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jueves, 3 de mayo de 2012

Niño perdido


Sucedió el viernes pasado, a la salida del cole. Hay un niño que le tiene tanto cariño al mío que siempre espera a que yo llegue para marcharnos juntos su papá, el niño, Parrulín y yo. Es majo este papá. Habla poco. Quizá por eso. El niño también es majo, siempre le recuerdo el primer día de cole, pobre, lloraba como un verraco, pobre. No había ido a la guardería y se le hacía un mundo el cole. Me consta que había más que no habían ido a la guardería, algunos lloraban un pelín y se les pasaba enseguida y otros ni eso. Pero este en concreto daba una angustia verle al pobre… El mío, feliz como una perdiz, y echándonos de su clase, que era sólo suya y no de papás!
Bueno, que me voy por las ramas. Y no soy un mono! Salimos siempre juntos, pero él ese día se para en una tienda de chuches y nosotros no, así que al llegar a la esquina, vamos Parrulín y yo solos y este saluda a un niño de su clase. El niño, de los pocos que no conozco personalmente, aunque sí de nombre, y echa a correr calle arriba. Dónde está su madre? Será que no la veo? No la conozco, pero no parece que este niño vaya con nadie. Volverá solito a casa? No puede ser con tres años, no? Aunque no tenga que cruzar la calle me parece muy pequeño para irse solo. Le llamo, no contesta y corre más. No sé qué hacer, no sé si estoy exagerando, si estará con su madre y yo no la he visto, si le ha dejado detrás y corre para alcanzarla, o qué. Me quedo en la esquina cual pasmarote sin saber muy bien qué hacer. La indecisión es lo tuyo, nena!
Aparece el padre del niño que nos espera siempre. Se lo cuento y también le parece raro. Me dice que vuelva yo al cole a hablar con la chica de la puerta y él sube la calle a ver si lo encuentra y está solo. Buen plan. La cuesta arriba para él. Vuelvo al cole. Hablo con la chica de la puerta, me dice que si es de la clase del mío hay que recogerlos en el aula y como ha sido recogido por alguien no es responsabilidad suya. Yo flipando, no busco responsabilidades, sino soluciones. Sabes quién es su mamá? No. Vale, yo tampoco, son muchos niños, pero hija, algo más de ayuda sí que esperaba. En esto que veo al bedel y otro señor salir corriendo por la puerta. Digo ya está, a por él van.
Efectivamente, los sigo, y ya baja la calle el padre del niño que nos espera siempre con su hijo de una mano y el otro de la otra. Estaba llorando el pobre niño. Unos señores habían retenido al niño y llamado al cole diciendo que había un niño solo y llorando, por eso corría el bedel, y casi al mismo tiempo habían encontrado al padre del niño que nos espera siempre y al ver el uniforme igual se lo habían dado para que lo acercara al cole.
Al rato, que no fue mucho, pero si sumas desde que lo encontré, corrió, hablé con el otro padre, volví al cole, corrió el bedel, volví a la esquina, bajó el padre del niño que nos espera… a mí se me hizo eterno, aparece la madre. Tranquilidad absoluta, oye, qué templanza la suya. Había perdido al niño en el patio y lo estaba buscando en el patio, pero el niño había salido por la puerta y había hecho todo ese camino solito. Soy yo y estoy temblando de miedo. Le abraza diciéndole que eso no se puede hacer. Tranquilidad absoluta, oye, qué templanza la suya. Y se van de la mano sin que el niño haya dejado aún de llorar. Pobre vaya susto debía de tener el niño! Por cierto, que ni las gracias, oye, además de templada, maleducada la señora.
Mi hijo y el niño que nos espera siempre estaban asombrados. Incluso mudos! Creo que han aprendido una importante lección y gracias a Dios no ha tenido que ser en sus propias carnes. Ni en las mías! Yo solía cantarle cuando era pequeño y quería ir solito una canción inventada por mí “De la mano de mamá, de la mano de papá, nada te puede pasar!” El también la canta a veces. No cruza una calle sin la mano, pero por la acera en ocasiones tengo que repetirle que espere a mamá. Con esto parece que le ha quedado claro.

