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jueves, 15 de noviembre de 2018

MALENA 5.- RUTINAS




Malena respira hondo apoyada contra la puerta. 
Pese al control que ha conseguido aparentar tiene el corazón a mil. 
Sus propios latidos la ensordecen. 
Las manos se le humedecen. Las aprieta decidida y busca en el bolso sus zapatos.
 Se descalza y los cambia. Fuera tacones, fuera sofisticación, escenografía, teatralidad. 

Adiós a la mujer fatal. ¡Qué repugnancia! La rabia la ciega y tropieza con la pared de enfrente.
Uno de los discretos limpiadores la mira de reojo y levanta la cabeza altiva.
“Ni se te ocurra mirarme”- piensa.


Esa agresividad sólo la despierta él. Esa pasión, esa furia, ese descontrol… Esos sentimientos.
Alberto tuvo ese don desde el primer día. Él de afectarle demasiado y esto empezaba a durar demasiado. Diez años, es una vida cuando se está enamorado.

Baja las escaleras quitándose pendientes, pulseras, collares, anillos… Todo lo que se ha puesto ante Alberto con tanta ceremonia. Se pasa la mano enfurecida por los labios para quitarse su sabor. Ese sabor único de ese maldito egocéntrico que no consigue desprenderse del cuerpo.

Sale tras saludar al recepcionista con un movimiento de cabeza. Señala con el dedo hacia arriba y el hombre asiente. Mensaje captado. El cliente sigue en la habitación. Hoy no salen juntos.
Ya en la calle saca el móvil del bolso. Esa tarde merienda con las chicas y conociéndolas tendrá el whats lleno de mensajes. 


Cuando se encontró con Alberto, aún no habían decidido donde irían.
Otra de esas viejas costumbres de siempre, donde alguna sugería un cambio en la monotonía. 
Como cambiar de escenario para los encuentros para acabar invariablemente yendo al mismo bar de siempre, eso sí, nunca ocupaban la misma mesa que la semana anterior, si es que podían evitarlo e intentaban variar el día del encuentro. Cada semana corría un día, como los turnos de la fábrica, y la que no podía venir se lo perdía.
Al no ser que coincidiera que nadie podía ir, solían decir. Pero eso hasta el momento no había sucedido y de las cuatro que eran, siempre había un mínimo de dos. No se aceptaban nuevas adeptas al clan. Ya lo habían probado y era desastroso.
Amigas, familias, parejas o hijos, fuera de la cita.
Era el momento de explicarse las batallas semanales y todas conocían los secretos de todas. O casi todo. Siempre había informaciones que se guardaban para la más comprensiva y por extraño que le pareciera, esta persona era Malena.
La gran guardiana, como la apodaban. Ella sabía más de lo que quería. Según la mirada de sus amigas o hermanas, como se llamaban entre sí, llegaba hasta el fondo. La única capaz de no juzgar y no pestañear ante el más grave crimen. Quien mejor mantenía la calma en las crisis.
Sus consejos eran los más buscados.
Perdida en sus pensamientos siente que el bolso vibra. Busca a ciegas el móvil y tropieza con montones de tesoros olvidados. Se promete por centésima vez en ese día ordenarlo y de paso ordenar su caótica vida.


El audio de aviso se ha convertido en sirena y los ocupantes de su apretado vagón, parecen animarla con ojos asesinos a pararlo.
¡Como sean de nuevo alguna de las chicas o Alberto, los mata. Uno a uno, lentamente!

-Dime- susurra descolgándolo...



viernes, 21 de septiembre de 2018

CARTAS A ROMA XV.- CAMINOS CRUZADOS



Mi querido romano:


Savia me contó que le hablaste de mí en tu última carta.
Curioso que no me escribieras directamente a mi o incluso que me visitaras.
¿Tanto temes no ser tan bien recibido como en el pasado?
!Pobre demonio!
!Tus Dioses son ciertamente menos piadosos que mis espíritus legionario, pero a cada cual le pesan sus creencias.


Te llegaron rumores sobre mi pareja.
También curioso, como alguien con tan poca importancia como mi persona levanta tanta expectación.
Quizás mi vida es más aburrida de lo que imagináis, o quizás no.
Puesto que no lo averiguaste de primera mano, no seré yo quien te saque de la duda.
No nos engañemos, poco importa. 
Sola o con compañero, ya hace mucho que dejé de esperarte...

