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17.7.15

El primero de los regalos masculinos

Hola! 
Cómo andan x ahí?

Yo sólo espero que mi estado físico (hecha una piltrafa resfriada) no afecte a mi estado anímico o que, al menos, no se note en el blog.

Para empezar quería agradecer mucho, pero muuuucho muuuuuucho (porque no sé si verán el comentario que dejé en el post anterior) a todas por tantas cosas lindas que me dicen y los consejos para mejorar con el stencil y hasta para el decoupage! Sepan que son unas genias!

Cumplido esto, vamos al regalo que me toca mostrar hoy.

Se trata de un cuadrito que hice para el bebé de uno de mis primos, un gordito tan, pero tan lindo, que dan ganas de comerlo!

Y ahora viene el momento en que paso vergüenza con lo que les cuento: compré un marco con profundidad para hacer algo con volumen, similar a lo que les mostraba aquí.
Resulta que varios meses después descubrí que se trataba de la parte interna del denominado "arte francés" y que por encima de lo que yo compré iba el marco propiamente dicho. 
Y ahí fue que entendí también para qué servían esos marcos que no traían fondo.
Nunca es tarde para aprender, no?

La cuestión es que el regalo ya había sido entregado y es como es o como lo hice, jaja!

Para mantener mi coherencia a lo largo de la vida, una vez más, me inspiré o, más bien, me copié de éste que encontré en Pinterest.

Y así quedó mi versión



La F es por Francisco, el nombre del bebé, y que comparte con su padre y mi abuelo. Nada que ver con el boom de Franciscos posteriores al Papa.

Segunda confesión: La compré antes de decidir exactamente qué iba a "introducir" en ese marco y una opción era hacer sólo la inicial.

Pero como soy de cambiar fácilmente de idea, no de opinión, la descarté. Aunque una vez terminados los pajaritos, me tenté y la incluí. 

Y así, terminé haciendo una especie de 2x1!!!






















Los pájaros son de cartón forrado con mis queridos papeles de origami, que ya seguro reconocen, y algunas servilletas compradas para la ocasión (de hacer 30 regalos para Navidad). 
La rama está hacha con el cartón de una caja de alfajores, o bombones, no me acuerdo, de esos regalos que recibimos junto con las cintas portacredencial, y que venía con esas estrellitas naranja. Era tan bonito que, obviamente, lo guardé y aquí lo estrené.

Recuerden que las fotos las hice apurada y en el hotel. No critiquen!
































Por encima del fondo, pájaros y tronco pasé laca y a las alitas, picos y hojas les puse un producto que sirve para dar volumen y/o hacer decoupage.

Al marco sólo lo pinté. Lo que pasa es que lijé tanto que quedó tan suave que me dio pena ponerle algo más.

La letra está pintada y laqueada. Se ve que ya me sentía canchera con el tema de los lunares después de hacer la bandeja retro. :P

Y hasta aquí todo lo que tienen que ver conmigo.

Lo que sigue es como el volumen II del post.

Y es una linda sorpresa que descubrí en Facebook: el cuadrito sirvió de inspiración para el festejo del 1º cumpleaños de Francisco y hasta formó parte de la deco!!!! :)
Espero que no se enojen porque las fotos me las robé!!! 


































Algo hay algo más lindo que ver tu regalito querido????

Nuevamente me uno al Finde Frugal de Marce y me pongo a chusmear lo que han hecho tod@s, que estoy en reposo y necesito entretenimiento!!!!

Beso y feliz finde!!!

3.7.15

Y un día... ¡volví!

¡Ay! ¡Ay! 

Andaba con antojo de aparecer x aquí y hoy me estoy dando el gusto.

¿Cómo andan?

 Ha pasado mucho tiempo desde mi último post, pero también de mi paso por sus blogs. 

Cambios en la rutina me complicaron las cosas. Sin embargo, nunca dejé de pensar en ustedes y siempre que hice algo, traté de documentarlo. ¡Una nunca sabe!

Creo que voy a ir cronológicamente y de a poco tratando de compartir las fotos que fui acumulando.

Así que aquí voy al rescate de algunos de los otros regalos que preparé para la Navidad pasada, ¡jajaja! ¡Sí, sí, empezando justo la segunda mitad del año siguiente! :P

¿Y por qué digo algunos y no todos? Es que terminé de envolver regalos en el hotel, minutos antes de la reunión familiar, lo que implica que estuve hasta el último segundo "fabricando" y me quedé sin tiempo para la sesión de fotos.

