Que tu vida discurra tan apaciblemente como un río.
Que tu despertar al día sea con alegría.
Que la espera de lo que buscas y deseas sea gozosa, llevadera... gratificante.

Gracias por visitar el blog. Un abrazo.

María José.

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ALEGRÍA; de William Blake









    -No poseo nombre,

    pero nací hace dos días.
    -¿Cómo te llamaré?
    -Soy feliz.
    Me llamo alegría.
    ¡Que el dulce júbilo sea contigo!

    ¡Bonita alegría!
    Dulce alegría, de apenas dos días,
    te llamo dulce alegría:
    así tú sonríes,
    mientras yo canto.
    ¡Que el dulce júbilo sea contigo!


    William Blake

¿QUÉ ES EL DESTINO?; de Leopoldo María Panero.



¿Qué es el destino?
Es un perro que ladra.
Este perro que nos persigue como una sombra infiel,
insomne como la muerte purificadora
que borra la memoria impersonal toda.

Este sentido de la lentitud es lo mismo que el sentido del norte:
matar en el norte semeja un suicidio con lentitud profana.
Eran las doce en mis ojos,
las doce en mis labios,
y mis labios comían mis narices.

Leopoldo María Panero.

SILENCIO; de Octavio Paz



Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.


Octavio Paz.

EL AMOR; de Francisco de Quevedo


Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Este es el niño, Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

Francisco de Quevedo


CUANTO PUEDAS; de Constantino Cavafis














Y si no puedes hacer tu vida como la quieres,
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.


Constantino Cavafis

E-MAIL; de María Rosal



Mi amor no tiene rostro.

Sólo tiene palabras luminosas.
Mi amor es puntual
y cada noche
recojo en mi buzón
su mensaje cifrado.
Enciendo el aparato, parpadea...

Escribe con mayúsculas los besos
y acaricia su cuerpo en letras de colores.
No hay temor al contagio.
Tan sólo su locura me estremece
y yo se la devuelvo
en megabytes desordenados,
-ebria de amor,
ya libre-, acariciando
mi sistema binario desbocado,
mis ventanas al viento con el alba,
el CD Rom tan terso, la memoria...

Tantas noches de amor son un regalo.

María Rosal 


NO VAYAS A MI TUMBA Y LLORES















No vayas a mi tumba y llores
pues no estoy ahí.
Yo no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan,
el brillo de un diamante en la nieve,
la luz del sol sobre el grano maduro,
la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer
soy un ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores,
no estoy ahí,
yo no morí.

Indio americano anónimo.


LUIS CERNUDA -SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR LO QUE AMA-


Si el hombre pudiera decir lo que ama, 
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo 
como una nube en la luz; 
si como muros que se derrumban, 
para saludar la verdad erguida en medio, 
pudiera derrumbar su cuerpo, 
dejando sólo la verdad de su amor, 
la verdad de sí mismo, 
que no se llama gloria, fortuna o ambición, 
sino amor o deseo, 
yo sería aquel que imaginaba; 
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos 
proclama ante los hombres la verdad ignorada, 
la verdad de su amor verdadero. 

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien 
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; 
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina 
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, 
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu 
como leños perdidos que el mar anega o levanta 
libremente, con la libertad del amor, 
la única libertad que me exalta, 
la única libertad por que muero. 

Tú justificas mi existencia: 
si no te conozco, no he vivido; 
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda



LUIS GARCÍA MONTERO -DEDICATORIA-



Si alguna vez la vida te maltrata,

acuérdate de mí,

que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.

Luis García Montero.



JACINTO VERDAGUER -LIBRO 'LA ATLÁNTIDA'-


Hoy compré un libro de Jacinto Verdaguer titulado 'La Atlántida'- versión castellana en verso por Juan Ots y Lleó. Con un prólogo de Joaquín Montaner, y doce ilustraciones de Agudo-Clara. De la Editorial Tasso. Barcelona 1930.
Está bastante bien conservado, como podrás  apreciar en estas fotos que le hice para que lo vieras. 
Si pinchas sobre una de ellas, podrás verlas ampliadas.
¡Qué tengas un feliz día!