Los hombres que no tuve, fueron los que más amé
Quizás por eso, te amo tanto romano
Porqué de ti, tuve tan poco que el resto lo llené de sueños e ilusiones
Es tan fácil presentirte
Encontrarte en este inmenso vacío en el que te has perdido
Pensar si me piensas
Es tan fácil para ti desilusionarme
como para mi, no esperar nada de ti
Viviré
Amaré
Caminaré
No volverás a besarme
No vengas de nuevo


Aún sigo pegada a esta despedida que no parece finalizar nunca
Manteniendo ese hilo, que cortas con tanta facilidad
¿Como puedes vivir sin saber de mí?
Yo vivo gracias a mi orgullo
Más grande que tu reino
Tanto orgullo para una mujer tan pequeña...
Algunos hombres sois criaturas curiosas, débiles, vulnerables.
Algunas mujeres viven sin ser conscientes del poder de ser mujer, de su fuerza, su constancia, su entereza.
Mi respeto está con las mujeres guerreras que no derraman sangre
Las que luchan cada día por sacar adelante a los suyos
Las que no dependen de los favores de su pareja
Las que son conscientes de su cuerpo, de su feminidad y disfrutan de ella
La sabiduría ancestral que transmitimos de unas a otras
Las que aman la paz y escuchan el viento
Las que esconden a sus hijos para que no aprendan a violentarse ante el enojo
Yo soy sólo una de ellas
Pero me reconozco, soy consciente de mi condición y procuro ayudar a otras hermanas a saber quienes son.
Cuando todas seamos conscientes, no habrá soldados que vengan a pedirnos que las esperemos. Porqué seréis vosotros quienes esperareis a que nosotras acabemos de luchar. Sin peleas. Sin sangre. Con amor.

Te engañas soldado
La lucha no está en el acero
La lucha está en levantarse cada día y cuidar de los que amas
Quizás por ello, nunca llegamos a nada
Y aún así, creo que no puedo perdonarte por verme tan fuerte, tan fiera, tan inmensa, tan capaz...

Me hubiera gustado ser como Elena, tu primera mujer
La que ganó  tu corazón
Quizás necesitabas sentirte más poderoso que yo y te asusto mi seguridad

!Ese ego tuyo !
¿Y el corazón?
No sé

¿Amáis como una mujer?
Pues amadla bien.
Os parió una
!Qué pronto lo olvidáis!
El equilibrio está en el amor, no en juegos de odio 

Mira mis manos
Dan vida y dan muerte
Sostienen la vida y sostienen la muerte
Así son las cosas aquí en las montañas
La rueda sigue



Más cada vez me cuesta más amar a los humanos
Entenderlos y aceptarlos me era fácil en el pasado
Ahora esquivo la compañía de muchos
Me cansan sus quejas, me duelen su sufrimiento, me enerva su falta de piedad
Demasiados seres egoístas y tristes que dedican demasiado tiempo a dañar
Ya sabes, la ley no escrita
Lo que se quiere no se daña,
Lo que no se quiere tampoco
Escribí en la página de tu libro sólo el mes de Enero
Ahora respeto todo lo que estás consiguiendo
En mi quedan versos marcados en los otros meses
Podría ser el tiempo en el recuerdo de aquel templo
El cerco donde repetimos los momentos que no repetiremos
No hay escusas para esto
Cierro las puertas  al tormento de la memoria, de la añoranza, de la ausencia y el olvido.

Puede ser que tu futuro sea más largo que tu silencios
Quiera el destino que yo sea tu calma algún día
La marca en el libro que no leíste
Podrá ser el tiempo que nos tocó perder
Pero no seré la dueña de tu imperio
La capitana de tu ejercito

Ya sabes, sólo soy una mujer
y el único miedo que me queda,
es  no me llegue la vida para extrañarte lo suficiente
No comprendiste,
que tu vista contagiaba de alegría mis rincones
Y que pese a todo ello,
Elijo seguir ciega sin verte
Sea






Me llevo mi alma conmigo
La tuya la dejo al olvido



jueves, 13 de septiembre de 2018

CARTAS A ROMA XIV.- AMOR ETERNO


Mi apreciada Savia:

Bien sabes que soy hombre de pocas palabras y menos gestos
Te diría que fui, soy y seré un soldado.
Me contestarías que un guerrero no tiene miedo a la lucha
Puede que tuvieras razón
Puede que tema más a la vida que a la muerte



 ¿Sentirse vivo?
¿Qué es eso?
¿La adrenalina que siento al entrar en combate?
¿Esa energía que me hace sentir inmortal cada vez que blando mi espada?
¿El olor de la sangre en el campo de batalla?
¿Ese letargo donde mis sentimientos duermen y aspiro a no sentir?
Conozco tan bien vuestras respuestas...

