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martes, 2 de septiembre de 2008

El Mundo de Munch: La angustia

Aunque con un poco de retraso, que espero me sepan disculpar, llega el análisis de las dos obras de Munch que colocamos en anteriores entregas: El grito y El día siguiente. Ambas obras tienen un tema central que ya habéis señalado en vuestros comentarios: la angustia y la soledad.


Una mujer sola, junto a unas botellas que bien podrían estar vacías,en actitud de total abandono, tumbada sobre una gran cama que parece doble todavía con las botas puestas. Quizá problemas amorosos, o de dinero, o quizá haya sufrido algún tipo de agresión (lo menciono por el corsé abierto), pero algo no va bien, y lo sabemos.

Un hombre en mitad de un puente, en un escenario difuminado y hostil, dos personajes alejándose, de espaldas a él. Es como si el mundo se le viniera encima. Impotente, asustado, solo, ignorado, lo único que puede hacer es gritar con todas sus fuerzas.

Las dos obras pertenecen a etapas artísticas muy diferentes del autor, lo podéis ver en la técnica y el estilo. Y sin embargo, el tema es recurrente. Seguramente, el sentimiento de soledad se remonta a su infancia: su madre murió cuando él aún era un niño, y dos de sus hermanos también. A otra de sus hermanas se le diagnosticó una enfermedad mental. Esa angustia que Munch no podía soportar, el dolor de perder a su familia, el fanatismo de su padre, católico que les inculcó el terror al infierno, explotan en su obra con mucha fuerza. Estos cuadros lo demuestran. De hecho, él mismo pensaba que esa angustia era, de alguna manera, el motor de su obra.

Las dos obras tienen también un doble sentido. En El grito reina el desorden, el caos. La naturaleza se presenta con mucha fuerza, con colores intensos y formas sinuosas en el cielo y el río, pero a la vez hermosa y atrayente por los mismos motivos que la hacen parecer peligrosa. Y aparecen sus amigos en el puente, que, aunque acentúan su soledad, también en parte suavizan el terror que puede provocar el cuadro. Quizá Munch intentaba transmitir que no todo está perdido, aún queda belleza en la naturaleza, y la oportunidad de darse la vuelta y alcanzar corriendo a esas dos figuras que se alejan.

El día después es un cuadro más abierto a interpretaciones que el anterior. El ambiente parece acogedor, con marrones cálidos pero apagados, transmite la sensación de hogar modesto, de complicidad con la protagonista, como si nos hubiera dejado entrar en su casa. Una sensación de comodidad y amabilidad . Además, ella todavía es joven, y guapa. Tal vez eso ayude más a que nos dé algo de lástima, nos impulse a querer ayudarla. Dan ganas de arroparla, como dice Nikt. Otra vez nos cruzamos con la belleza en un entorno amenazador (las botellas pueden ser un "peligro"), pero en este caso también acogedor. Pasku comentaba que le parecía que la joven estaba muerta, Nikt decía que parecía estar dormida. Creo que Munch dejó apropósito ese aspecto del cuadro abierto, para que cada uno decidiera hasta dónde llegaba la angustia de ésa mujer, e imaginara su historia.


Y bueno, hasta aquí la primera parte. Creo que ya os he metido suficiente rollo, ¿no? xDDD Espero no haberos aburrido mucho. Estos comentarios no los he sacado de ningún libro, son observaciones personales en gran medida. Lo digo para que nadie tome estas palabras como un manual, ni al pie de la letra, ni nada de eso. Sólo me ha parecido que reflejaban muy bien este aspecto del pensamiento de Munch. Las próximas obras seguramente tratarán de la visión que Munch tenía de la mujer. A ver si también os gustan.

Un saludote!

domingo, 24 de agosto de 2008

El Mundo de... Edvard Munch

Hace mucho le prometí a un amigo que escribiría una entrada sobre el pintor noruego Edvard (o Edward) Munch. El tiempo ha ido pasando y no he encontrado la manera ni el momento de hacerlo, así que he decidido cambiar de táctica e intentar crear una perspectiva del autor entre todos. Si os gusta la iniciativa podemos intentarlo con otros autores también.

La idea es poner en varias entradas varios cuadros que representen un aspecto determinado de Munch, y que cada uno escriba como respuesta lo que le parezca cada cuadro, sin más información que las mismas obras. No se trata de "a ver quién sabe más", si no de saber qué le inspira a cada uno la obra. Después se pondrá otra entrada con un comentario de todas vuestras opiniones y un fragmento de la vida del artista. ¿Qué os parece?. Podéis hablar de lo que queráis acerca del cuadro, de cualquier cosa.

Aquí van las dos primeras imágenes, probablemente las conozcáis:








El día siguiente
(1894-1895)














El Grito (1893)

A ver qué os parecen. Podéis hablar, repito más que el ajo, de todo lo que queráis sobre ellas, incluso compararlas. Cualquier cosa. Espero que os gusten. Un saludo!