Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

lunes, 23 de noviembre de 2020

La Encartada pondrá en marcha un telar centenario. Balmaseda (Vizcaya)

 

El próximo sábado La Encartada pondrá en marcha un centenario telar Jacquard, con una misión en directo.


Telar fuente https://www.deia.eus

Fecha puesta en marcha: 28 de noviembre de 2020.

 

Horario: 12:30 horas

 

La visita virtual será desde el canal de youtube de la Diputación Foral de Vizcaya.

Canal Diputación Foral de Vizcaya

 

NOTICIA SOBRE LA PUESTA EN MARCHA DEL TELAR

La Encartada Fabrika-Museoa de Balmaseda pone en marcha su telar centenario

La Encartada Fabrika-Museoa de Balmaseda, pondrá en marcha el próximo sábado, día 28 de noviembre, el centenario telar jacquard que alberga el museo foral para realizar una demostración que se podrá seguir a través de Youtube. El ejemplar, que data de 1906, es uno de los más antiguos de este tipo de toda la península y el único que se pone activa regularmente.

 

Según ha recordado la institución foral, La Encartada fue una fábrica del siglo XIX que dedicó su actividad a la producción de géneros de lana. Entre los "grandes valores" del actual museo destaca la "excepcional colección" de maquinaria que conserva, así como "haber mantenido al completo todos y cada uno de los elementos del proceso productivo".

 

Uno de ellos es el telar mecánico sistema jacquard, de 114 años de antigüedad, totalmente restaurado, "el único veterano en toda la Península que se pone en marcha regularmente para su exhibición pública".

  

PUESTA A PUNTO DEL TELAR

El artesano leonés Laurentino de Cabo y el restaurador alavés Joaquín Marco, pusieron a punto hace casi una década este "bello ejemplar de la tecnología puntera del siglo XX", uno de los pocos en buen estado, "que mantiene la silueta de lizos colgantes desde el puente superior de la máquina".

 

Desde el año 2011 el mismo Laurentino De Cabo ha colaborado en la realización de las demostraciones y visitas especiales al 'Telar nº1', construido hace más de 100 años por la casa Sucesores Durán Cañameras. "Asistir a esos momentos excepcionales de puesta en marcha y disfrutar de las explicaciones con las que el artesano ilustra su demostración ha sido hasta la fecha un privilegio reservado a unos pocos", según la Diputación de Bizkaia.

Fuente noticia https://www.deia.eus

 

La Encartada Fabrika-Museoa pondrá en marcha el centenario telar jacquard que alberga el museo foral.

Fuente de la noticia https://web.bizkaia.eus

viernes, 20 de noviembre de 2020

Incoado expediente para declaración como Bien de Interés Cultural del Horno Alto nº 2 de Puerto de Sagunto.

 

RESOLUCIÓN de 2 de noviembre de 2020, de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, por la que se incoa expediente para declarar bien de interés cultural, con categoría de monumento, el Alto Horno número 2 de la siderúrgica del Puerto de Sagunto.

DOGV del 11 de noviembre de 2020

 

Descripción del inmueble

(Basado principalmente en Arqueología industrial en Sagunto, de Manuel Girona Rubio y José Vila Vicente, y en el cuaderno didáctico Patrimonio Industrial del Port de Sagunt editado por APIVA).

Los cimientos del horno están constituidos por una gran placa de hormigón de 31 m. de diámetro, que sucesivamente va reduciendo su diámetro mediante cuatro escalones, alcanzando una altura de 5,6 m.

El perfil del interior del horno tiene forma de dos conos unidos por sus bases y responde a la forma habitual de este tipo de instalaciones.


Las partes en las que se divide el espacio interior entre esos dos conos se llaman, de abajo hacia arriba, crisol, zona de etalajes y cuba:

– El crisol es la zona inferior y era el lugar más caliente del horno, donde llegaban a alcanzarse los 2.000º C. Allí se acumulaban el hierro y la escoria fundidos que salían por las bocas de sangría. Tiene un revestimiento de ladrillo de carbono de 1 m de espesor.