Ylena me diría que estar vivo es sentir y dejaría ahí uno de sus eternos silencios, los que acompañan a sus frases cruciales. Esa densidad que parece flotar en el aire esperando a que las respires. Y cuando al fin, la inhalas, sientes. 
Dolorosamente.
¿Puede que por eso la evitara?
Ha sido la tentación más grande 
Nunca me sentí tan atraído...

Tú dirías que la vida consiste en comer, dormir y hacer el amor. 
Placeres y evitar conflictos. 
Buscar tranquilidad.
 En ti, siempre me pesó la incongruencia. 
Creo que no aceptas tu Naturaleza, mi amada hermana. 
No podemos negar esa parte de nosotros que nos inclina hacia la guerra. 
Nacimos así. 
Entiendo que, tras tus experiencias, desees compartir tus días con mi amigo Plubio. 
Alguna vez recibo alguna carta suya. 
No se extiende demasiado. 
Me cuenta que además de ayudarle con la medicina y documentar sus estudios, aprendes lucha y que eres una aventajada alumna. Me alegro que tus días sean serenos. Espero y deseo que pronto podrías cumplir vuestro deseo de estableceros cerca de Ylena. Vuestra compañía os hacía aun mejores a los dos. Siempre os complementasteis de una forma natural, aunque extraña para mi, lo confieso.
No llegué a entender vuestra complicidad no habiendo amor entre vosotras. Sentí envidia de vuestra relación, de ser ese vértice del triángulo al que no parecíais llegar ninguna de las dos.

No os culpo.
Fui y soy un hombre ausente
No creo que me sirva de escusa, para haber perdido tantas cosas como he perdido
He estado tan centrado en no perder vidas, que he perdido la mía
No es una lamentación. 
Constato un hecho con mi pragmatismo habitual.



En mi defensa, si que puedo argumentar, que para ser tan buen estratega nunca tuve un plan establecido.
Me hice responsable de mis hombre, no me hicieron, y aquí notarás la influencia que Ylena ha marcado en mí.
Ella lo ha marcado todo.
Soy quien ella amó, supongo. 
Me he convertido en quien no podría amar.
Lo sé, vuelvo a caer en el victimismo.
Suena a lamento.
Más así me siento. Responsable hasta el infinito, responsable cansadamente, eternamente condenado.
Soy responsable, no sólo del destino de mis hombres sino del destino de las tres mujeres a las que he amado y defraudado
Se que os he causado dolor a todas y no tengo modo de ponerle fin
En su ultima carta Ylena me decía que no pensaba, que no podía, después me habló de la sequía de su pueblo. Ambos sabemos que responde a la sequía de su corazón. Es una mujer sagrada.
Sus misivas se instalaron como maldiciones en mi cabeza.
Su  voz me susurra, llega con esa cadencia con las que dejaba caer las palabras, suave como una brisa pero siempre firme. !Tan seria!

No creo que sea consciente de lo que es amar a alguien tan perfecto, tan grande. 
No es consciente porqué se ve a si misma pequeña, diminuta para la grandeza de lo que ve fuera de nosotros. Esos humanos que caminamos mirándonos el ombligo..
Habrás de estar de acuerdo conmigo, en que el miedo a defraudarla es una gran losa. Pese a que jamás nos hayas juzgado. Su dualidad, ya sabes.



Que pocas veces la escuche reir y cuanto adoré esa risa
Muero de pensar que habrá alguien a estas alturas que la haga sonreir
Que le provoque ese brillo en los ojos que yo nunca le di
Sólo brillaron por lágrimas
Lágrimas por mi
Y pese a las heridas que he causado, ésta me tortura
No puedo explicarte porqué la temí tanto. 
No fue su naturaleza del todo inusual.
Esa conexión, que no podemos negar ni lo más incrédulos, entre este mundo y el otro.
Creí que necesitaría un hombre mucho mas espiritual que yo para compartir su mundo.
 Me espantaba esa concentración de energías que conviven en su grácil cuerpo tanto como me atraían.
Tiemblo de deseo ahora más que antes.
Yo, el romano, que tantas mujeres podría tener nunca tuve valor de estar con la mujer que amé y que amo.
Me prometió amor eterno pero me juró que se iría con quien le diera el amor que deseaba recibir.
Tuve la sensación de que ya sabía lo que iba a ocurrir, que me esperaba por pura obstinación, por ese instinto que le hace negarse a aceptar el destino. Su hermosa rebelión. Su afán de cambiar lo que la rodea ,de mejorarlo.

