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domingo, febrero 13, 2011

NADIE MÁS PUEDE TOCARME

Ella llega a casa cansada. Hoy no ha podido ir a la peluquería, ha estado todo el día trabajando. Se siente normal. Incluso más fea que otros días. Espera que él le cuente su día, si la ha visto, si sonaban o no sus tacones, si su perfume era el mismo. Respira y espera que pase pronto, que le cuente todo rápidamente. Él la saluda. Le pregunta, como siempre, qué tal el día. Ella le cuenta todas sus cosas, las nuevas, las que continúan desde ayer o la semana anterior y espera que no llegue el momento en que él hable. Pero termina y dice lo mismo, ¿y el tuyo, qué tal? Él le va a contar lo de siempre, pero antes de hacerlo la mira y le dice lo que quiere decir desde hace mucho tiempo: estás muy guapa, tanto como siempre. Sabes, nunca te lo he dicho, y sé que tú lo sabes, y que tengo que decirlo. No hace falta que me digas que me quieres ya lo sé. No es eso. Quiero decirte la verdad. Y ella tiene mucho miedo, hasta que escucha: nadie más puede tocarme.



sábado, febrero 12, 2011

ÉL LO SABE

Él lo sabe, sabe todas las razones, sabe la verdad. Sabe que por más que siga otros pasos, que imagine perfumes, que mire a otras mujeres sólo hay una en su vida, sólo una vale. Sigue los ruidos de los tacones, que no le excitan. Sigue el perfume de esa mujer, que no provoca nada en él. Sigue el movimiento de su pelo. Crea un pasado y un presente y un futuro para ella. Pero no es posible. Él lo sabe. Por eso nada le preocupa excepto ella. Y sabe que tiene que decírselo y no se atreve como la primera vez que le dijo te quiero. Como cada vez que la ve, tan hermosa, un martes cualquiera, y no puede decirle que es así, que está infinitamente bella. Y sólo puede contarle la cualidad de los pasos de esa otra mujer. La onda que su perfume propaga. Y lleva así mucho tiempo esperando para decirle lo que ella necesita oír: nadie más puede tocarme.



domingo, febrero 06, 2011

DESCONCERTADO

Caminar le sirve para reflexionar. Las ideas crecen en su cabeza, se desarrollan con calma mientras pasan los lugares algunas veces sin que se de cuenta, alguna vez incluso pasa ella y sus tacones sin que se percate de que ha pasado. Camina y piensa. Piensa muchas veces en su mujer. Piensa en cómo la conoció. En lo fuerte que es ella y lo débil que es él. En que sólo es fuerte a su lado. En que su sola presencia le hace saber que todo está bien, que es cómo tiene que ser. Y piensa sin embargo en esa excitación que siente cuando la chica de los talones se acerca por la calle. Excitación distinta es la que siente cuando su mujer se acerca a él, cuando se da cuenta de que ha estado en una habitación porque siente su olor, porque ve que ha movido un objeto. Y mientras va caminando se siente desconcertado.



domingo, enero 30, 2011

ENSEGUIDA

Muchas noches se despierta y siente las manos de él en su cintura. Se siente reconfortada. La despierta la inquietud. Sueña a veces con la chica de los tacones, con el sonido de los tacones acercándose y alejándose. Sueña que le pierde. Sabe que no es grave perder a nadie. Ella ha perdido a todo el mundo. Su vida se fue quedando vacía. Su pequeña familia se descompuso. Y ella se rehizo. Cree que podría volver a hacerlo. Que podría incluso encontrar a otro hombre al que querer y que la quisiera, otro hombre con el que vivir. Otro hombre que la hiciera sentir. Sabe que podría. Pero no quiere hacerlo. Así que cuando se despierta se acerca al cuerpo dormido de él y sabe que se dormirá enseguida.



sábado, enero 29, 2011

CURIOSIDAD

Cuando le conoció él era muy parecido a como es ahora. Tenía esa pinta de no estar nunca en sitio, de que nada le importaba, de que no se enteraba ni se quería enterar de nada. Por eso cuando le conoció no le dio importancia y no habló con él hasta mucho tiempo después. Y no fue bien. Porque siempre es muy cortante con la gente. Siempre es duro. Ella sabe, supo después, que eso es sólo una defensa. Y que asume cierta forma de ser. Que tiene cierto sentido del humor que no es fácil de entender. Pero que no dice nada en serio. Que todo lo que le dijo el primer día era una broma. Y que pretendía que ella no se acercase. Pero lo hizo. Y fue sólo por curiosidad.



domingo, enero 23, 2011

INVENTÁNDOLA

El frío hace que camine más deprisa, que sus tacones suenen más rápidos, más continuos, más fuerte en el suelo, menos veces. La lluvia la sume en cierto regodeo, le debe de gustar la lluvia porque pasa más despacio, aunque los pasos de sus botas para la lluvia no se oye, se oye cierto chapoteo. El buen tiempo la pone de buen humor, o algo así, porque los pasos suenan distintos, con un tañido distinto en el suelo, con una expresión más confiada. Él lo cuenta todo, lo anota todo en su cabeza. Trata de conocerla en sus pasos. Aunque realmente lo que hace es inventársela en esos pasos.