ITACA ; de Kavafis















Cuando emprendas tu viaje a Itaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo. 
Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente. 
Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Itacas.

C. P. Cavafis. 

BUENOS DÍAS; de Nacho Buzón Novo












Nunca olvidaré
aquel día que amanecí
a tu lado
recuerdo que sin decir palabra
nos besamos
nos fundimos
fuimos dos en uno
uno en dos

nunca olvidaré
aquel día que amanecí
a tu lado
máxime
si se vuelve a repetir.

Nacho Buzón Novo

PRESENTIMIENTOS; de Gloria Fuertes



                                                                               










Presiento la rosa en el tallo dormido,
presagio la caricia y presiento la pena.
Y el beso que han de darme,
y el llanto no nacido
humedece mis dedos
y entristece mis venas.
Presiento que me quiere
quien no puede quererme.
Presiento mis insomnios
y el llorar de una estrella.
Yo presiento su risa
-y en mis versos su huella-.

Y la risa que pasa,
y la duda que seca.
Todo presiento, todo,
lo que pasa en la tierra:

la caricia y el llanto,
el beso y el poema.

Que aunque puedo ser madre,
yo soy como un poeta.


Gloria Fuertes

LA GUITARRA; de Federico García Lorca




El viejo guitarrista ciego.
Autor: Pablo Ruiz Picasso










Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inutil callarla.
Es imposible callarla
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible callarla.
Llora por cosas lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin manana,
y el primer pajaro muerto
sobre la rama.
O guitarra!
Corazon malherido
por cinco espadas.



Federico García Lorca

NOCHE; de Vicente Huidobro















Sobre la nieve se oye resbalar la noche.
La canción caía de los árboles.
Y tras la niebla daban voces.

De una mirada encendí mi cigarro.

Cada vez que abro los labios
inundo de nubes el vacío.

En el puerto,
los mástiles están llenos de nidos.

Y el viento
gime entre las alas de los pájaros.

Las olas mecen al navío muerto.
      
Yo en la orilla silbando,
miro la estrella que humea entre mis dedos


Vicente Huidobro

EL CULTURAL.ES











El Cultural.es  ha publicado Catorce poemas inéditos frente a la inclemencia. Son versos inéditos de catorce poetas. Si quieres leerlos, te dejo aquí el enlace directo al periódico:

http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/31228/Catorce_poemas_ineditos_frente_a_la_inclemencia


LA CAMPANA... ; de Roberto Juarroz












La campana está llena de viento,
aunque no suene.
El pájaro está lleno de vuelo,
aunque esté quieto.
El cielo está lleno de nubes,
aunque esté solo.
La palabra está llena de voz,
aunque nadie la diga.
Toda cosa está hecha de fugas,
aunque no haya caminos.

Todas las cosas huyen
hacia su presencia.

Roberto Juarroz



LA PUERTA ; de Carlos Bousoño




La puerta es uno de los poemas más característicos de Carlos Bousoño. El poema termina con estos versos enigmáticos:







Esta puerta que miro y señalo,
esta puerta cerrada que yo quisiera ver 
entre la noche abrirse,
girar despacio,
abrirse en medio del silencio,
abrirse sigilosa y finísima,
en medio del silencio, abrirse pura.



EPÍLOGO; de Gabriel Celaya



Al fin reina el silencio.
Pues siempre, aún sin quererlo, 
guardamos un secreto.

Gabriel Celaya.



MADURARÁ TU OBRA; de Ana Merino















Caerás con tus pisadas.
Madurará tu obra
con ese nuevo gesto
de un paso equivocado
y el rostro por el suelo.

A veces los tropiezos
esconden otro rumbo
en donde los errores
no saben a fracaso.

A veces, aunque duela,
tenemos que caernos
y, desde lo más hondo,
tocar el infinito
en la lombriz sin ojos
que viene a saludarnos.


Ana Merino