Mi matrimonio con Helena me marcó mucho.
Nunca estuve y dejé que se marchitara lo que teníamos.
No entendí que en nuestra unión nunca hubo un amor fuerte, sólido, sino más bien un pacto entre amigos de infancia que deciden seguir lo esperado.
No esperé que me dejara y menos aún, que me dejara por carta y con tantos reproches.
Decidí evitar otro compromisos.

Ahora he tardado un año en aparecer.
Te preguntarás porqué te escribo de nuevo y porqué a ti.
Creo que es justo que sepas que hubo momentos en que me planteé también pedirte que vinieras conmigo.
En cierto modo también te amé a ti. Tus cartas, tus enfados, tus reproches, tu fidelidad y tu coraje, hicieron que el amor y la admiración caminaran juntos. 
Pienso que te defraudé doblemente. 
Lo hice al no pedirte estar juntos, cosa que evidentemente hubiera dependido de ti, no parto de la insensatez de creer que me hubieras aceptado ni siquiera de que me amaras.
Y volví a defraudarte de nuevo, cuando me negué a tener relación con Ylena.
Hace un mes tuve un sueño.
Pude verla, olerla, escucharla. Reía mientras recogía sus plantas y a su lado caminaba un hombre que no conocía. Su cabello rubio y su piel blanca, me hicieron pensar en algún nórdico. Él le sujetaba el canasto y la besaba cada vez que ella soltaba un ramillete.
Fueron muchos ramilletes y muchos besos...
Hasta en mi sueño luchaba por despertar. No quería ver estas escenas. 
Así fue como supe que ya había pasado.
La había perdido definitivamente.
Había encontrado al hombre que esperaba.
Ahora  me siento liberado. 
Triste pero libre.
Y por ello decidí escribirte de nuevo.
Quiero pedirte que le digas que lo se y que quiero que sea inmensamente feliz.
Que lo acepto.
Y que lo lamento....
Quizás así, consiga algo de paz por fin en esta vida de lucha.
Sea querida Savia
Sea que las tres mujeres que amé, encontrasteis hombres que supieran estar al lado de tan grandes féminas.
Sea que ellos disfruten de lo que yo no osé conquistar.
Sed felices ambas
Vuestro humilde servidor.
Vuestro romano, por siempre.


No busques en otro lo que falta en ti

miércoles, 29 de agosto de 2018

SOLILOQUIO CON DIOS.- 9.- CAMINO A CIEGAS




Los callos en las manos no los manda el diablo, creo que dijiste
También algo así, como que el trabajo es salud
La locura del inocente, no es cosa de demonios
Algo así, como que sólo los inocentes gozan de una bendita locura




En la confusión de los cincuenta todo se mezcla
Miro para delante pero aprendo de mi pasado
y el futuro cada día se difumina más
¿Tal y como quise o tal y como quisiste tú?

Así que decidí hoy crecer y crecer hasta llegar a tu cielo
Ya sabes que terca resulto y cuan obstinada
Cuando otros se rinden yo continúo la batalla
!Siempre hay tanto por batallar!



Como negarme al que el dolor de otros me sea indiferente
Una lucha acérrima en la que persisto
Es tan grande la tentación de permanecer impasible...
Son tan fuertes éstas ganas que ni con trabajo ni inocencia las gano
Me ganan
Y aún así, sigo en la batalla

Así que decidí no dejar de crecer aunque la altura no me llegue
No siento vértigo 
Aunque confieso que me da pánico el dolor de la caída
Quizás por ello decidí no detener mi crecimiento


Y camino a ciegas pero bien despierta
Si te toco, quemas
Mantenme entera
Mantenme cuerda
Sino hablo, tiembla




Tiro mis armas cuando muero en tu infinito
Sólo en ti descansa mi alma amor







jueves, 2 de agosto de 2018

SOLILOQUIO CON DIOS 6.- ME SOBRA




Puedo morir si me entierra tu cuerpo
Y aún así me seguiré preguntando
¿Porque morimos soñando?