Igual lo intenté y andaba con mi cinta tratando de sostener delantales en las paredes y cortinas, pero... no logré nada bueno.

Por lo tanto y hasta que evalúe qué foto es rescatable, les voy mostrando los portacosméticos que recibieron 6 de mis primas.


Salieron  dos con ganchito rojo...


Uno con gancho gris...


Otro azul...


Y acá se nos acabaron las cintas portacredencial que se acumulan en esta casa y que, al llevar publicidad, no son reutilizables más que en este pedacito que rescaté, ¡jajaja!

Para el quinto tomé prestado un pedacito de la cinta que usé para un delantal masculino, que veré si les puedo mostrar, y quedó así:


Y el último, pobre, quedó sin nada.



Un detalle no menor de los bolsitos es el interior, impermeable (o al menos eso intenta), fácil de limpiar, a prueba de derrames imprevistos o, si alguna prefiere, para guardar la bikini aún húmeda.





¡Y con éstos ya teníamos 7 de los regalos!

Debo aclarar para no tenerl@s engañad@s, que con los hombres se me acabó la creatividad y salvo para mi papá y un tío que sé que cocinan, al resto les tocó un regalito comprado. :P

Como ven, fueron 6 regalos bastante frugales, así que me uno una vez más a la reunión que nos propone Marce en su blog, si es que todavía me acepta, jajaja!

¡Beso y buen finde a tod@s!

Adri.


P.D.: si a alguien le interesa, lo quiere y solicita, en un futuro puedo hacer el tutorial de estos bolsitos. ¡Avisen!



28.11.14

¡El primero y único, de 30!

No es ninguna novedad que en esta época andemos tod@s como loc@s de aquí para allá, de cierre en cierre, de festejo en festejo y de preparativo en preparativo.

Así que, como el casi 100% de la población, en esta vorágine me encuentro y parte de eso es lo que hoy les voy a mostrar.

Les cuento:

Este fin de año toca reunión familiar multitudinaria, donde tod@s (o la mayoría) de l@s que estamos unid@s por un mismo hilito de sangre (en mi caso, paterna) y habitamos distintos puntos del gran suelo argentino, confluimos en el lugar que nos vio nacer: Mendoza.

Más allá de la gran felicidad que me provoca reencontrarme con prim@s y tí@s, conocer a sus hij@s, festejar juntos la Navidad, y tres cumpleaños en sólo 7 días, entre los que se destacan nada más y nada menos los 90 de mi abuela, esto implica preparar regalos. ¡Muchos regalos! 

Si los cálculos no me fallan son 30, de los que sólo tengo listo uno. Sí, leyeron bien, ¡uno! 
Aunque confieso que tengo otros tres casi terminados, y uno más con la "mise en place" para comenzarlo. 
Sin embargo, me estaría faltando pensar (y fabricar) unos 25. ¡Casi nada!

Como me gusta poner mi cariño y trabajo en los regalos, podrán calcular lo mal que vengo,¡jaja! 
Otra cosa que me gusta es reciclar y, con la cantidad, no me queda otra que tratar de ahorrar también, ¡jaja!

Así que de unos cuantos retazos de telas que andaban dando vuelta por mi casa, este tutorial y algunas fotos de inspiración de Pinterest, salió este regalito para la hija de una de mis primas.



Quedó bastante lindo, ¿no? Y si no, no me lo digan, ¡jaja!

¡Ah! Los pirotines de los cupcakes funcionan como bolsillos y todo el conjunto fue mi primera experiencia con lo que podríamos llamar "apliques". Si bien no quedaron perfectos, me doy por conforme. ¡Espero que la destinataria también!

Como les decía, está hecho a partir de retazos: la tela rayada la pueden ver en su vida anterior aquí, el cupcake propiamente dicho está hecho de los descartes de la fábrica de ropa infantil que tiene una amiga y que, aunque no lo crean, ya tenían esa forma. Y por último, los pirotines son los orillos (de ahí los flequitos) de la tela del tapizado que hizo una de las chicas en el taller de reciclado de muebles al que asisto. La azul la tenía en casa y la había comprado para algo que nunca hice. Por lo tanto, creo que está más que aprobado para permitirme participar, después de varias ausencias, otra vez en el Finde Frugal de Marce.

