Grata sorpresa el libro del Kilian, te esperas a un gran rollo de marketing moderno y te encuentras con esfuerzo, superación y sencillez. Chapeau chaval.
Si las primeras frases empezaban a alimentar mi primera sensación (la de marketing moderno) muy pronto me empecé a enganchar. Tuve la suerte de vivir 10 años en el mismo Pirineo -el oriental- que el chaval, casi vecinos, vamos! y la manera que tiene de describir los placeres de la montaña son tan auténticos que me la hacían vivir y extrañar.
Nos tiene tan acostumbrados a ganar todo lo que se propone, que tenemos tendencia a pensar que lo tiene fácil. Claro, desde pequeño en un refugio, viviendo siempre en la montaña y blablablá blablabla. Los que corremos sabemos lo que es aguantar el dolor, sabemos también que lo hacemos porque se compensa con el placer, y que el objetivo es acercase a ese difícil equilibrio que forman. Esto se refleja perfectamente en los diferentes desafíos que llevó a cabo - el Tahoe Rim Trail, La travesía de los Pirineos...- leerlos es vivirlos y sufrirlos, es demostrar que el esfuerzo - en este caso, esfuerzo extremo - viene con su recompensa y esta no es otra que una enorme satisfacción!
El delicado equilibrio!