Amárrame si puedes
Sino hazte mi preso
Prometo pintar la luz en tu pecho

Lo sé, demasiado para que calle,
Demasiado para que falte,
Demasiado para que llegue tarde

No tengo reloj
No me sobra tiempo 
Se agotó en tu infierno




Demasiado de todo para no ser de nadie,
Demasiados pasos para ir a ningún sitio,
Demasiado amor volcado en el dolor
Demasiados lunares en mi vestido de siempre
y tan pocas lunas en tu planeta durmiente.

Ya no me queman las caras caras
Ya no te quiero perdonar
Tampoco te quiero de verdad
No eres un Dios fácil de amar
Si no estás, ¿cómo te puedo extrañar?

Ya no te temo más,
Tampoco aprecio tu bondad
No siento rabia ni piedad
Mi voz está dormida
Mi garganta seca va
Sólo el alivio me hace temblar

Escribo y escribo
Escribo sin parar
Tiro palabras al aire
Por si las puedes atrapar
Por si las letras, así sueltas,
Te pudieran llegar
Y entonces escucharas
Entonces quisieras hablar
Y explicarme las razones...
Sólo busco descansar



Adicta a la lucha, 
Aunque no quiera
No me hiciste
Para que no viera
No me creaste
Para que no sintiera
Ojalá así no fuera
Más es lo que es
Pues que así sea



Dentro del oasis, vendo fuego
¿Me lo compras?





lunes, 23 de julio de 2018

SOLILOQUIO CON DIOS 5.- VACÍO





En mi mundo las mamas lloran solas
Los silencios buscados se quiebran
Los dolores se esconden
Las dudas desgastan los huesos
Algunos te quiero, te rompen

A los que más hablan, no los conoces
Se cose la vida con retales y trozos
Se remiendan sonrisas aunque no te sobren



El hambre se queda
Las ganas no se han dormido

Ya no recuerdo porqué te escribo
Supongo que olvido por algún motivo
Intento sumar y no lo consigo
Si vas a quedarte, que sea conmigo

Visita mis cicatrices
Si aún estás vivo
Dame de beber
Sino estás perdido
Que pecado no haría, por estar contigo



Hazme más fuerte
Hazme un olivo
De tronco rugoso y fruto torcido
Amarga delicia 
¿Que hacer conmigo?
Si el monte me llama,
voy sin abrigo



Demasiado para que faltes
Demasiado para llegar tarde



miércoles, 4 de julio de 2018

SOLILOQUIO CON DIOS 3.- NO QUIERO VER




La ilusión de la elección
¿Acaso no es lo mismo determinar que estar determinado?



Ser parte de algo fue un error sin sentido 
Quizás perdemos demasiado tiempo intentando encajar
Quizás pierdo demasiado tiempo
y bien sabes, que tiempo no me sobra

No me sobra nada o puede que demasiadas pocas cosas
o puede que me conforme con poco...
Pero eso si
No necesito que me apruebes
Ya no

Hay días que me subo
!Cuánto sé!
Hay otros que dudo,
¿Cuanto se?
Hay días que no se nada
¿Que demonios hago?








Lo del árbol sin raíces, ya sabes 
Duele
Este silencio,
Me duele y no conviene
No es conveniente
!Que frase tan rabiosamente usada!

Que curioso
Que tantas personas tengan tantas opiniones tan dispares sobre mí
Y que poco me conocen la mayoría
En un principio creen que estoy loca
Luego me ven
Equilibrada, seguro
Vivo en tu balanza
Saltando de pesa a pesa
Pero nunca me desequilibro lo suficiente
Hay que levantarse mañana 
¿Verdad?

Y duele 
Duele que quien debe ayudarte te juzgue
Defenderme de decisiones que no explico
De palabras necias y oídos sordos
De la indiferencia de los cuerpos que se crearon socialmente para apoyarnos y nos hunden o nos abandonan 

Pena por los que no sentamos a esperar que mañana será un día mejor
Nunca esperamos que sea peor
Por los que creímos que un titulo equivale a una vocación
Y hasta la vocación abandona a algunos








¿Y aún nos dicen que nos sentaremos frente a ti y seremos juzgados?
Si es cierto, no quiero verlo
Me caduca lo que no se toca

Si cuando te oiga me pedirás explicaciones y habrá de defenderme una vez más...
No quiero verlo
No querré escucharte
Condéname sin más
Ya quedamos que me hiciste osada y temeraria
!Que contradicción!
Volvemos a la dualidad


Bendice la locura Dios
Pues tus cuerdos han perdido las ganas de ayudar y alimentan la desesperación
Sólo los locos persistimos
Los que no queremos ver

Más no me conformo con que tú no quieras ver
Quiero saber como olvidas las súplicas, los lamentos, las penas, el dolor, los sueños
Tal vez, el día que nos veamos te lo pregunté
¿Podrás defenderte?
¿Tendrás argumentos?