¿Ustedes también andan por los techos con todos los preparativos de fin de año o soy la única que deja todo para último momento?

¡Por lo pronto y, estén tranquil@s o no, espero que tengan lindo finde!


Adri.










4.10.14

¡Nada se tira! ¡Ya lo dije! (versión actualizada)

Ya much@s se dieron una vueltita x aquí, pero otr@s tant@s no tuvieron esa suerte, ¡jaja!
Por eso y, haciéndole caso al comentario de Marce, hoy sí me sumo al festejo del Finde Frugal #50. ¡Guau! ¡Qué cantidad de ideas compartidas y para inspirarse! ¡Felicitaciones para nosotr@s!

Lo de la semana pasada fue una pena porque...

Corrí y corrí, pero no llegué al Finde Frugal de Marce. Pensé que estaba abierto hasta las 16, pero me cerraron las puertas y me quedé con "la ñata contra el vidrio", como antes de tener el blog. :(

Pero me dije: ¡Ya está! ¡El post está listo! ¡Publiquemos!

Así que aquí estoy, con un trabajo que, confieso, pensé era más sencillo de llevar a cabo de lo que realmente fue. Pero con esto no quiero desanimar a nadie, puede que sea sólo cosa mía o que seguir los pasos de"l@s pro" que aparecen en Pinterest me haya dado algo de fiaca.

Hace mucho que quería una pizarra para mi cocina y el ex estante de la mesita callejera que les mostraba aquí me vino como anillo al dedo.

Busqué recetas de pintura casera de pizarrón y mezclé algo de acrílico turquesa con un poco de pastina (o el polvo que se usa para las uniones de pisos y azulejos).
Pero después me di cuenta de que cualquier látex y acrílico es pasible de ser escrito con tiza, incluso con barniz al agua por encima, que fue lo que yo apliqué para evitar tanto polvo a la hora de borrar los errores. Por este motivo no las voy a complicar con ninguna receta. ¡Será cosa de que prueben!

Cuestión que tuve mi pizarrón listo hace vaaaaarias semanas, aunque con listo sólo quiero decir... pintado. 

Faltaba lo más importante... escribirlo.

Primero, definir qué poner (no quería frases en inglés ni símil autoayuda).
Y segundo, que quedara más o menos bien (hacer distintas fuentes con una tiza gruesa es complicado, al igual que seguir un renglón imaginario y que las palabras queden más o menos centradas). 

¡Nada sencillo!, como les decía. 

En fin, vaaaaaaaaaaarias semanas después lo conseguí. Aunque, ¡no se asusten!, que no fueron intentos intensivos. ¡Tampoco exageremos!

¡Y hoy sí está listo para ser mostrado!


Las rayitas son las vetas de la madera, no las pinceladas, ¡eh!




¡Bueno! ¡Dale! ¿Qué dice?



¡Ah! Me olvidaba de contarles que entre la maderita pintada que llamaremos pizarrón y estas fotos, tuve el agrado de pasar esa pared que ven de fondo de aspecto roble a blanco. 
¡Mil veces más bonita y muchísimo más luminosa! ¡Gracias Sr. arrendador por darme permiso!




¿Y? ¿Qué tal quedó? (Sean buen@s y no tengan en cuenta la calidad de las fotos, algo con lo que los días nublados que tenemos no colaboran)

Esta vez aprovecho para mostrarles la alternativa para cuando el chef se digna a aparecer.







Para éste, fue el lado de un cajoncito desarmado que encontré en la calle lo que sirvió de base, al que le dí una  mano de verdadera pintura de pizarrón, de la que me sobró de aquí,
Ya venía con los agujeritos listos y las tachas a los costados. No me digan que no decía: ¡llevame!
Y sí, a l@s detallistas, les confirmo que las bolitas son las sobrantes de las lámparas que les mostraba cuando espiamos mi todavía futuro taller-oficina.


Bueno, me dejo de charla y les deseo ¡Feliz finde!

Adri.

PD:¡Gracias, Pi, por el premio! Como te dije antes, ya le voy a dedicar su merecido espacio.
¡Y gracias a Juli también, por tu contacto! ¡Espero que estén pasando unos días divinos!
¡Y un gracias gigante por todos sus comenatrios, siempre tan lindos!





25.7.14

Reciclar bolsas plásticas. Nueva idea DIY.

