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domingo, 27 de junio de 2010

BUCEANDO ENTRE RECUERDOS

Me voy a permitir un "momento de debilidad", un viaje en el tiempo hacia años pasados, un recuerdo agradable, que no pienso en revivir, que no extraño, pero que lo traigo a mi mente para que no olvide que hubo tiempos mejores y me invite a pensar en que volverán

La gente va y viene de nuestras vidas, pero los recuerdos no hay quién nos los arrebate y si son buenos, los guardamos como un tesoro. Pues bien, este es uno de mis pequeños tesoros.

Espero que os guste

martes, 1 de junio de 2010

QUÉ OS SUGIERE? Reeditada



Al igual que en el post que titulé Con Vistas , hoy muestro esta fotografía que hice yo misma hace un par de años y os invito a que me digáis que os sugiere o inspira al mirarla. Y luego tras vuestras sugerencias o impresiones, yo diré por qué y cuándo la hice y lo que provocó y provoca en mí cada vez que la miro...a ver si coincidimos. Creo que una vez más las experiencias personales, las vivencias, las expectativas jugarán un papel importante en cada una de las impresiones

Se trata de un atardecer a finales de Octubre en un parque de Madrid.

Os dejo unas frases muy relacionadas con la imagen, que mucho tienen que ver con lo que sentí al hacerla y después al observarla, es decir, que son pistas ;)

"Atardecer otoñal. La soledad también es bienestar"
(Yosa Buson)

"En un minuto hay muchos días"
(William Shakespeare)

"La felicidad es efímera, es un estado transitorio"
(Eduard Punset)

Cuando hice esta fotografía, hacía escasas semana que se había celebrado el juicio para mi divorcio y para celebrar que ya había acabado todo (ilusa de mí, que aún quedaba bastante) una amiga me propuso que nos fuéramos a Madrid a cambiar de aires con un grupo de amigos. Yo estaba realmente mal por todo lo que me había sucedido meses atrás y pensé que no era mala idea el viaje. Pasamos unos días fantásticos allí y una tarde paseando por el Templo de Debot me encontré con esta escena, a simple vista un atardecer, pero me dijo algo, provocó cosas en mi, así que saqué inmediatamente mi móvil y le hice una foto. Afortunadamente logré captar lo que , lo que sentí.

Cada día amanece, cada día atardece, es decir, todos los días ocurren cosas maravillosas. No debo aferrarme a un solo atardecer y llorar porque no volveré a verlo, veré nuevos atardeceres e incluso más bonitos que el anterior. Y sentí que estaba en mi mano saber disfrutarlos y no dejar escapar la oportunidad de disfrutar el nuevo atardecer que me brinde la vida y disfrutarlo y capturarlo, es decir así como tan efímera es esa imagen, ese instante que capturé, con esos rayos, con esos colores, igualmente efímera puede ser la felicidad (frase de Eduard Punset) así que descubrí que la cuestión no es andar buscándola continuamente o llorar por haberla perdido, sino saber reconocerla cuando la tengas ante ti y disfrutarla lo máximo posible. Supe también que ese silencio que allí se hizo en aquel momento, me recordó a mi actual soledad (frase de Yosa Buson) por la que tanto había llorado y descubrí que ese silencio, esa soledad, puede llegar a ser preciosa y necesaria, puede significar bienestar.

A partir de ese momento sumado por supuesto a muchos otros mas, cambió mi enfoque de las cosas, supe que no podía malgastar mi tiempo lamentándome sino que debía invertirlo disfrutando de cada minuto (frase de Shakespeare) de felicidad que se me presentara.

Resumiendo la imagen a mi me sugiere, la ruptura con el pasado, la certeza de la cantidad de cosas maravillosas que tenemos a nuestro alcance (una playa, unas velas, un viaje, una buena compañía,..

viernes, 12 de febrero de 2010

SE ACABÓ


Para tí:
Se acabó, por fin. Hace nada hemos firmado ese papel que nos desvincula de una vez por todas. No estoy triste ni estoy alegre, solo estoy en paz, cuánta falta me hacía. Dos largos años de pleitos, de desencuentros, de palabras que hieren ,de gestos de desprecio....y hoy, esta misma mañana, se han terminado. No podía más y tú has sacado beneficio de mi agotamiento físico y emocional.