Y al hilo de esta experiencia, es un sueño angustioso que se me repite cada cierto tiempo, sueño que pierdo al niño. Empecé a tener estos sueños cuando nació, soñaba que me olvidaba el carrito en algún sitio, y corría y corría buscándolo, pero el escenario había cambiado y no lo encontraba, o había mucha gente y no lo encontraba… Incluso una vez soñé que estábamos en Valencia, que habíamos ido a ver al Papa. Si yo fuera alguna vez a Valencia no sería precisamente a eso, la verdad. Ayer volví a soñar algo parecido, aunque ya no es en carrito, claro. Soy consciente de que es el reflejo del miedo a que le pase algo, que debe de venir con el gen de madre. Me pregunto si algún día dejaré de soñar algo así. Supongo que sí, que evolucionarán a otros miedos diferentes, pero que nunca se deja de tener miedo por un hijo.
Doy por hecho que aún me queda por soñar perder a la Parrulinchi. Incluso soñar con perderlos a los dos a la vez! Y sólo de pensarlo ya me estoy angustiando!
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Me gusta este Jueves-Lunes!
Sean buen@s y felices.

lunes, 23 de abril de 2012

Esto no es de buenas amigas


Después de una mañana de horror en el trabajo, con prisa para salir, comiendo un bocata en el trayecto de metro, recoger a Parrulín en el cole, llegar a la estación y pasarme cuatro horas de tren nos encontramos Parrulín y yo en otra estación de una ciudad extraña. Descubrimos que tenemos un comité de bienvenida de once personas. No lo esperaba y me emociono. Esto no es de buenas amigas!
Después de subir una interminable cuesta andando y recoger un caracol por el camino, tapear en un reservado con encanto mientras los niños empiezan a revolucionar el ambiente y el mobiliario, a montar y desmontar paracaidistas, e incluso a finiquitar al pobre caracol. Descubro que hacen mojitos especiales para embarazadas. No lo esperaba y me lo bebo. Esto no es de buenas amigas!
Después de prestarme un carrito para llevar al niño, aunque hace más de un año que no lo usa, pero se le antoja ir sentado, bajar una interminable cuesta y llegar dormido al hotel. Descubro que me suben 20 kg de niño en brazos hasta la habitación. No lo esperaba y me siento aliviada. Esto no es de buenas amigas!
Después de desnudarlo dormido, darle un biberón que no acepta a pesar de no haber cenado apenas, duerme toda la noche sin despertarse, hasta que por la mañana protesta, le ofrezco un biberón que no acepta y me vuelvo a dormir. Descubro que se ha levantado, se ha quitado el pañal, ha ido solito al baño, ha cogido el biberón y se ha vuelto a dormir antes de empezar a saltarme en la cabeza. No lo esperaba y me siento sorprendida.
Después de prestarme un elevador y llevarme en coche de excursión, ver una ciudad preciosa, hacer un botellón en zona patrimonio de la humanidad y aprender qué son los andrajos, cansamos a los niños hasta el agotamiento. Descubro que puede dormir la siesta a pierna suelta durante casi dos horas. Lo esperaba y me siento tranquila.
