Un par de monedas se le cayeron al suelo y tuvo que avanzar algunos pasos para recoger la última... fue entonces cuando los descubrió.
Detrás de la marquesina transparente de la parada estaba sentada en la barra una chica bastante joven, máximo diecisiete años, le colgaban las piernas sin tocar el suelo... y a sus pies quedó situada la más pequeña moneda de cinco céntimos.
Tenía un pie descalzo balanceándolo por los aires (su correspondiente calzado reposaba en el suelo) acariciando suavemente el empeine del otro, el cual sujetaba frágilmente una francesita que ya apenas colgaba inestable, prendida tan sólo por uno de sus dedos.
Cuando él se agachó a recoger la moneda ella, embelesada con el sonido atronador procedente de sus cascos, ni siquiera reparó en el muchacho, ni en la manera en que aquel desconocido le miraba fijamente los pies, los más bonitos que jamás había visto en su vida.
Contemplándolos, se quedó sin aliento.
Cinco minutos después cada uno estaría en un autobús distinto y él "olvidaría" lo sucedido, concentrándose en la lectura de aquel libro tan plomizo que le habían (equivocadamente) recomendado.
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Sin embargo la noche siguiente, en un parque de las afueras, mientras se follaba por detrás a aquella chica que le había estado haciendo un férreo marcaje en el "Bar de Adolfo"... le volvió todo de repente, como una revelación.
Su amante estaba prácticamente abrazada a aquel árbol medio seco y amordazaba sus gemidos tapándose la boca con el antebrazo... él estaba bastante empalmado, pero demasiado borracho para correrse.
Eso... y que ella no le ponía lo suficiente. Un polvo extraño que no se dirigía a ninguna parte.
Fue entonces cuando recordó los pies perfectos de la chica de la parada, ocuparon por completo su pensamiento mientras embestía duro aquel trasero... recordó centímetro a centímetro el sensual recorrido que hicieron mientras él se inclinó junto a ellos, su más humilde servidor, su esclavo...
Las piernas le temblaron mientras se corrió, abundantemente. Le costó recordar la última vez que había gozado tanto, con tan poco.