Lady siempre entendió que la
infancia resulta ser el estado del ser humano en el que más pura se lleva aún
el alma y por consiguiente, más cercana nuestra predisposición natural para
conectarnos íntimamente con lo que entendemos como la Creación. En esa etapa la
indefensión, la falta de maldad consciente del ser humano es total y por lo
tanto, ella asume como prioritaria la protección de los más pequeños.
De ahí que atentar contra un niño
resulta ser la más grave de las afrentas a la dignidad de las personas, algo
despreciable que ciertas lacras humanas suelen cometer sin ningún tipo de
reparos ni miramientos.
En ese sentido, los cobardes no tienen consideración en
seleccionar a sus víctimas y, ante la falta de reflejos y capacidad para
defenderse de los más pequeños, los desgraciados se sienten más fuertes e
impunes.
De ahí que Lady demuestre sin
tapujos mayor ensañamiento contra quienes atentan contra alguno o muchos de esos
niños, vulnerando tanto su dignidad como su seguridad o integridad física. No reconoce
atenuantes para actuar en consecuencia. El maltrato y la violencia contra la
infancia es algo que no puede tolerar y el castigo que ella impone contra
quienes lo vulneran resulta ser impiadoso y sin medias tintas.
Ella piensa que en el camino de
la superación espiritual -ese para cuyo logro no alcanza a veces el transcurso
de una vida- la meta de todo individuo que busca la sabiduría es retornar al
grado de pureza que ya tenía antes de nacer, que aún conserva latente en los
primeros años de infancia y que luego pierde bajo el condicionamiento que la
sociedad nos va imponiendo.
El propósito de ese crecimiento
interior resulta ser entonces el reencontrarse con nuestro verdadero niño
interior que sobrevive –o no- debajo de todas las gruesas capas que nos vamos
construyendo para protegernos a lo largo de nuestra vida.
Ella, que ha visto y padecido
tanto, que ha logrado hacer el camino de superación en forma distinta al del
resto de los mortales, ante la pura inocencia de un niño aún logra conmoverse
profundamente, y el hecho de poder seguir sintiendo esas emociones la acerca
mucho más –al menos por un momento- hacia esa noción de humanidad que tantas
veces ha creído perdida.
Me ha encantado y estoy de acuerdo con cada una de tus letras...
ResponderEliminarUn beso
Muchas gracias!... como verás, la inspiración suele hacerme trampas y se hace desear. Espero volver a encontrarla para continuar la historia.
Eliminarun abrazo
Images marcantes !
ResponderEliminarMuchas gracias y, mis disculpas por la demora en contestar.
Eliminar=)
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy amable. Me alegra que te gustara, pero por cuestiones fortuitas, la musa que me inspiraba para llevar adelante este blog dejo de venir hace mucho. Igualmente, gracias x tu visita
EliminarEs una pena cuando el pensamiento viciado y la conducta contaminada del adulto llega a ensombrecer lo prometedor que había en alguien que apenas va empezando su vida.
ResponderEliminarComparto, Alexander. Gracias por pasar y comentar.
ResponderEliminarVine a ver quien eres y me asombró que fueras argentina
ResponderEliminarLas mujeres argentinas me adoran debe de ser porque vivo en un pais maravilloso trabajo para el diario local y tengo logros en mi vida .
Bueno ahora te he visto asi tambien tu cara.
Trabajare para los blogs la nacion de Buenos Aires con una buena paga en dolares. Viste lo que se logra viviendo en otro pasi???? paga.....Saluditos y suerte
Se feliz Yo lo soy besitossssssssssssssssssss
He venido siguiendo tu estela en mi blog y debo decir que apoyo por completo todo lo que dices en este post. Absolutamente. Como adultos, nuestro deber, es salvaguardar la vida y la educación de los más pequeños, no solo porque ellos son el futuro de la humanidad sino porque son indefensos, inocentes y puros. Saludos
ResponderEliminarDemoré en leer tu comentario, pero quiero agradecer igual hoy tu visita. Me alegra que coincidamos. Este blog fue un proyecto que quedó varado por falta de inspiración pero suelo pasar a chequear de vez en cuando. Gracias otra vez
EliminarTienes una crítica objetiva de todo, un tanto filantropica para lo duro que suele ser la realidad. Lla humanidad nos devora y miro con preocupación el futuro, un mundo cada vez más esquivo de oportunidades, donde los niños crecen con todo, menos con cariño. Este mundo se ha vuelto egoísta, Faltó de amor, donde la fidelidad, los valores u el respeto pierden terreno frente a la ambición dedevorarselo midiendo su valor en $$$$$$
ResponderEliminarDonde nos perdimos????
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