Después de abrirme las puertas de casa con la excusa de ver el partido, que los niños acampen por sus anchas llenándolo todo de juguetes mientras los chicos ven el partido, las madres hacen plastilina casera, los padres hacen mojitos, cuentan batallitas y se dejan clavar agujas por el fisio, aprender los milagros del arnidol en cabeza ajena, enseñarme a usar la faja raruna, regalarme un precioso mei tai rosa y un pack de degustación para compartir con mi madre y mil y una aventuras. Descubro que estoy agotada y me vuelven a subir a un niño dormido al hotel, con sus 20 kg por las escaleras hasta la habitación. Lo esperaba y me siento agradecida. Esto no es de buenas amigas!
Después de ver cómo se relacionan seis niños tan diferentes, de diferentes edades, verlos ayudarse con los escalones, darse la mano para cruzar la calle, enseñarse cosas, darse besos, perseguirse, compartir, acariciarse, darse de comer gusanitos, pelearse por los juguetes, llevarse algún empujón involuntario y algún que otro coscorrón, verlos reírse juntos, verlos preguntar si falta alguno, ver a Parrulín celoso por prestar atención a otro, verlo exagerar al recibir un golpe, pero verlo siempre contento y disfrutando. Descubro que todo es natural, que los niños son así, que cada uno tiene su carácter y entre todos solucionamos cualquier conflicto. Todos los nuestros son buenos niños, sanos y felices, y guapos por si fuera poco. Lo esperaba y me siento orgullosa. Esto no es de buenas amigas!
Me derrito ante una hermosa princesa de ojos indescriptibles y descubro que la llamo a menudo pequerrechiña, como me llamaba mi abuela.
Me derrito ante un niño de sonrisa pilla y carácter sonriente, con técnicas de Houdini y expresividad al máximo.
Me derrito ante tres hermanos, a cada cual más guapo, viendo al pequeño compartir su espacio y sus juguetes, viendo a los mayores cuidar y proteger a los demás, enseñarles cosas, compartir incluso la tecnología…
Después de pasar dos noches sin apenas dormir. Descubro que se puede tener una sonrisa imborrable y unas ojeras inexistentes, estar igual de guapa o más que siempre, a mí no me pasaría esto. No lo esperaba y me siento… ¿envidiosa? Esto no es de buenas amigas!
Después de conocer un castillo y pasarme toda la visita intentando impedir que coja piedras o un trozo de hormigón y se las lleve de recuerdo a papá o que se asome demasiado por las barandillas, hacer una guía turística vía wachap antes de ir a comer todos juntos mientras los niños juegan en un castillo inflable y acuden al río a cazar animalitos, tomarme un café bombón y un gofre de chocolate para rematar. No lo esperaba y me siento explotar. Esto no es de buenas amigas!
Después de pasar tres días con vosotros y marcharme a coger el tren de vuelta. Descubro que me da mucha pena despedirme y estoy a punto de llorar. No lo esperaba y me emociono. Esto no es de buenas amigas!
Después de pasar tres días con vosotros descubro que no sois buenas amigas, os habéis convertido en…



emptyfamilia


Gracias por todo Familia!!!
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen lunes!
Sean buen@s y felices.