sábado, enero 22, 2011

DUEÑA DE SÍ MISMA

Él la ve distinta. La ves más guapa. Y sabe que algo le pasa. Incluso intuye que es por él, que es por su forma de hablar de los tacones y su ruido y de la estela de perfume. Que es por eso. Que por esa razón ella se pasa tanto tiempo en la peluquería y que por eso le habla tanto y le busca algunas veces. Pero no va a preguntarle. No va a decirle qué te pasa. Nunca lo hace. Deja que sea ella la que decida el momento. La que diga lo que tenga que decir cuando lo decida o cuando sea necesario. Que sea ella la dueña de sí misma.



domingo, enero 16, 2011

RECUERDOS

El sonido de los tacones se apaga al doblar la esquina, pero él sigue oyéndolo durante mucho tiempo en su cabeza. Sabe que tiene que ver con la excitación y que tiene que ver con el recuerdo. Con aquella profesora de cuando era pequeño cuyos pasos resonaban mucho antes de llegar a clase. Y que olía tan bien y tenía aquella voz tan bonita. Y también tiene que ver con la vecina que subía las escaleras con la falda corta y que siempre le sonreía cuando se cruzaba con él. Y con todas aquellas mujeres que ha amado por un minuto mientras se alejaban de él como otras tantas. Y con su mujer. Sobre todo con el gran amor que siente por su mujer. Aunque realmente no sabe cómo se mezcla todo eso.



sábado, enero 15, 2011

TODO SU AMOR

Pasa mucho tiempo en la peluquería. Va tres veces al mes. Quiere mantenerse joven, bella, quiere que él la mire como mira a la chica de los tacones, que hable de ella como habla de la otra. Pero es algo que nunca sabrá, ¿Con quién hablará él de ella? Además en la peluquería puede hablar con tranquilidad. Una mujer pasa mucho tiempo quieta en la peluquería, sin otra opción que hablar con su peluquera, o con la compañera de la otra silla. La peluquera, las peluqueras, son expertas consejeras. Ya han oído de todo. Y aunque ella no cuenta nada, la peluquera sabe que en realidad va allí buscando amor. Ella también lo sabe. Que busca su amor. Todo su amor.


domingo, enero 09, 2011

IMAGINAR Y SABER

Ella nunca la ha visto, no sabe cómo es más que por las descripciones que él hace. Se la imagina muy hermosa. Y piensa en ocasiones que la hace más hermosa de cómo en realidad es. Sabe cuál es su perfume. Cómo suenan esos tacones. Sabe que camina por la calle y adónde va, de qué debe trabajar. Lo que no sabe es cómo el corazón de él se acelera, o no, cuando ella se acerca. La delectación con que se introduce en su estela para captar su perfume. No sabe nada de eso. No sabe que hay de ella dentro de él. Qué es lo que él realmente quiere o piensa de ella. Si fantasea con ella. Si su imaginación la ama y vive con esa mujer igual que vive con ella. No sabe nada de eso y a veces piensa que es mejor no saberlo. Pero quiere hacerlo.



sábado, enero 08, 2011

CONFORT

Pero las formas de él no han variado. Habla mucho de ella, de cómo suenan los tacones, ella le nota en ocasiones distraído, pero claro, él siempre ha sido muy distraído, siempre ha tendido a perderse dentro de sí mismo, ha sido capaz de no decir nada durante horas y horas, con cara seria. A ella le parece en esos momentos que es el hombre más triste de la tierra. Pero luego sale de ahí con una sonrisa y hace que ella se ría. Y eso sigue haciéndolo. Y sigue hablándole de la misma forma y sigue teniendo para ella los mismos gestos, los mismos besos. Eso la conforta en sus peores momentos, justo antes de llegar a casa y meter la llave en la puerta.



domingo, enero 02, 2011

OTRA

Ella cada vez piensa más y más en los tacones. En el trabajo las compañeras la ven desmejorada, preocupada. No se han dado cuenta, sin embargo, de que ahora lleva zapatos ruidosos, zapatos que tienen mucho tacón. Tampoco se han dado cuenta de que se perfuma mucho. A veces, ante el espejo, ante la caja registradora al ir a pagar una de esas cosas, se pregunta si eso es necesario si no estará comprando calma, si no estará siendo objeto de una crisis de confianza. Al mirarse no se ve tan joven, no ve exactamente lo que antes veía, lo que querría ver.



sábado, enero 01, 2011

¿LO HACE?