El horno se apoya sobre una corona circular de chapa, sobre la cual se soldó la primera virola del crisol, de altura 3,87 m, en la cual se empotraron la boca de la sangría o piquera (por la que se recogía el arrabio a 1.400º C, aproximadamente cada 4 horas llenando 3 cucharas de 35t cada vez) y la boca de la escoria o bigotera (material de desecho que después se empleaba en la producción de cementos, a 1.500º C).

La segunda virola del crisol tiene una altura de 2,4 m, en la que están soldados los marcos de las 12 toberas, por las que entraba aire caliente a 1.000º C para la combustión. La tercera virola tiene una altura de 2,56 m.

 

– Los etalajes es la zona intermedia, también llamada vientre. El etalaje, que se encuentra empotrado en material refractario.

 

– La cuba, era la primera zona en donde las cargas alternativas de mineral y cok (carbón) se calentaban por los gases ascendentes de la combustión realizada en la parte inferior del horno. Dadas las explosiones ocurridas en el horno núm. 1 debidas a las obstrucciones de sales de agua que circulaban por los serpentines interiores de refrigeración, en la construcción del horno núm. 2 se colocó un blindaje de placas de acero fundido refrigeradas exteriormente con riego de agua, que incluso podía ser de mar. En concreto, lleva empotradas un total de 315 cajas de refrigeración en el exterior, dispuestas en 21 filas.

Sobre la cuba se encuentra el tragante, que es la boca situada en la parte superior del horno por la cual se vertía la carga. El cierre del tragante se realizaba con dos campanas para evitar la salida de gases.

La carga se realizaba por medios de unos carros que se desplazaban por un plano inclinado al que llamaban skip de carga, que iba desde los silos en el sótano hasta el tragante situado en la parte superior del horno, en donde por el sistema de doble campana, se realizaba la descarga de todas las materias primas (mineral de hierro, cok y caliza). En la actualidad, este plano inclinado de carga está reconstruido.

En la zona más alta del horno, se sitúan los tubos pantalón, por los que salían los gases procedentes de la combustión y de las reacciones del interior del vaso. Estos gases se utilizaban para calentar las estufas de aire caliente que calentaban el propio horno y para otras instalaciones de la siderurgia. Hay además dos plataformas de puentes-grúa, a 42 y 51 m de altura.


La refrigeración del conjunto se realizaba con agua de mar, y estaba formada por cuatro partes:

– En la parte superior de la cuba, por una lámina de agua.

– En el resto de la cuba, por las cajas abiertas antes nombradas.

– En el etalaje, por lámina de agua.

– En el crisol, por agua a presión.

El agua sobrante se recogía en un canal de recogida que está situado en la zona inferior exterior del horno.

El horno tiene una altura interior de 24,5 m contando el crisol y la estructura de carga. La altura exterior total es de 64,20 m. El diámetro del crisol es de 5,5 m, contando el interior con un volumen útil de 458 m³.

El horno estaba servido por una serie de tubos soplafuegos y por cuatro estufas de más de 27 m de altura, que le proporcionaban el aire a alta temperatura (hasta 1.050º C) que inflamaba la carga. Cada pareja de estufas estaba servida por una chimenea de 45,7 m de altura. Estas estufas y las chimeneas han desaparecido.

Desde el siguiente link se puede leer en pdf la resolución

http://www.dogv.gva.es

 

NOTICIA SOBRE LA INCOACIÓN DE EXPEDIENTE

La Conselleria inicia el expediente de declaración del Horno Alto como BIC.

Imagen de la noticia

Fuente de la noticia https://www.ondacero.es

Expertos y profesionales de diferentes ámbitos piden respeto por la Fábrica de Gas de Oviedo.

 

Expertos en patrimonio solicitan «la máxima conservación» de los edificios de la Fábrica de Gas.

Artículo de Juan Carlos Abad para El Comercio.