¡Oh! ¡Qué horror despertarme hoy con una alarma establecida en el teléfono para otra ocasión y no estar esperándola! 
¡Pero más horroroso es apagarla y encontrar un email de aviso de comentario en el blog donde Sofie me dice que siguió mis instrucciones y la ténica de fusión de bolsas no funciona!
¡No puede ser! 
El deber me llama y aquí estoy, tratando de descubrir qué pasó.
Lo único que se me ocurre, Sofie, es que hayas pasado la plancha como si de ropa se tratara y no la hayas mantenido sobre las bolsas el suficiente tiempo. 
No me di cuenta de explicarlo en su momento, pero hay que mantener la plancha apoyada sobre las bolsas por sectores (lo que abarque la plancha) hasta que se empieza a notar que el papel se pega y lo que hay por debajo se ve un poco más oscuro que antes.
Puede que no quede perfecto de una vez, pero lo bueno es que si alguna parte quedó sin adherir, se repite el proceso y si, se quemó y se hizo un agujero o quedó una especie de corteza, se aplica otro pedacito de bolsa por encima y se vuelve a pasar la plancha, siempre sobre el papel.
Me pareció oportuno aprovechar el comentario desesperado de Sofie y explicar estos puntos, que la vez anterior se me pasaron. 
Cualquier duda o problema, me avisan, que salgo inmediatamente al rescate.

Yo, por mi parte, les debía las fotos del proyecto que encaré la vez anterior al mostrarles el paso a paso. 
Sólo faltaba darle forma a cada parte y coser, así que el producto terminado lo tuve a tiempo para el viernes pasado, pero no me van a creer lo que pasó.
Resulta que los jueves vuelvo del taller de reciclado de muebles cerca de las 21.30 a mi casa, toco bocina, me abren y guardo el auto.
Pero ese día, volviendo de las clases había encontrado un baúl. ¡Síííííííííííííííííí! 
Sin fondo, eso sí, pero eso no es problema para alguien que acaba de salir de su clase de reciclado, ¿no?
Bue, volvía tan entusiasmada a mi casa que lo único que pensé en bajar fue mi nuevo tesorito y no fue hasta el día siguiente, cuando me disponía a ir al gimnasio, que me di cuenta de mi error/problema.
¡No bajé el bolso! ¡No tengo llave para abrir la puerta de calle y salir!

Buen momento para pasar al plan B y ponerme a escribir el post a tiempo. 
Peeeeeeeerooooo...
¡La cámara de fotos está en el bolso! 

La llevo para ir registrando los paso a paso en las clases y luego mostrarles y/o acordarme lo que hice.
Plan B frustrado. 
Sábado a la mañana comprometido. ¡Chau participación en el finde frugal!
Plan C: me pongo a limpiar el baúl y analizar lo que hay que hacerle.

Y, como ya dije, bajo presión funciono mejor.
Y aquí me tienen ¡escribiendo sobre la hora!
Pero aquí vamos con las fotos... (todavía les debo el estudio del manual de la cámara réflex).



¿Y eso qué es? La foto no lo deja muy claro, ¿no?
A ver, vamos con esta otra.



¿Ya se entiende un poco más?
Está bien, otras más.





















































¡Lista para salir de viaje! I wish.

Confieso: fotos falsas por demás. 
Primero, porque por ahora no  me voy a ningún lado y, segundo, porque en ese portacosméticos faltan unos 8175489427867287680927580971894718937 productos ¡jaja!
Si supieran... aunque los de la cajita son prácticamente mis únicos productos de maquillaje y ando a cara lavada por el mundo, tengo todo un arsenal dermatológico que acarrear.

Les cuento que la idea del portacosméticos la tenía desde hace mucho por dos motivos: el que tenía se rompió y además nunca tuvo el espacio suficiente.
Para éste, entonces, tuve en cuenta la forma del anterior, aunque aumentando sus dimensiones.  
Y ahora sí es perfecto, o eso creo, porque sigue sin estrenar.

Y con esta nueva idea para reciclar sus bolsas plásticas + las aclaraciones para Sofie que también pueden servirles, participo en el finde frugal.
Espero pronto ver qué se les ocurre a ustedes.

¡Feliz finde!

Adri.