Siempre se te dieron bien los negocios y nuestra relación no iba a ser menos, invertiste muy poco, casi nada, y... te has llevado tanto! y bien sabes que no sólo me refiero al dinero (que si hubiese tenido más, más te hubiese dado porque esto acabara cuanto antes) te has llevado mi confianza, mi inocencia, mi ingenuidad, mis esperanzas, mis ilusiones, mis planes de futuro, mi fe en el amor y muchos años de mi vida. Pero ni pienses, que no voy a recuperar todo eso que me quitaste, emplearé todas mis fuerzas por volver a ser quién era: una chica con muchas ilusiones, llena de vitalidad y de esperanza por el mañana.

No estoy despechada te lo juro, dijiste que ya no me querías simplemente eso y yo lo entendí, pero olvidaste un pequeño detalle, ya querías (o eso pensabas) a otra desde hacía tiempo, no tuviste el valor de admitirlo y aún después del daño causado y verme sufrir, no has tenido suficiente. Qué te molestó? qué no saliese corriendo detrás tuya? que no te suplicara? que yo misma tomara la decisión de acabar? que no te espere por si algún día reconoces que te has equivocado (como tú mismo dijiste)? Alguien me dijo: Sí, se puede querer, pero no a cualquier precio, y en mi caso el precio por quererte era, ha sido, demasiado alto.

Bueno y ahora aquí me encuentro, mirando al horizonte intentando guardar este capítulo de mi vida en una caja cerrada en el desván de mi memoria sin olvidar que lo que ha sucedido estos más de dos años de sufrimiento no ha sido en vano, porque he aprendido tantísimo, lo más importante es que he aprendido a quererme, conocerme y valorarme y con esta lección ando ansiosa por empezar a escribir mi próximo capítulo.

Te he visto marchar y sabes? me ha dado cierta compasión porque he visto que ibas demasiado cargado, por un lado con el peso del dinero que te has ganado tras jugar con los sentimientos de alguien y por otro lado el terrible peso de la conciencia. Y yo, en cambio, me siento tan ligera, me quedo con una paz y una libertad tales, que me darán unas alas con las que llegar a cualquier parte.

Que te vaya bien o... que no, me da igual, ya no siento nada por tí .


*Necesitaba escribirlo, necesitaba esta despedida porque ahora ya, puedo precintar la caja. También necesito dar las gracias a la gente que ha estado conmigo y me ha dado ánimos, aguantando mis lloros, mis bajones..Y a tí M. decirte que espero recuperar a tu lado y de tu mano todo aquello que perdí, ten paciencia ;) ELPT

miércoles, 10 de febrero de 2010

MIS NIÑOS


Mi vocación son los niños, durante 5 0 6 años trabajé con ellos y obligada por las circunstancias tuve que dejarlo, entre otras razones, porque es un trabajo muy mal pagado (a no ser que apruebes una Oposición).

Yo creo que es el mejor de los "trabajos", si bien es cierto, que es una tarea muy estressante y que exige un nivel de responsabilidad máximo, puesto que se trata de cuidar y educar a pequeñas personitas. Pues a pesar de todos sus posibles inconvenientes para todo aquel al que le gusten los niños, trabajar como educador infantil es lo más gratificante y constructivo que pueda existir.


Añoro el día a día con ellos (a veces más de 20 niños en un aula, qué locura), extraño sus risas, sus primeras palabras, sus gestos, su infinita inocencia....me han enseñado ellos a mí, tanto o más que yo a ellos. Al final del día acababa destrozada, el trabajo con niños de cero a tres años es agotador, te pasas todo el día de pie, agachándote y levantándote , corriendo de un lado a otro (evitando caídas y golpes o curando heridas tras éstos) y durante el período de adaptación (primeros días de cole) piensas que entre tanto lloro y grito terminarás desquiciada. Pero lo cierto es que por muy cansada que acabase, al día siguiente, llegaba con la misma ilusión y más fuerzas, por qué? por lo que me encontraba cada mañana, todos "mis niños" diciendo: Buenos días Seño, cantamos? No importa los problemas que tengas, lo mal que hayas pasado la noche anterior, los ves, los oyes y se te olvida todo.

Los echo de menos, echo de menos esos días en los que me sentía un poco más alicaída y Javi (con dos años y medio) me daba un abrazo (a mis piernas, jeje) y me decía: te quiero mucho Seño, así era imposible sentirse triste.

La de anécdotas divertidas que tengo de aquellos años como Seño, seguramente contaré alguna que otra...

jueves, 28 de enero de 2010

LA CITA

Hoy me desperté con cierto punto de melancolía y añoranza, no sé si influida por este espantoso frío que invade la ciudad o porque que me asaltan de vez en cuando tristes recuerdos. Pero en seguida he traído a mi mente, cierta cita que alguna vez me dijeron y que me encanta:

"El Sol
no se ha puesto aún
por última vez"
(Tito Livio)