Mientras él duerme y no sabe con qué sueña, su mujer permanece despierta. Últimamente no duerme bien. Piensa en ella. En sus tacones. En por qué. En cómo él le cuenta si la ha visto o no, si suenan o no sus tacones, si ha entrado en su perfume. Y piensa que no puede luchar, que no se puede luchar contra una mujer que no existe, que no es, que es pura creación de su marido. ¿Cómo ganarla? Ella es perfecta porque está creada por él tal y como él quiere que sea. ¿Y ella? ¿Qué tiene ella? ¿Por qué él la sigue queriendo? ¿Lo hace?



domingo, diciembre 26, 2010

NOCHES FRÍAS

En las noches frías se acerca mucho a su mujer. Lo hace porque a ella le gusta y aunque no se lo pida él se acerca. Alguno de esos acercamientos han acabado en sexo. Un sexo caliente en las noches frías. Ella nota que él viene de atrás y la abraza y se siente muy querida. Se siente la única mujer en el mundo. Sin embargo cuando se levanta y se marcha a trabajar, cuando sus tacones resuenan en la escalera, piensa en si él la seguirá queriendo todavía o sólo es costumbre, si podrá hacerlo muchos años, si no estará ya queriendo a otra. Y odia el ruido de sus tacones.



sábado, diciembre 25, 2010

NADA QUE HACER

Los días de fiesta sabe que ella no pasará y trata de convencer a su mujer de pasee a su lado. Pero no lo consigue, así que hay días que parecen fríos y que prefiere quedarse en casa sin nada que hacer, sólo mirando a su mujer mientras trastea por la casa y tratando de no pensar en cosas que no debe: los pasos de ella, su historia, su nombre, cómo le recuerda a otra mujer que no le amó pero de la que estuvo colgado. Trata de mitigar esas ideas y busca ocupaciones que le mantengan entretenido, pero no termina de salirle bien.



domingo, diciembre 19, 2010

SUEÑOS

El sonido de los tacones de ella le ha despertado esta noche. Soñaba que ella caminaba a su lado durante mucho rato y que iban a un bar de copas y bailaban al ritmo de los tacones. Pero él sabía que soñaba. Era más un duermevela que un sueño profundo. Y supo desde el principio que soñaba, que nada era real, que el nombre de ella él lo había inventado, que el roce con el dedo en su cara era fingido. Y no ha querido ir más allá. No ha querido ser infiel. Ni en sueños.



sábado, diciembre 18, 2010

CELOS

Su mujer lo sabe. Sabe que a él le gusta pasear para verla a ella. Que le gusta el sonido de sus tacones. Lo sabe porque él se lo cuenta. A ella se lo cuenta todo. Excepto lo evidente. Y lo innecesario. Y ella lo sabe. Y sigue sus aventuras. Cada ciertos días se lo cuenta. Sabe que no hay amor en ello. Sabe que su único amor es ella. Y lo sabe por cómo la mira. Y por cómo la busca siempre. Conoce sus miradas. Cuando necesita ayuda. Cuando quiere huir. Cuando la busca porque la ha perdido y tiene miedo. Sabe cuántos taconazos a escuchado él. Y el sonido exacto de los tacones tal y como ella los ha descrito. Y no lo confiesa. Pero está celosa.



domingo, diciembre 12, 2010

VIDAS

El ruido de los tacones le ha sacado hoy de su ensoñación. Caminaba sin saber muy bien hacia dónde, con la misma sensación mecánica con la que se cambian las marchas de un coche. Y de repente oyó el ruido de los tacones que se acercaban hacia él. Al levantar la vista ella estaba ante él y ha tenido que moverse un poco a la derecha para que ella pasara. Parecía enfadada. Y eso ha ocupado el resto de sus pensamientos durante la tarde. Y parte de la noche. ¿Por qué estaría enfadada? ¿Qué pasará en su vida? Y ha inventado varias vidas para ella, con la seguridad de que en ningún caso ha acertado con la verdad.

sábado, diciembre 11, 2010

CONTANDO

Cuenta los días que faltan para el veintiuno de diciembre. Desde que cambian la hora y todo se vuelve oscuro. Sabe que ese día todo cambia, que ese día vuelve a nacer la luz. Que los día se harán imperceptiblemente más largos. Y esa cuenta atrás le hace optimista. Cuenta también las veces que se ha cruzado con ellas. Y el número de taconazos que hacen falta para que ella gire la esquina. En casa tiene contadas las figuritas decorativas que su mujer coloca en los muebles y que impiden dejar nada en los muebles con tranquilidad. Y tiene contadas las bombillas totales de casa. Y el número de escalones que hay hasta la calle. Cuando está tranquilo deja de contar.



domingo, diciembre 05, 2010

ABURRIMIENTO

El invierno es aburrido. Los días cortos. El frío. Los abrigos. Toda la gente protegiéndose de todo, del frío, del viento, de la lluvia. Tapados. Con paraguas. Con abrigos grandes. Orejeras. El invierno le aburre. Hay poca luz. Días tristes. Hay días que ni va al paseo, días que se queda en casa pensando, mirando por la ventana cómo llueve y echando cosas de menos. A su mujer. El ruido de los tacones. A ella. Le gusta a veces echar de menos. Le gusta añorar las cosas desde lejos. Sentir ganas de las cosas. Mandar un mensaje a su mujer en el que parece que no está diciendo nada, pero que dice, te quiero.