27.6.14

Espiando mi futuro taller-oficina

Mientras yo redacto este post mi hermana menor se encuentra en el lugar exacto en el que me gustaría estar a mí. No es que no me guste escribir en el blog, pero la verdad... ¡cambiaría de lugar con ella sin siquiera pensarlo!
Ya les conté que lo que más me gusta de vivir en Buenos Aires es poder ir al recital que se me ocurra. ¡Pero éste todavía no ocurre!
En realidad sí, pero hace tantos años que yo era casi una niña y vivía a más de mil km de distancia. ¡Qué desgracia!
Después se separaron y por mucho tiempo pensé que no tendría la oportunidad de verlos jamás. Ahora, que hace poquitos años han vuelto a reunirse y están de gira (hoy tocan en BCN), no pierdo las esperanzas.
Así que aquí me tienen, escribiendo y escuchando mi canción preferida de ellos, que si algun@ tiene ganas de disfrutar o sentirse en mi lugar, puede hacerlo aquí.
Para  l@s que puedan salir espantadas, va este otro link.

Pero como el recital me queda lejos y hace rato que me vengo haciendo la tonta con el blog, hoy vuelvo al Finde Frugal de Marce, reloaded.

Desde mi primer post, aquél de la regla, que vengo hablando de la mudanza a mi nuevo escritorio-taller, esta vez con la intención de que sea compartido y no como el actual, donde se me colaron sin permiso y prácticamente no nos podemos mover. Leyeron bien, puse actual, lo que quiere decir que, a pesar de ya estar en junio, todavía no nos mudamos de habitación. Es que había y todavía hay, que ponerla a punto.

Mi idea es darle un aire nórdico industrial, no sólo porque me encanta, sino también porque no necesito un gran presupuesto. Se puede o al menos lo intento hacer de forma bastante frugal, digamos.
Por eso hoy les comparto dos de las pocas cosas que ya tengo listas.

Resulta que cuando nos mudamos la habitación se veía así:



Si bien se ve bastante bien, necesitaba pintura. Y la puerta al baño había sufrido la fiebre del sticker con inquilinos anteriores.
Aquí llegamos a una de esas fotos que nunca deberían ser mostradas x aquí, primero, porque fue hecha con el teléfono, segundo, porque en ese momento no tenía ninguna intención de tener un blog y se ven cosas que no tendrían por qué, pero es la única que encontré para mostrarles las cicatrices que tenía esa puerta.

Se ve que quise inmortalizar mi primera experiencia con la lijadora eléctrica nueva. ¡Apenas tenía polvo!

Como ven, la puerta era un verdadero espanto. Así que se me ocurrió transformarla en pizarrón y, así, camuflarle las heridas. Cuestión que, al momento de encarar la pintura de las paredes, le llegó su turno también y hoy luce así:

Decidí hacer esa pared (la de las dos puertas) en gris y el resto en blanco.

Si se fijan en la foto del look inicial, verán que en el techo había dos plafones de vidrio que nada tienen que ver con lo nórdico ni industrial, por lo que salieron volando.
Bendito Pinterest me dio la idea de cómo reemplazarlos con algo B+B+B (bueno, bonito y barato).

fuente
Y aquí... mi versión 1:
Pequeña mejora respecto de la original: tapé con pintura blanca la marca del foco o bombilla.


































Ya saben, soy de géminis... cambio de parecer rápidamente.
Bueno, a veces no tan rápidamente. Esta versión con amarillo la tuvimos hasta hace unos días y por varios meses. Pero, para algo que pronto les voy a mostrar, compré un acrílico color cobre y me tenté.

Versión 2:

La luz salió rara. Se nota mucho que no he aprendido a usar la réflex, ¿no?


































Y hasta aquí, los únicos avances que puedo mostrarles, a pesar de que no son los únicos porque ¿saben qué? Me animé o di permiso para hacer tres agujeros más en las paredes.
Pero es tal el grado de desorden que hay en esa habitación, que es una mezcla entre remodelación y taller de muebles, que es imposible hacer una foto apenas más amplia, ¡jaja!
El mismo desorden que tiene mi Pinterest, pero si hacen clic en la fuente de la foto de la lámpara original, pueden chusmear mi colección de fotos de inspiración para el resto de la decoración.

¿Qué les pareció la idea de recuperar la puerta convirtiéndola en pizarrón?
¿Y la lámpara? ¿Qué versión prefieren?
En las fotos me gusta más la amarilla pero frente a frente, me gustan las dos.