jueves, 22 de marzo de 2012

Tartas y velas, por la vida y la primavera

¿Y cómo dices que empezó la primavera? Pues nevando, al menos en Madrid caían unos copitos, que no servían para nada, salvo para hacerse ilusiones. Pero oye, fue pasarme la mañana mirando de reojo a la ventana a ver si cuajaba o no. Tan entretenida andaba yo con el asunto meteorológico, cual Mario Picazo aficionado, que se me pasó el tiempo volando (o nevando, je, je)
Me extrañaba que mis taradas preferidas estuvieran tan calladitas, miro el teléfono y no tengo ni un triste wachap, me extrañaba que mi madre no llamara porque tenía médico, pero la mayoría de las veces se retrasan un montón y nunca se sabe cuándo va a entrar a la consulta.
Llegan las dos de la tarde, ya se me hace raro, raro, raro, miro el teléfono y nada, lo miro mejor y dice sin cobertura ¿Cuánto tiempo lleva así? Ni idea. Apago, enciendo, vuelvo a apagarlo, encenderlo. Nada, hasta aquí hemos llegado teléfono mío. Pobre, ha sido un valiente, el televosono, que dice Parrulín.
Le quito la tapa para quitar la batería y que se reinicie y oh! Sorpresa! El interior del teléfono está lleno de leche seca, de la cantidad de veces que se le ha caído un poco de leche, gota a gota resulta que está hecho un desastre ¿Cómo va a funcionar así? Imposible. Lo limpio un poco. Descubro que sí tengo tarjeta de memoria. Andá! Y yo que iba a comprarme una! Oye, qué ilusión! Sigo limpiando. Trata de encenderte, por Dios, trata de encenderte! Se enciende, se enciende! Yuju! 182 wachap y 3 llamadas perdidas de mi madre. Joooer! ¿Cuánto tiempo lleva así?
Tres llamadas perdidas es muchísimo para ella, así que la llamo inmediatamente y un poco asustada. Ha estado en el médico por la mañana, le habían hecho un TAC la semana pasada, el médico le dice que está totalmente limpia y que disfrute de la vida!!! Termino llorando y mi madre también. Es una noticia que no creí que fuera posible, estoy tan emocionada que lloro durante horas, se me caen las lágrimas solas. Mando wachaps ahora que sí funciona, mando mails con la noticia, sigo llorando y más de una amiga llora conmigo también en la distancia.
Al recoger a Parrulín en el cole le digo que vamos a hacer una fiesta para celebrar que la abuela ya está buena y él decide que mejor dos fiestas, que tenemos que celebrar que duerme en su camita de mayor. Hecho! Pasamos por la pastelería para comprar una tartita para celebrarlo, yo la quiero de chocolate, pequeñita, y él de hojaldre, pequeñita también, nos llevamos las dos! Haz lo que quieras cariño, un día es un día.
Al llegar a casa de la abuela le da el paquete, “Es una sorpresa, abuela, son dos tartas!” Vaya sorpresa! Como si no se lo imaginara al ver el envoltorio! Las pone en una fuente y Parrulín sale corriendo a la cocina y vuelve con una vela del número 3. ¿Dónde estaba eso? Fijo que si la busco, no la encuentro. Para Parrulín no hay fiesta posible sin cantar el cumpleaños feliz, así que lo cantamos unas tres o cuatro veces, por él, por la abuela, por mí ¿? y por las mascotas, que por lo visto estaban de cumpleaños ¿? Termino llorando y mi madre también.
