La salida de la segunda edición del libro es una muestra de su éxito.

Eso es lo que el diario pretende hacer ver: que nada es imposible.

Y que de vez en cuando
se cumplen
los sueños.


próximamente



Prólogo y epílogo por Patxi Irurzun
Dirige la Colección Zigurat, David González
(gracias a los dos)

The Sympathy Tour

MADRID,   17 DE NOVIEMBRE DE 2010
(Luter, Juan Abarca, Dani Sancet,  Ángel Petisme)

FUENLABRADA,   18 DE NOVIEMBRE DE 2010
(Yeska, Insolenzia, Luter, Kike Babas y La Desbandada)
  
OVIEDO,   19 DE NOVIEMBRE DE 2010
(Black Horde, Los majaderos)

PAMPLONA,   25 DE NOVIEMBRE DE 2010
(El Drogas)  

LEÓN,      9 DE DICIEMBRE DE 2010
(Ni Voz, ni Bótox)  

SANTIAGO DE COMPOSTELA,          19 DE ENERO DE 2011
(Forraje)  

ZARAGOZA,      18 DE FEBRERO DE 2011
(Experimentos in da Notte, Lilith, Insolenzia)  

BARCELONA,       17-18 DE JUNIO DE 2011
(El Pájaro Loco, Lilith)  

GIJÓN (SEMANA NEGRA),           29  DE JULIO DE 2011
(Black Horde, Lilith)  

GETAFE (SEMANA NEGRA),     16  DE OCTUBRE DE 2011
(Kike Babas y La Desbandada)  

VALENCIA,  11 DE NOVIEMBRE DE 2011
(The Sheenas, LIlith)  

       MADRID (theENDoftheTOUR),      24 DE FEBRERO DE 2012
(Juan Abarca, Turrones, Panzer)   


4/11/13

Regreso después del abandono


Sí, por pereza o por desidia o porque no me motivaba en absoluto ponerme a escribir para “simplemente alimentarlo”, he tenido abandonado el blog todo este tiempo. Eso no significa que haya dejado de trabajar (y por trabajar hablo de escribir y de todo aquello que no es escribir, pero es consustancial a la literatura) y hay unos cuantos proyectos rodando por este mundo de las letras. A ver si alguno de ellos (sobre todo un poemario que me tiene entusiasmado) cuaja pronto.

En fin, recopilando alguna información de lo que estos últimos días ha ocurrido, deciros que acaba de publicarle El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline, un libro colectivo en el que un puñado de autores españoles reflexionan-muestran-ficcionan-opinan sobre la figura y la literatura del autor francés, el más maldito de los malditos, y que, como todos ellos (“los malditos”) ha influído notablemente en la literatura de las generaciones posteriores de escritores, tanto europeos como norteamericanos. Ya sabéis: “si ellos tienen su Dios, nosotros tenemos el nuestro”. Un libro en el que participo con un relato, “Huele a espíritu adolescente”, que muestra cómo los postulados de vida de Céline siguen aún vigentes. Por cierto, que con el título realizo un doble homenaje: a Céline, por hacer ver hasta el final de la vida su disconformidad con la sociedad, con el mundo-basura que lo rodeaba (no muy diferente al actual, por cierto), a la manera bárbara y sincera de los chavales que no miran más allá del próximo segundo, que no tienen nada que perder; y a Kurt Cobein, compositor y líder de la banda de rock Nirvana, que renegó de esta canción ("Smells Like Teen Spirit" ) cuando las multinacionales la convirtieron en himno del inconformismo y empezó a facturarse lo underground (etiquetado como grunge) y hasta su propia imagen igual que la de Che Guevara (nunca un muerto anticapitalista facturó tanto) como líder de la Generación X (otra etiqueta). Lástima que su precipitada muerte lo convirtiese en mito y sirviese para seguir aumentando el negocio.

El descrédito es una lectura que llega a las librerías gracias al empuje del escritor leonés Vicente Muñoz Álvarez y al guante recogido del suelo por Ricardo Moreno, editor de Lupercalia. Creo que os interesará.



El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline
Selección y prólogos de Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez


Colaboran:  Enrique Vila-Matas, Miguel Sánchez-Ostiz, Mario Crespo, Celia Novis, José Ángel Barrueco, Óscar Esquivias, Bruno Marcos, Pepe Pereza, Isabel García Mellado, Álex Portero, Vanity Dust, Juanjo Ramírez, Patxi Irurzun, Juan Carlos Vicente, Velpister, Esteban Gutiérrez Gómez, Pablo Cerezal, Javier Esteban, Choche, Miguel Baquero, Carlos Salcedo Odklas, Joaquín Piqueras, Adriana Bañares, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal y Daniel Ruiz.

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Por este mundo del ciberespacio, además, hay algunas cosas que quisiera destacar: el regreso del poeta y escritor David González (gran maldito, también, y gran amigo) con un nuevo blog: El lenguaje de los puños http://ellenguajedelospunos.blogspot.com.es/), tras algunos meses de sanadora desconexión; y la publicación de Alcander, la primera novela de mi compañera de letras de Fuenlabrada Luisa Fernández, en formato digital, que abre la puerta a lo que puede llegar a ser todo un bombazo editorial. Aquí os dejo el banner de Alcander.

1/10/12

Un poema inédito de David de San Andrés


Hace unos días fue su cumpleaños y, en vez de esperar un presente, un detalle de los amigos, va él y regala a su gente un par de poemas, entre ellos este que váis a leer a continuación. Un poema lleno de significado para alguién que vive con fecha próxima de caducidad  cosida a la piel.

LO QUE IMPORTA


no importa

que nadie llore

tu muerte:


importa esto:



que la vida

te sonría:

David de San Andrés

28/1/12

No hay tiempo para libros

"Este fin de semana andaré apurado de tiempo".
Lo pensaba ayer, mientras estaba leyendo la última novela de un colega que me ha pedido opinión antes de meterla en imprenta (por lo tanto, urge). Además, tengo una semana (hasta el viernes 3 de febrero) para dar el último repaso a mi próxima novela (por cierto, que ya tiene título definitivo: 13.0.0.0.0. (Revolution Now))antes de entregarla a los editores.
Total, que sabía que no iba a salir de casa, pero también es verdad que esperaba que Isa me trajese el paquete de Correos con la última propuesta poética de David González.
Y anoche, envuelta en el frío polar que nos invade, llegó con No hay tiempo para libros (Nadie a salvo), que así se titula el poemario.
Y escribo estas cuatro letras para decir que, cómo es lógico, no pude evitar dejarlo todo y leerme el poemario y que me pareció, atención a esto, UNA PUTA MARAVILLA, UNA OBRA MAESTRA, LO MEJOR DE LO MEJOR: siempre innovando, muy por delante de lo que ahora se está haciendo (tanto en el fondo como en la forma), y que os recomiendo que entréis ahora mismo en la página web de Origami y os hagáis con un ejemplar, porque no pienso destripar este libro, ni publicar un solo poema, porque no se entendería sin el conjunto, sin las citas o las fotografías que lo acompañen, sin el poema anterior o el posterior.
Haceos con un ejemplar y ya me contareis.

Y, dicho ésto, vuelvo a la gruta a leer, que de eso trata mi vida.

Salud & Freedom