Que pasen lindo finde y ¡que siga ganando Argentina!

Adri.



13.6.14

DIY: Cuadrito amoroooooso

¡Buenas, buenas!
Lean estas primeras palabras con entusiasmo porque así se las estoy diciendo después de dos semanas de ausencia en la vida bloggeril.

Ya les había comentado que ha habido cambios en mi rutina y, por lo visto, no he logrado organizarme de la mejor manera. Pero a esto hay que agregarle un detallito, que algunas ya conocen y por el que hasta me han saludado (¡mil gracias!): ¡tengo un año más! Y lo fui a festejar a un lugar al que, de repente, extraño y donde tengo a la mayor parte de mi familia: Mendoza.

Les cuento que, si bien estuve de viaje, no dejé de pensar en ustedes y, en un recorrido a pie que hice por parte de la ciudad, iba redactando mentalmente el post que me gustaría compartirles. Eso sí, por ahora sigue ahí, no he encontrado el tiempo de volverlo tangible. 
Ya llegará el momento. 

El viernes pasado me encontraba en el extremo oeste de este país y sin mis últiles y herramientas, pero el anterior, en vez de preparar valijas, intentaba con todas mis ganas llegar a terminar el 3° mueble callejero para mostrárselos. Podría decir que terminé, peeeeeeeeeero ¡no me gustó! Así que también podría decir: ¡me tiene podrida!
Por lo tanto, no hubo post aquella semana y no será hoy el protagonista tampoco. 
Nos estamos dando un tiempo.

¡Ah! Ya me estaba olvidando... ¡tengo cámara reflex! 
Por insistencia mía y poniendo al blog por excusa, mi papá me dio en préstamo la suya. Cuestión que ahora tengo que aprender a usarla y exprimirle todas sus posibilidades. ¿Tienen algún tip que darme? ¿Conocen alguna página o vídeo de dónde aprender y encontrar trucos? Y si no, bueno, paciencia. Tengo un manual enorme que leer.

Bue, basta de vueltas y vamos a los que hoy nos convoca: ¡el Finde Frugal de Marce, obvio!

Hoy les voy a mostrar el único cuadrito colgado en mi casa. No es que no me gusten, todo lo contrario. Pero tengo miedo. Miedo de hacer agujeros en las paredes que tanto trabajo me dieron. ¡Jaja!

Y aquí llego a un punto importante, creo yo, para quienes blogueamos: otorgar los créditos correspondientes. Es muy feo encontrar que serviste de inspiración para alguien y ese alguien parece haberse olvidado. 
Y como yo no soy así, les cuento que mi cuadrito salió de una mezcla de los que nos mostraba Nadia hace un tiempo aquí y aquí también .

Como en los que ella hizo y este otro, usé las muestras de pintura que venía recolectando. En este caso, del color con el que pinté la pared principal de mi dormitorio, donde va el cabecero de la cama. Y que, "aunque Ud. no lo crea", fue elegido por el habitante masculino de la casa.



























No me acuerdo cómo hizo Nadia, pero yo usé como base una hoja Canson, las que nos pedían en la escuela para Plástica. En cuanto a los corazones hice un molde de cartón para marcar y recortar en las distintas muestras de color. Tiempo más tarde, encontré en la librería a la que me escapo cuando voy colada a la peluquería masculina, un troquelador con la forma y el tamaño exactos de mi molde y se vino conmigo, por supuesto.


No he vuelto a hacer cuadritos, pero todo resto de papel que se me cruza se transforma en corazón y de ahí pasa a la máquina de coser para ser, finalmente, guirnalda para decorar regalos.






























Creo que si es el único cuadro de mi casa, no hace falta de decir que a mí me encanta, por más cursi que sea, Anita. ¡Jaja!

Espero, de ahora en más, organizar mis días de otra forma y no volver a faltar x aquí. ¡Extrañé!

¡Feliz finde a tod@s! ¡Y que gane Argentina el domingo!

Adri.