No os había contado que ahora tenemos diez mascotas, Rufus, el bebé rinoceronte bueno, sigue fiel a nuestro lado, pero se nos han ido sumando más. La última, que me hace mucha gracia, es un cuerpoespín, que no hay manera que diga puercoespín el hombre! De vez en cuando es su cumpleaños, cumplen todas el mismo día, ayer por lo visto tocaba otra vez, debe de ser el tercer o cuarto cumpleaños este mes.
Mi tartita era un hojaldre con dulce de leche y chocolate, estaba de muerte sin ser demasiado empalagosa, la de Parrulín es un hojaldre de crema con yema tostada y azúcar glas por encima. Se niega a probarla pero le encanta untar el dedo y chupar el azúcar glas. Haz lo que quieras cariño, un día es un día. Además de la vela en la tarta de chocolate a la otra le clava una pinza de la ropa, porque no ha encontrado otra vela, pinza de la ropa que por cierto luego chupa. Clava la pinza en la tarta y la chupa. Repetidamente. Si le das una cuchara se niega, dice que no le gusta la tarta. Haz lo que quieras cariño, un día es un día. A la abuela no le apetece tarta, no importa. Lo que importa es estar juntos y poder celebrarlo.
Cuando miro la vela con el número 3 y pienso que en julio nos dijeron que le quedaban 3 meses de vida, me parece increíble. Lo que hemos pasado en todo este tiempo. Lo dura que ha sido la quimio para ella. Las idas y venidas al hospital, la búsqueda de otro médico, de otra oportunidad, los ingresos, las noches pasadas en el sillón del hospital, las noches en aislamiento, el tiempo en la uci, pasar por todas las fases, la negación, el enfado, la negociación, la depresión, la aceptación…
La operación fue tremenda, pobrecita mía, que le dieron un tremendo tajo de arriba abajo. Mamá, vaya cicatriz, si abren un poco más te podíamos hacer a la plancha, como las cigalas! Ay Parulina, qué bruta eres, y se ríe. Verla reír es la mejor de todas las noticias. Verla feliz es lo mejor de esta primavera. Verla a mi lado es el mejor de todos los regalos. Termino llorando y mi madre también. Estoy escribiendo el post y se me siguen cayendo las lágrimas. Joder Mecachis con las hormonas!
Se puede volver a reproducir, seguramente sí, pero como eso no lo sabemos vamos a disfrutar de la vida y del día a día, de ver cómo le crece el pelo y cómo cada vez tiene más fuerza y más ánimo para todo.
Un día más y un motivo más para cantar mi canción favorita “Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto, así yo distingo dicha de quebranto, los dos materiales que forman mi canto, y el canto de ustedes que es el mismo canto, y el canto de todos que es mi propio canto…” Y os dejo con esta hermosa canción: http://www.youtube.com/watch?feature=youtube_gdata_player&v=WyOJ-A5iv5I Qué grande Mercedes Sosa!
PD Hace días que Parrulinchi se manifiesta y da pataditas, mini pataditas, pero pataditas al fin y al cabo. Manifiéstate Parrulinchi! Manifiéstate! Habéis visto? Ja, ja!
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen jueves!
Sean buen@s y felices.