Aquí nadie está salvado
¿no lo sabes?
Ni siquiera tú


lunes, 25 de junio de 2018

VERSOS PERDIDOS 8.- MEDUSA


I

Caigo por la falta de gravedad
No quiero ver como te olvidas de todo
Los nervios no existen si me transformo en medusa




II
Hay dolores que recitan poemas 
Hay dolores que cantan canciones 
Hay dolores que muerden sin dientes 
Hay pesadillas que no se van cuando despiertas 
Llévate este desastre


III
Soy yo si estoy contigo
Y te sorprendes del cambio
No nací para mentiras
De mi vida no sabes
En mis ganas gano yo
En tu hambre, pierdo yo




Quebrantos que trae el llanto


lunes, 18 de junio de 2018

SOLILOQUIO CON DIOS.2.- PROFETA




Queréis hablar con los que se fueron
Que os digan que hay más allá
¿Queréis hablarles y os dan miedo?
¿Porqué?

¿Creéis que vendrán para juzgaros o censuraros?
¿Qué conocen vuestros pensamientos?
¿No sabéis que lo que pensáis es vuestro?
De nadie más
Ni humano ni espiritual

¿Demonios más allá?
¿Porqué? 
Los fantasmas están aquí


¿Si pudierais ir donde quisierais y estar con quien amarais
 ¿porqué quedaros en una habitación?
Si los amarais tanto,
 ¿no queríais que fueran libres?


¿Iréis al infierno?
¿Porqué?
¿No es bastante infierno esta vida terrenal para muchos?
¿Deben ser condenadas por no conformarse?
¿Por desear a la mujer del prójimo?
¿Por no poner la otra mejilla?
¿Por vislumbrar luz en la oscuridad?
¿No es suficiente las condenas que el prójimo te impone en la frente?
¿Aprendemos o repetimos curso una y otra vez?

Si no hiciéramos daño 
¿haría falta pedir perdón?
¿Cuantos  "lo siento" hay que escuchar antes de abandonar la esperanza de que lo sientan?


Si enviaras un profeta
Si viviera entre mortales sintiendo el dolor de su prójimo
Si no le importara recaudar almas sino difundir amor
Si ese ser existiera...

Habríamos de imaginar que no viera las grandes desgracias, los enormes desastres, las pérdidas.
Las guerras, la maldad, el egoísmo




Supongamos que para sobrevivir le hicieras ver sólo un poco de todas esas penas inmensas
Tendría que dejarlas de lado
O sería dual, pues sería fruto de la perfeción de tu creación
Supongamos pues que tu creación fuera perfecta
¿No habría dolor?

Perdona. divago
y soy cínica 
Por la noche, a solas, soy la otra, y puedo y debo hablarte
¿Rezarte?
Quizás otro día, cuando encuentre las oraciones adecuadas
¿Suplicarte? 
¿Acaso escuchas suplicas ahora?
Quizás si
Quizás los milenios te hayan ablandado
Quizás debamos lamentar que nos abandonaras después de crearnos
Quizás, como siempre te digo, te creamos nosotros y en estos tiempos ya no alcanzas a nuestra necesidad de fe


Pero algo me enseñaron mis múltiples vidas
Nadie quiere la pena  de nadie
Puede que ya ni tú las quieras

Deberás estar cansado
Siendo mortal yo estoy cansada y mi medio lustro no me ha ablandado, pero tampoco me ha hecho más fuerte
Sólo más resistente
RST





Siendo justos, no creo que fuera tuya la idea de crear este escaparate que cada vez es más público y menos para dentro
Ahora somos espirituales
Está de moda
Se acabó la caza de brujas
Perseguimos los fantasmas
Leemos astros y estrellas
Tenemos información y certezas
Somos cultos y estudiados
Trabajamos nuestras almas 
Necesitamos tanto la paz...
Leemos el futuro
Jugamos con la desgracia de nuestros hermanos
Aprovechamos la fragilidad de nuestros enemigos
Todo es lícito en este nuevo mundo donde sólo cuenta sentirnos bien
El individuo