23.5.14

DIY: especiero

Si algun@ de l@s que lee ahora sigue el blog por FB, sabrá que mi ausencia no se debe a que he estado haciendo la plancha. ¡Todo lo contrario!
Mis rutinas se han visto alteradas y eso derivó en que me quedara sin tiempo de participar la semana anterior en los Findes Frugales de Marce. ¡Algo que, espero, no vuelva a suceder! Y por eso... ¡aquí estoy!
A pesar de los tiempos acotados, seguí trabajando en mis muebles callejeros y en otras cositas, como la que les voy a mostrar hoy.
La verdad es que la velocidad no es mi fuerte, siempre que hablemos de lo que nos atañe en el blog, en la conducción vehicular es otra cosa. Y ya conocen mis habituales y constantes cambios de planes, así que por más que lo intenté, no llegué.

En vista de que mi mueblecito callejero venía complicado, comencé a trabajar en paralelo en el regalo "casero" para una amiga.

Después de "pelear" por un cajón de la ex mesa de luz del otro habitante de esta casa, me puse a darle forma y color, ¡bah!, más color que forma.
Nuevamente apelé a mis papeles de origami y con un poco mod podge, una percha, dos clavos, un trocito de masilla epoxi, pintura blanca y laca al agua, salió la repisa. 
Agregué 5 frascos de mi colección, les pinté la tapa con acrílicos y taráaaaaaaan... ¡tenemos un especiero!

¡Ah!, antes de las fotos... ¡pido clemencia! En Buenos Aires tuvimos hasta ayer unos días muy horribles, oscuros, lluviosos y ya tod@s saben que eso no ayuda. Pero para colmo de males, en mi casa después de haber tapado miles de agujeritos y pintado las paredes, no me he animado a poner más que un solo clavo, por lo que el especiero sólo puede apoyarse mientras se encuentre en mi vivienda. 

Dicho esto, aquí vamos...











































































Y aquí los secretos de la confección...

¿Les gustó? A mí sí y lo mejor es que todavía tengo dos cajones más para transformar. Ya estoy pensando en uno con pintura pizarra. Aunque lo más importante sería: ¿le gustará a mi amiga?

Para la próxima espero ya tener listo mi tercer ejemplar de muebles callejeros, pero estoy a las vueltas con la pintura: que de un color, que no, que es muy fuerte, que la pinto de otro, que es muy plano, que lo decapo para un look industrial, que no me gusta, que relleno los pozos del decapado, que lo vuelvo a pintar, que se ven "pelotitas" de relleno, que lo lijo, que se me va toda la pintura, que lo vuelvo a pintar, que vuelven las pelotitas, que lo lijo, que cambio de pintura, ¡uff! Bue, en eso ando. Siete días más creo que me van a alcanzar, ¡jaja!

¡Que tengan feliz finde!

Adri.


9.5.14

DIY: Extreme makeover, taza edition

En una de mis salidas a la peluquería, de las que les hablaba aquí, me traje una botellita de un líquido raro. Uno que nunca había visto "en uso", que no sabía bien para qué lo quería, pero con el que alguna vez me pondría a experimentar.
Se trataba de barniz vitrificable (sí, dije peluquería, no me equivoqué) y hoy, jueves para mí, después de muuuuuchos meses, llegó ese momento. Y llegó, como casi siempre los jueves, pensando en qué voy a mostrar en el Finde Frugal de la semana.
También tengo un pomito esperando, pero los materiales que encontré a mi disposición hoy le sacaron chances de lucirse este viernes.
¡Vamos con el barniz, entonces!
Según las instrucciones de la etiqueta, sirve para hacer decoupage sobre cualquier superficie susceptible de ser horneada a 130°C o para convertir pinturas acrílicas en pinturas para porcelana.
Con esos datos me puse a revisar y, a falta de coraje para atacar alguna pieza de mi "vajilla" blanca lisa, encontré una taza de promoción, con un rectángulo a cada lado con el logo de una empresa.
Problema N°1: la opcíón de pintar sobre ella... descartada. El rectángulo era rojo oscuro y supuse que ninguno de mis acrílicos sería capaz de taparlo.
De ahí que me quedaba una sola posibilidad: el decoupage. 
Pero volvía a tener un problema parecido, aunque a éste le vamos a llamar N°2: mis dos únicas servilletas son muy claras, se traslucía todo el logo.
De nuevo a revisar qué solución encontraba. 
Buscando en el cajón de papelitos, di con los de origami, que yo compré para hacer cualquier otra cosa porque eso de plegar no se me da para nada. 
¡Listo, uso uno de éstos!
Pero aquí vino el problema N°3: la taza es irregular. Digamos, permitiéndonos la licencia y algo de imaginación,  que tira a cónica. Por lo tanto, cualquier figura al tratar de adaptarla a esa forma, se arrugaba. Tenía que ser algo simple y lo más chico posible. 