miércoles, 25 de enero de 2012

A nadie le acontece cosa alguna que no sea por naturaleza capaz de soportar


Decía hace un par de días mi calendario de sobremesa: A nadie le acontece cosa alguna que no sea por naturaleza capaz de soportar (Mateo Alemán) ¿Y quién es este lumbreras? Pues un escritor español del Siglo de Oro, el XVI. Este hombre parece por lo que dice que no debió de tener una vida demasiado ajetreada. Pero en realidad le sucedieron un montón de cosas. Estudió en la universidad (a mí los exámenes me agobiaban muchísimo, se ve que a él no tanto) obligado por su padre aunque luego lo dejó (aliviado supongo) al morir el progenitor y marchó a Sevilla con su madre, donde pediría un crédito que establecía como aval que si no podía devolverlo se casaría con una tal Catalina (y ahora nos quejamos de los bancos! Cómo sería la tal Catalina? Miedo me da imaginarla). Crédito que ¿adivináis? Ja! no pudo pagarlo y se tuvo que casar, pero se separarían años después. Fue recaudador de impuestos en Sevilla hasta que le encarcelaron por deudas dos años y medio. Ironías de la vida. Aprovechó la experiencia para escribir el libro Guzmán de Alfarache, una picaresca del estilo del Lazarillo de Tormes, ahí ya os suena más, a que si? Tuvo bastante éxito con la novela, aunque no debió de ser un éxito económico porque volvió a la cárcel, otra vez más por deudas y mientras estaba allí le plagiaron una segunda parte de su libro y años después incluso una tercera parte. Se enfadó bastante con esto, escribió su propia segunda parte y se marchó a México, donde nunca más tuvimos noticias de él. Fin.
Después de demostraros la amplitud de mis conocimientos paso a comentaros lo absolutamente estúpida que me parece la frase en cuestión. Qué desfachatez! Escribir tamaña tontería! Y ponerlo en el calendario! Esto que es para animarme la mañana o qué?
A este quería verlo yo un día, sólo un día, en mis zapatos. Con la carga que llevo acuestas y con mi no-grano en la cara que no es una espinilla sino un quiste, porque las espinillas tarde o temprano, con más o menos destrozo, se van, pero esto mío va de mal en peor y no tengo tiempo ni ganas de ir a un dermatólogo. Todo el día corriendo de un lado para otro, francamente lo dejo al final de la lista de cosas pendientes.
Esta tarde llevo a Parrulín al oftalmólogo porque se acerca mucho a la tele y cuando le llamamos la atención dice que es porque de lejos no ve, luego dice que era una broma, pero ya no tenemos claro si ve bien o no. Su padre y yo llevamos gafas así que no está de más que le lleve a que le echen un vistazo. Por si acaso.
Mañana acompañaré a mi madre a un TAC, un TAC que le hacen en el fin del mundo y que tardan dos horas en hacérselo. Suena bien, a que si? Más de una hora de ida, dos horas de duración y más de una hora de vuelta. No llegaré a casa antes de las diez de la noche y además teniendo que colocar al niño previamente con una amiga.
El viernes aprovecharé para ir al súper y hacer todas esas cosas pendientes que nunca tengo tiempo. Por ejemplo coger el dobladillo de las cortinas o terminar de tapizar las sillas que me fastidia dejar las cosas a medias.
El fin de semana nos quedaremos a dormir con ella los dos días, a ver si consigo que Parrulín me acompañe, y a ver si consigo llevar a Parrulín a un concierto (tengo dos en mente) o al museo de ciencias naturales o al Dinosaurio Park de la casa de campo. Porque el próximo fin de semana no voy a poder estar con él, un poco por compensarle, que no creo que entienda ese concepto, y un mucho por compensarme a mí.
Me gustaría rematar el fin de semana con unas entradas para el musical de Sabina, espero que a mi madre le apetezca. Es el último fin de semana antes de la operación y quiero hacer algo especial con ella.
El lunes… no tengo nada! Yuju! Yuju! Pero no cantaré victoria que algo saldrá, seguro.
El martes tengo una eco, esto me mola, no lo voy a negar, pero tengo que volver a colocar al chiquillo, y mi madre tiene ginecólogo para los últimos preparativos, no puedo acompañarla.
El miércoles a primera hora tengo yo ginecólogo para la revisión de las nueve semanas, que vea los análisis y la eco del día anterior. Además de esperar que esté todo bien cruzo los dedos para poder comer jamón, pero seguramente sea que no.
El jueves a primerísima hora, de madrugada incluso, ingresa mi madre para la operación, que durará unas tres horas y después estará en la uvi unos días sin que podamos verla, ella totalmente sedada y yo totalmente aterrada. Nos queda una dura semana por delante. Seguramente subirá a planta el fin de semana y me quedaré cuidándola las dos noches, si es demasiado duro, tal vez pueda ir un rato a casa a descansar, si no, full time.
No sé si mi naturaleza será capaz de soportar todo esto, espero que sí, agradezco que todo esto suceda en el primer trimestre, y estar llena de energía para afrontarlo. Con Parrulín dormía hasta 18 horas diarias en el embarazo! Y ahora parece que ando espídica y tampoco podría hacerlo ni aunque me fuera cayendo por las esquinas. El primero nunca es igual que el segundo.
Estoy segura que cuando todo esto pase volveré a respirar tranquila, empezaré a pensar en cuidarme y en disfrutar de mi embarazo, sólo espero que la operación salga bien. También sé que cuando todo pase por fin estaré mala una semana, de post estrés, de post agotamiento, pero eso también pasará. A nadie le acontece cosa alguna que no sea por naturaleza capaz de soportar (o al menos eso dice Mateo Alemán)
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen miercoles!