Pero sigo sintiendo en el fondo de mi corazón un sólo mensaje que brilla por encima del resto
Un sólo aprendizaje claro:
"Lo que se ama no se daña
Lo que no se ama tampoco"

Ahora soy mi mejor verdad
Y creo en mi verdad, no en las que los demás tengan de mi o de ti
Pero lo siento, ya no creo en profetas
Y me cuesta creer en ti,
 aunque seas la mejor versión de Dios que supe crear para mi



No entiendo, ni quiero, las palabras que no explican lo que sufre, lo que amas, lo que destruyes
Es hora de estar tranquilos y dormir



miércoles, 6 de junio de 2018

VERSOS PERDIDOS 7 .- SIN REMEDIO


Tengo un infierno en el papel para que nadie lo toque
Para que nadie me toque
Le cuento que el orgullo me roba
La prudencia me ata
La duda me oprime

Como mi penitencia muerde mi habitación
Le hablo de arcos y dardos
De dados y nardos
De flechas y dudas...

Y no soy persona
Sólo palabras que cacé y no conozco



Mientras caminé
Con el aliento de los espíritus soplando en mi nuca
Anduve perdida buscando la razón
Aprendí a ganarme el pan con el frío en los huesos
Recuerdo bien que la luz no alumbró mi piel
Envuelta en musas la ausencia inspiré
Lo que llevaba dentro no lo negué
Callejera fui de alegre sonrisa
Pues sólo en el mundo hallé algarabía

Loca fui para unos
Sabia para otros
Necia al fin y al cabo
Nunca de oídos sordos
Fácil a la risa y al manto
Yo por sentir, no lloro



Quiero mi camino iluminado
 Que la pena no me pese al corazón



SOLILOQUIO CON DIOS.- 1.- INTRODUCCIÓN



Dicen que Dios creó al hombre,
pero, ¿y si fuera al revés?


Yo podría entonces crear uno
Un Dios que sea la unión de cuantos creí, asumí e imaginé
Uno adecuado a mi medida
Que sepa escuchar
Que atienda
Sobre todo que sea mi amigo y me acompañe
Un compañero eterno
Vida tras vida
 A ese Dios puedo hablarle






No pretendo blasfemar
No quiero herir sensibilidades
No busco que nadie comparta mi creencia
Difundir mi creación
Sería absurdo
Sólo quiero sentirle
Sentirme en paz con ese Dios y todos los Dioses de todos los mundos

Y quizás conseguir alguna respuesta
Pues, sin quererlo, mi mente pregunta sin cesar
Nunca para
No hay descanso 
Así nací
Nací crecí
Así moriré

Así que bienvenido a mi vida
Compartamos
Sea





Puede que empiece contándote como aúllo de dolor en las cárceles que escribo,
sólo puede
¿Me escuchas?


martes, 22 de mayo de 2018

VERSOS PERDIDOS 5.- PACIENCIA



Te quiero como si estuvieras cerca de mi
¿Qué quieres que te diga?
No sé de olvidos
Mis silencios son sordos



El primer trago no lo tomo
Malicia en más de uno
Improviso poquito a poco
Paciencia, la necesito,
Para desarmar tus lunares
Y una eternidad para batallar
La trinidad de tú, yo y los fantasmas




Cojo aire
Coraje

Niño, déjame que baile
Me gustan tus andares




Venimos de donde nacimos
Mírame no estoy vencida
Nunca fuimos tan distintos




martes, 8 de mayo de 2018

CARTAS A ROMA XIII.- SEQUÍA. ORACIÓN A LOS DIOSES


Sequía
Meses sin lluvia
Hambre, decepción, desesperación, enfermedades, muertes




Ylena, la espartana, ya no es tan amada. 
Es tan difícil ser buena y tan fácil ser mala. 
Su pueblo dice que desde que el romano no viene al poblado, la mujer se ha ido apagando y con ella sus poderes

Pocos conservan la fe
El desconsuelo se extiende más rápido si la tierra es yerma y no tienes nada en la boca más que palabras furiosas.