Expertos en patrimonio y urbanismo lanzaron ayer una llamada de alerta acerca de los avanzados planes para la descontaminación de la Fábrica de Gas, que contempla el derribo de ocho de sus edificios, como el de la Popular Ovetense, a la espera de que el Ayuntamiento negocie una posible compra del conjunto. En resumen, el tenor de las manifestaciones de arquitectos e historiadores consultados es el de lograr «la máxima conservación» de los edificios que configuran la antigua fábrica, símbolo de la revolución industrial en la capital del Principado y pieza única por su emplazamiento y posibilidades en la ordenación futura de la ciudad.

 

De hecho, el grupo de urbanismo del Colegio de Arquitectos se reunirá el próximo lunes para tratar el asunto. Javier Calzadilla, uno de sus miembros, se mostró «preocupado» por las informaciones avanzadas por este diario acerca del futuro de la fábrica. El plan contempla el derribo de la citada nave desde donde, a comienzos del siglo XX, se comenzó a alumbrar toda la ciudad. Solamente se conservaría la fachada para, en el patio liberado, alojar una manzana de viviendas. Algo insólito para Calzadilla, que cree que el plan especial al que se puede sujetar EdP, la propietaria y el Ayuntamiento, es mera «escenografía». «Ese edificio es histórico para la ciudad y debería ser, por ejemplo, el museo de la electricidad», avanza.


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De muy similar parecer es José Ramón Fernández Molina, a la sazón responsable del plan de restauración de la muralla. Dos elementos que, ubicados frente a frente, dialogan en la historia de la ciudad. «La fábrica tiene una escala que ha ido evolucionando en distintas épocas y su interés está en eso. En recuperar con guante de seda todo lo que se pueda y reacondicionar para nuevos usos», explica el arquitecto que indica, como Calzadilla, que EdP «siempre ha cuidado su patrimonio. Encaja una sala expositiva acerca de historia de la empresa». En cuanto al remate entre fábrica y muralla, Molina advierte que debe haber conexión vía elevador y pasarela que una ambos espacios en un futuro.

 

María Fernanda Fernández, historiadora del arte y una de las mayores conocedoras de la fábrica se muestra, de entrada, contraria a «politizar» cualquier cuestión que tenga que ver con el patrimonio industrial porque «siempre sale perdiendo». «La bandera de unos acaba siendo la contraria para otros y esto no va de guerras», sostiene. «Lo fundamental es preservar el conjunto por encima de sus partes... ¿Quién no es contrario a descontaminar?», se pregunta. «Otra cosa es que existan soluciones que quizás son más caras. Pero el futuro de la fábrica no se puede plantear en blancos o negros», razona.

 

Desde sendas plataformas para la defensa del patrimonio industrial, la de Trubia y la de La Vega, los geógrafos Toño Huerta y Manuel Maurín arremeten directamente contra el plan especial que contempla el derribo de la Popular Ovetense y la construcción de viviendas: «Todavía se está a tiempo de revisar ese plan que contempla del derribo de varios elementos y que abre la puerta a la especulación», coligen.

 

Piezas irremplazables

Por su parte, el arquitecto y concejal de Somos Oviedo, Ignacio Fernández del Páramo, instó ayer a que todos los grupos políticos del Ayuntamiento firmen una declaración institucion que comprometa a la institución en la defensa de la Fábrica de Gas y a tomar las medidas necesarias para tal fin. «Es necesario evitar el derribo de piezas fundamentales, que pese a no contar con la correspondiente protección, son irremplazables», insistió.

Fuente de la noticia https://www.elcomercio.es

 

El Colegio de Arquitectos pide «sensibilidad» para respetar el conjunto de la Fábrica de Gas.