Sean buen@s y felices!

lunes, 23 de enero de 2012

De lunes, y ocho semanas

Comienza la semana. Es lunes otra vez. Aggg! Y vaya lunes que me espera! La profe de Parrulín me dio muy amablemente un papel para una tutoría no recuerdo qué día a las 3. Mira no, lo siento, pero es que no puedo, salgo a las 4 y trabajo en el quinto pino. ¿Y no puedes ningún otro día por la mañana? Mira no, lo siento, pero es que no puedo, salgo a las 4 y trabajo en el quinto pino. ¿Qué parte no has entendido? ¿Y vas a venir a la reunión de padres? Mmmm… ¿Me recuerdas día y hora por favor? El lunes a las 5:30. Claro que voy (aunque me cobres 6 eurazos por quedarte al niño jugando mientras dura la reunión, pero iré) Pues entonces si te parece podemos tener la tutoría en el pasillo, mientras entran los padres, de 5 a 5:30. Ah, pues me parece genial, mucha intimidad tendremos en el pasillo.
Esta estupenda mujer que escribe intenta esmerarse cuando hay una reunión de padres, fíjate tú qué tontería, pero no quiero ir vestida gualtrapa para que no se crean que soy la asistenta, soy la señora madre, vestida como señora madre, con cara de señora madre, o al menos intentando parecerlo! Me lavo el pelo esta mañana, pero no me da tiempo a secarlo. Salgo a la calle, a -1ºC, con el pelo mojado pero bien peinado. Llego al trabajo, 0ºC, con escarcha en el pelo. Durante la mañana se va secando y durante el proceso deciden irse cada uno hacia un lado diferente, como si estuvieran peleados, lo que no sé es si están peleados entre ellos o conmigo. No llevo un peine en el bolso, y mira que llevo cosas! Pero peine no llevo. Qué lástima de pelo! Cuando bajo a desayunar decido ponerme un gorro, para que se bajen un poco los pelos en la medida de lo posible. No estoy tan mal como antes pero no tiene mucho arreglo.
Además ayer me salió un grano, pero de esos tipo volcán, hormonales, de pobre adolescente acomplejada, que salen durante el embarazo. De esos que sabes que no debes tocarlos pero tampoco puedes evitarlo, y además entretiene muchísimo ahí dale que te dale frente al espejo y que al final te dejan un pedazo de boquete que ni que te hubiera caído un meteorito en la cara. Cuando me desperté por la mañana estaba peor aún que el día anterior.
¿Dónde he leído yo que un grano se disimula con color verde? ¿Será verdad? Da igual, no tengo verde, ja, ja, pero me pregunto si será verdad. Dudas cromáticas aparte busco a ver qué tengo yo por aquí… un par de sombras y un par de lápices, bastante es para lo poco que me pinto! Anda, mira, ¿esto qué es? un colorete sin estrenar que me regaló mi cuñada. Voy a probar. Vaya, no sólo se ve igual el grano sino que ahora además parezco la hermana fea de Heidi, borra, borra. Me lavo la cara. Recuerdo fugazmente un momento de mi vida en el que tuve un corrector de ojeras ¿qué sería de él? ¿conseguiría localizarlo? ¿arreglaría el boquete? a estas horas no creo que lo encuentre, y aunque lo hiciera estará caducado ¿El maquillaje caduca? Si, mujer, yo creo que sí. Bueno, yo por si acaso cuando ya lleva muchísimo tiempo abierto lo tiro aunque lo haya usado sólo un par de veces. A ver qué encuentro yo por aquí… Mira, un paciente le regaló a mi santo un maletín de señorita Pepis para mí que tiene muchas cosas dentro que no he utilizado jamás, a ver si encuentro algo útil. Esto que parece una barra de pegamento infantil en realidad creo que es maquillaje ¿pruebo? A ver, nena, que peor de lo que estás no vas a quedar, y si no, pues te lavas la cara y te lo borras. Venga va, quién dijo miedo. ¿Y cómo se pone esto? Primero un poco en el grano, ya, y ahora que disimula el color un poco, lo extiendo un poco para igualar al resto. Uf! Esta base no es mi color, definitivamente, borra, borra. Me lavo la cara.