La gente comienza a marchar
Las casas quedan abandonadas

Sólo Hasira espera, la observa y llora a escondidas



Por ella, muestra sus dientes mellados y curva sus labios con esfuerzo, pero el dolor le aprieta el corazón. Ver como todos por los que su niña espartana se sacrificó le giran la espalda, es tan triste

"No merecen que se siga esforzando". Malditos. Malditos corazones podridos".- piensa con rabia.

"Y si Ylena hablara.... ¿Que pensará? Está tan sola"

Presiente que su unión con los elementos hace que también se seque. 
!Si esa mujer se hubiera quedado con una pequeña parte de cuanto dio; cuanto tendría!
Pero cuanto hubo no fue para ella misma, la necesitaban



 Hasira vuelve a llorar, porqué es consciente de que también la anciana demandó, exigió, urgió,  presionó y entre todos los demandantes, la destruyeron, la apagaron... 
Ahora el sol ha recuperado su poder absoluta y les azota sin descanso.
Hasta en las noches parece negarse a esconderse.
Sin la fuerza de la dama mágica, el mundo gira sin sentido 
La Naturaleza gime desorientada.

 Quiere creer que su sonrisa es de verdad. 
No quiere ver lágrimas en los ojos de la espartana
Si las viera, ¿que sentido tendría la vida y la muerte?


Mientras Ylena camina descalza bajo el sol abrasador hasta llegar al roble quemado, el primero en arder tras la última batalla.
Fuego y sangre
Más batallas
Más acero
Más huesos tirados en el suelo
Alimento para los buitres


La espartana mira el árbol que antaño recibió sus plegarías y sabe como intentó dejar que el fuego se consumiera en él y no se extendiera

Suspira. 

No pidió sentir estas cosas que otros no aprecian.
 No escogió. 

Se sienta en el suelo tiznado y contempla las figuras de los esqueletos del bosque

Sólo entonces habla con los Dioses. 

Sólo entonces sabe que la escucharán





 Este es mi desierto
Aquí vivo
En este páramo donde me dejasteis
Olvidasteis decirme quien soy
Y decidí ser todas ellas
Todo ello

No hay lugar para la lástima
No hay tiempo para lamentaciones
No hay escusas para el dolor
No hay más que hacer y hacer

Es un lujo dormir demasiado
Es un pecado desear lo que no te falta
Es banal querer estar más hermosa
Es de ilusos esperar recompensas

Seguir y seguir
Tener lo que decidáis darme 
Acatar que lo quitéis cuando queráis
Sois caprichosos y egoístas  

No es consentimiento, 
no os lo consiento
No es rabia,
me enseñasteis a amar sobre todas las cosas
No es tristeza, 
recordad que deseáis que esté siempre alegre

Pero no estáis...
Nos abandonasteis
Me abandonasteis a mi suerte
Y ya sabeis...
tengo poco de todo
Naturalmente no es una queja,
tengo cuanto necesito

¿Iréis a castigarme ahora?

Otra penitente culpable
Quizás somos demasiados los devotos descontentos,
pero puede que os equivocarais y nos hicierais así,
seres desajustados, incompletos, inadaptados

No se, después de todos, los Dioses sois vosotros
Pero como tengo este don de hablaros,
 os niego el gusto de escucharos

Apago la luz y cierro mi corazón
Mucho habrá de llover para que lo abra de nuevo
Mucho habré de mojarme

Más no os precocupeis amos de los mundos,
seguiré 

Y seguiré sola
Sea vuestra voluntad
Compañeros ausentes de mi desidia



Recordad humanos que la vida no espera
Ya lo dije mucho antes




sábado, 21 de abril de 2018

VERSOS PERDIDOS 3.- CIERRE



Ella cierra los ojos y ve
Más allá del amanecer



La vida no la moja
No se baña en los pantanos del negro destino
Ya no llueven lunas de historias
Callaron las voces de los sabios

No entiende de venenos
La consumen los gritos
Siempre cae en la tentación
"No me rindo, no me rindo"
Es su canto más lindo

En los postreros días derrama su espíritu
Teme más a los vivos que a los muertos
Ella y su miedo, son dos

Promete no vivir a oscuras
Promete ser testigo, nunca juez
promete no pensar en como acaba
Promete que si se queda se quedará contigo
Lo demás ya está perdido




Guerrera etérea, grácil 
¿Letal dices?
¿Porqué?



¿Rascarás mi ventana al despertar?
El tiempo no para,
eso ya no me vuelve loco