La taza está boca abajo porque no quería mostrar que por dentro está cuarteada y tampoco quería hacer publicidad (ni buena ni mala) aunque con EQ Arte no me salió muy bien :P
Partí de un círculo.
¡Tampoco!
Lo mejor parecía adaptarlo a óvalo.
Pero no me salió.
Y así, no sé bien cómo, el círculo se hizo corazón.
Lo dupliqué y... ¡manos a la obra!

Limpiar la taza con alcohol para sacar cualquier rastro graso.
Untar el sector donde se va a adherir el papel con el barniz. Conviene hacerlo usando un pincel chato y suave, no como el que yo usé. Pero claro, nadie me explicó. Las instrucciones en esa mini etiqueta no son muy generosas y mi ansiedad no me llevó a pasear por internet, hasta mucho más tarde.

Mi máquina no quiso hacer una buena macro, pero se alcanza a notar cómo NO debe quedar si se utiliza el pincel correcto.



Pegar el papel y presionar del centro hacia afuera. En un video vi que usan un plástico entre las figuras y los dedos,  pero yo usé el pincel. Shhhhh! Genias del decoupage, de las que las reuniones de Marcela están llenas, ¡no se rían de mí!

Luego va otra capa de barniz, siempre aplicándolo sólo donde se colocó el dibujo. Cualquier resto que se escape, se limpia con un hisopo con agua (dice la etiqueta), con alcohol (según el folleto explicativo de otra marca que encontré gracias a google) o con un pincel de goma, (como muestran en este video)

En mi caso fue más que un hisopo,  ¡jaja!








Esperar, al menos, 4 horas para que seque y luego llevar al horno por 30' a 130°C, como ya les había dicho. No se debe precalentar y, una vez cumplido el tiempo, se deja enfriar la pieza ahí dentro.


Llegados a este punto, apareció el problema N°4: ¡estamos en otoño y la luz del día dura muy poco! ¿4 horas? ¿Cómo #$%&/*%# hago las fotos? ¡Encima por la tarde tenía taller de reciclado de muebles! Y cuando volví a casa ¡estaban usando el horno! ¡¿No ven que no puede estar caliente?! Cuestión que 22.30 entró recién mi obra maestra. 30' de calor más otro tanto para que pierda temperatura... ¡Chau, me voy a la cama!
Hasta que vuelva a ser de día para mí, que estoy tecleando en posición horizontal, sólo tengo esta foto del apenas terminado "pegado y untado", cuando todavía era temprano.



¡Hola! Ya es mañana.
Hoy me toca ir a CABA en horario que no me gusta: cuando todo el mundo va, cuando el tránsito es un caos y cuando yo no estoy en mi momento preferido del día. ¡Buuuuhhh! 
Por este motivo no hay tiempo para hacer mucho juego con las fotos, pero tanto ustedes como yo tenemos que ver qué tal quedó la taza después de la cocción. ¡Por ahí abro el horno y me encuentro un cupcake y todo!
¡No, no tuve suerte! Apenas es una taza vacía.

Recién salida del horno. 


¡Pero qué taza vacía! ¡Ya mismo la lleno!

Yo suelo tomar "mi" té en "mi" taza de 500cc, pero como ahora estoy a las corridas... ¡Uy, español@s, no se horroricen con esa palabra! Quise decir, a las apuradas. Re-estreno ésta y termino el desayuno más rápido.


Para un lado...



Para el otro...

Quedó bastante bien para primera experiencia con este producto, ¿no? Bueno, al menos puedo decir que rescaté una taza fea.

Una vez lavada y en uso.



X aquí no se miente. ¡Nada de té de utilería!

Ahora tengo ganas de seguir probando, eso sí, todavía no me animo con nada que pertenezca a un juego, por más blanco y liso que sea.
¿Ustedes ya han usado barniz vitrificable? ¿Se les ocurre alguna idea para que intente? ¿Mezclado con acrílico negro servirá como pintura pizarra? Mmmm, ya veré que otra taza sacrifico. 
¡Un beso y feliz finde!

Adri.

PD: la semana pasada no pasé a visitar a casi nadie del Finde Frugal, así que este sábado y domingo tengo tarea doble. ¡Espérenme con algo rico!

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