Que sí... que vale, que te debo no-sé-cuántas-mil cartas... y no-sé-cuántas-mil explicaciones... pero intentaré hacerlo poquito a poco.
Tú no te preocupes, que cuando hay que hablar de ti... ¡se habla!
Pero trataré de resumir e ir por partes:
1- En la fábrica de hipocondríacos nos han dicho que ya basta de dichosas pruebecitas.. Ha costado que lo entendiesen Umpitas. Ahora tengo el trasero firmemente cuadrado (sí, más que antes... ya está completamente fibrosado, así que no tiene remedio) y tengo que taparme los ojos cuando salgo a la calle porque tanta luz me parece extrema.
Dudo que te interesen los resultados, pero de momento, los jefecillos de la fábrica están dando el visto bueno a mis conocimientos acerca de la hipocondría. Como siga así... consigo el próximo ascenso también.
2- Te dejé al cuidado del enanito de dos metros, que por si no lo sabías Umpitas, tenemos la custodia compartida para situaciones así.
Umpa Lumpa preocupadísimo por todos los daños causados... |
El famosísimo hipocondríaco, que quería clonarme, dijo que esta vez le hacían falta trozos de todas partes. Y tras someterme a diversas torturas chinas, decidió que ya no voy a ser jamás de los jamases una glivec-girl. Que me retira la capacidad de obtener los superpoderes porque tengo unas células súper-rebeldes que se han negado en rotundo a sucumbir a tales efectos. Después de haberle echado en cara a Mónika su abandono del grupo de las glivec- girl... se podría decir que este ha quedado definitivamente disuelto... Ohhhhh
Y es que Umpitas, por lo visto, si estallase una bomba atómica habría tres especímenes que sobrevirían:
1- Tú (obviamente... a ver quién se atreve contigo... las partículas radiactivas terminarían hasta las mismísmas narices de ti...)
2- Las cucarachas (esto lo sabe todo el mundo)
3- Mis células medulares mutadas, que después de un año siguen campando a sus anchas.
3- Después de estas noticias tan... sorprendentes, cuanto menos... tú querías maquillar a tu modo el fin de semana.
A ti las ganas no te faltan, hijo mío... y como tienes el don de la oportunidad hiperdesarrollado y de vez en cuando te gusta demostrarlo...
Día 29 de febrero. 00:30.
Intento terminar una cosa urgente para la mañana siguiente.
Lo termino.
Me dispongo a imprimir.
La impresora sufre crisis de ausencias... Se enciende, se apaga... hace cosas raras... Deja de responder.
La impresora sufre descargas eléctricas extrañas...
Le paso la escala de Glasgow: 5 . Coma.
Me dispongo a buscar inmediatamente la etiología del fallo multiorgánico agudo...
Y lo encuentro... Vaya si lo encuentro.
Sufre un problema de conducción nerviosa, de causa traumática...
Principal culpable: ¡¡¡¡UMPA LUMPA, Y LA MADRE QUE TE TRAJO AL MUNDO!!!
¿Te crees que tengo que estar aguantando esto a tu edad? O sea... que te pones a morder el cablecito cuando te da la gana, como te da la gana y porque te da la gana...
Hojita sin entregar a tiempo en la fábrica... ¿Con qué cara digo yo que tengo un Umpa Lumpa que se ha puesto a morder el cable de la impresora en el momento menos oportuno? Suena a típica excusa rebuscada del colegio Umpa...
Ya sabes que a mí los carniceros no me van mucho... pero no me queda otra que meterla en quirófano a ver si el trozo de cinta aislante que el enanito de dos metros me ha regalado para la ocasión soluciona el problema...
Mal lo veo...
Y yo voy y voy al Mercadona sólo para darte el caprichito de las barritas... Lo tuyo tiene delito.
Eso sí, que a ti nada de lo que te cuente te quita el sueño...
Dulces caricias... (más vale que funcione... porque si no, vas a pagar el cable pero a base de barritas de menos...)