Artículo de Gonzalo Díaz-Rubín para El Comercio

A la espera de que el grupo de Urbanismo de Oviedo analice en profundidad el plan de descontaminación de los suelos de la Fábrica de Gas autorizado ya por el Ayuntamiento, el decano del Colegio de Arquitectos, Alfonso Torre, mostró ayer su preocupación por los detalles adelantados por este diario, en especial por el derribo parcial previsto de la nave de la Popular Ovetense. «Ahí estuvo el primer generador eléctrico de la ciudad», que llevó la nueva energía al alumbrado público y a los hogares de los ovetenses desde finales del siglo XIX. «Es parte de la historia de esta ciudad, además de los valores arquitectónicos que tiene», recalca. Pero no solo le preocupa el futuro de la nave de la calle El Postigo: «Con respecto a la Fábrica de Gas la postura que vienen manteniendo el Colegio es que se trata de un ejemplo de conjunto fabril de un momento muy significativo de la historia de la ciudad, de la llegada de la Revolución Industrial». Un recinto que, además, acoge «elementos con un gran interés arquitectónico», que cuentan la historia de cómo la ciudad, a mediados del siglo XIX, rompió el corsé de las murallas y se transformó en un enclave industrial y multiplicó su población.

 

Son años cruciales: en 1850 se comienza la industrialización de la producción de la fábrica de armas; seis años después, la Fábrica de Gas enciende sus seis primeros hornos. El ferrocarril asoma ya. En 1868 se aprueba el proyecto de la calle Uría para unir la ciudad con la futura estación y, durante unos años, la nueva vía «acoge muchas de las primeras fábricas», recuerda el decano, partidario de «preservar el conjunto» y que pide «sensibilidad al equipo de gobierno» para abordar su futuro.

 

Esencia y usos

Torre no es partidario de «conservar por conservar», pero ve necesario que «esa esencia industrial e histórica de la ciudad se preserve y sirva para la ciudadanía». Hay ejemplos en la ciudad de lo que sucede cuando la protección bloquea cualquier actuación, como sucede en la plaza de toros, señala, pero recuerda que para la Fábrica de Gas y parte de sus edificios «se han propuesto varios usos de equipamiento» que permitirían recuperar el conjunto sin alterar su esencia.

 

Tampoco convence al Colegio de Arquitectos el plan vigente para el recinto, que permitiría al Ayuntamiento obtener parte de los edificios a cambio de la construcción de un centenar de viviendas en el recinto. «A nadie se le ocurriría construir en medio de la plaza de la Catedral», compara. Además, las viviendas pueden «estropear la vista del gasómetro con la torre de la Catedral al fondo», una panorámica que «recuerda que la ciudad nació en una colina, presidida por la Catedral y rodeada de una muralla», la que se desbordó con el crecimiento industrial. «Hay suficiente suelo disponible para construir», señala y apunta como una solución la compra del recinto por parte del Ayuntamiento «como se negoció el pasado mandato».

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El concejal, entonces responsable de Urbanismo, que llevó aquellas conversaciones con EdP, Nacho Fernández del Páramo, pidió ayer de nuevo a asociaciones y entidades de la ciudad que «se movilicen contra el derribo de la nave de la Popular Ovetense, con el consentimiento del bipartito», al que acusó de hacer «dejación de funciones» y no interesarse por el futuro de un conjunto industrial que «hay que preservar a mayores, no solo los elementos que se catalogaron en los años de la burbuja inmobiliaria», y recordó, por ejemplo, que actualmente solo está protegida «la fachada a la calle Paraíso, pero no el resto del edificio principal»

 

El edil de Somos Oviedo insistió en que hay que «presionar para que el Ayuntamiento recapacite y para que en caso contrario sea la Consejería de Cultura la que actúe y proteja el conjunto».

 

Del Páramo desveló, además, que dentro del acuerdo negociado para la adquisición del conjunto por 4,5 millones de euros durante su mandato, se mantenía que la empresa haría la limpieza de los suelos, pero, además, que estos trabajos no afectarían a la nave de la Popular Ovetense. EdP, según mostró, presentó una alternativa al proyecto de descontaminación que permitía salvar el edificio donde se hizo la luz en Oviedo mediante un sistema de micropilotaje. La modificación encarecía los trabajos de limpieza en unos 120.000 euros, un sobre coste que asumía la empresa, insistió.

Fuente de la noticia https://www.elcomercio.es/