Todos hemos visto miles de veces aquel golazo de Van Basten en la Eurocopa de 1988, uno de los mejores tantos de la historia para muchos. En cambio, no ha dado tanto la vuelta al mundo un gol similar de Quini con la camiseta del Sporting ante el Rayo Vallecano.
Al margen de la repercusión que supone realizar esa jugada en un torneo continental de selecciones y del caché internacional de uno y otro futbolista, creo que es un poco más espectacular el gol de Quini. Golpea saltando y el balón entra más cerca de la escuadra que en el disparo del holandés, que no deja de ser asombroso.