Entra mi santo un poco preocupado por la tardanza. ¿Qué haces? Pues… es que mira qué grano me ha salido, intentaba taparlo. ¿Y para qué? Hombre, pues para que no se vea. ¿Y qué más te dá que se vea si lo que tiene que hacer es secarse al aire y no echarte porquerías? Bueno… es que tengo una reunión de padres en el cole. ¿Y? Pues… que quiero dar buena impresión. Anda, anda, déjate de bobadas y márchate que vas a llegar tarde al curro. Bueno… ¿estoy guapa? Tú estás guapa siempre cariño. Ya, eso dices tú siempre para quedar bien, y ni te das cuenta cuando voy a la peluquería. Bueno… ¿parezco una mamá? Te queda bien ese vestido de embarazada. Jo! Que no es de embarazada! Que es así, suelto, se dice, evasé, se dice también, pero no es de embarazada! Mira, que me voy, que me estás poniendo de un mal humor… Oye. ¿Qué? Ven aquí. ¿Me vas a dar otro consejo de belleza de tipo masculino? No, te voy a dar un beso, MUA, anda marcha.
Veremos qué tal el día. Como ya habré comido para la reunión, y mi madre tiene una cita en el hospi y no me da tiempo a verla, voy a aprovechar para tapizar cuatro sillas que tengo a medias y dos tapas de persianas donde colgaré las cortinas. Me encanta la grapadora de entelar. Placa, placa! Me siento poderosa! Placa, placa! Me dá subidón! Placa, placa! Yo tengo la grapadora, yo tengo el poder. Placa, placa! A ver qué tal queda la cosa, supongo que bien. Tengo que aprovechar ahora para hacer mil cosas, antes de que me llegue el sueño irresistible propio del embarazo.
Según la información que recibo semanalmente, y que por cierto me hace mucha ilusión, esta vez correspondiente a la semana 8, mi Parrulinchi debe medir ya 1,5cm, madre mía! Si la semana pasada medía uno! Y esta semana se desarrollan varias cosas, pero lo que más me gusta es que aparece la punta de la nariz. Pido por favor, que herede mi nariz y no la de su padre! Parrulín tiene la misma nariz chatita que yo y me encanta! Que tampoco es que la de su padre le pase nada raro, no os penséis, pero me gusta más chatit@. Claro que Parrulín es igual que yo pero en rubio, supongo que Parrulinchi debería parecerse más a su padre por estadística.
Respecto a la mamá, sigo perfectamente. Haciendo un pelín de trampas podemos considerar que 8 semanas son dos meses, pues en dos meses he aumentado de peso 300 gr. ¿Qué creíais que os iba a decir cuánto peso? Ja, ja, ilusas! No daré más que valores relativos a partir de este momento! Y 300 gr no está nada mal! Sobre todo teniendo en cuenta que como no ya por dos, sino por cuatro. Tengo un hambre de lobo! Y aunque he aumentado mucho mi consumo de fruta porque me apetece, no se puede decir que me esté cuidando en lo que al peso se refiere, de momento.
Aparte de esto y del dolor de pecho tengo un síntoma muy raro, y es que no puedo ir leyendo en el metro porque me mareo. Qué cosa más rara! Qué lástima! Pero ya me ha pasado varias veces. Incluso una vez iba en un taxi wachapeando y tuve que bajarme antes de tiempo por miedo a vomitarle en el taxi. Lo mejor es que la semana siguiente cojo otro taxi y me pregunta ¿qué tal llevas el embarazo? Eh… ¿? bien. Es que soy el taxista del otro día que tuviste que bajarte antes de tiempo. Ah… pues encantada. Qué surrealista vida la mía! Lo que más echaba yo de menos cuando nació Parrulín era no tener tiempo para leer, y el nuevo Parrulinchi no me deja leer ni en la barriga! Vaya carrerón llevamos! Madre mía el Parrulinchi, con el hermano que tiene, va a ser algo increíble este niñ@!
Ya tengo la cita para volver a verlo, el martes a las 5:15. Espero que todo siga bien y que en esta ocasión me den la foto como recuerdo!
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen lunes!
Sean buen@s y felices.