Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Esas cosas.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esas cosas.... Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de septiembre de 2009

A J, de M.

http://nomeling.com/html/6alfilo.html
El pintor la ha titulado - al filo de la eternidad-




Eres dura, me dijiste. Dios, si me hubieras visto hace un rato... no importa que nadie me escriba ya una carta de amor, una prosa o una poesía. No importa, tengo la tuya, porque en tu carta te he visto a ti, he visto un poquito de tu alma y he sentido tu amor.

Hasta hace poco creía que todo esto era una equivocación, un enredo, una sin razón, y sin embargo me sentía, como tu bien dices, atravesando todos los obstáculos para llegar a ti, ese tu con tu acidez, tus arranques de mal humor. Ese que cuando te has permitido olvidar has sido un hombre maravilloso. De todo, me quedo con una madrugada inenarrable momentos tan mágicos que nunca me permitiré olvidar. Te conozco, un día sé que dirás, que tonta fue... pudo tenerlo todo y se conformó con tan poco... yo no pienso así, creo que te tuve completo y por ello deseo recordarte siempre así, el tiempo desgasta y lo que hoy vemos perfecto puede un día ser visto como algo pesado, un compromiso abrumador.

Podemos cerrar capítulo, se ha sentido todo. Tu tienes tu vida y yo la mía y ambas no son compatibles, y sé lo que digo, tu nunca serás de nadie, siempre serás esclavo de tu yo y de tus recuerdos, todo lo demás, todos los demás seremos cosas o almas que te rozarán y tu las usarás según tu necesidad y nada más, o quizás yo me equivoque, todavía no lo sé todo, pero sí sé que no importa lo que el tiempo nos haga a ninguno de los dos, nuestro amor será siempre bello, inmortal, por la razón de que supimos decir adiós a tiempo.

Tuya, para toda la eternidad M

domingo, 30 de noviembre de 2008

No me hagan caso. ENAMÓRENSE

















Me niego a enamorarme, dije.

No quiero enamorarme de nadie, aseguro.

Conozco, el proceso; sé adonde lleva el enamoramiento.

El Amor es grande y es gozoso, no pide nada, no te hace necesitar nada, no te convierte en un ser dependiente, vulnerable, inseguro y mezquino, celoso y posesivo, exclusivista y angustiado. No se puede poseer a las personas.

Amarlas es verlas tal cual son, tomarlas tal cual se presentan, desear su libertad y su felicidad, . Amar es dejar ser, dejar vivir, empujar hacia delante el crecimiento del ser amado, sea cerca o sea lejos de uno mismo.

Enamorarse... todos sabemos lo que es enamorarse. Querer la posesión de una persona como si fuera una cosa, cosificar, cercar, seducir, ser seducido, utilizar para el propio disfrute, intentar ignorar la evidencia de la contradicción flagrante entre el deseo del bien ajeno y el deseo de que ese bien se supedite a los propios deseos personales, a las propias necesidades.

Uno se enamora y dice querer a otra persona, de la cual se ha enamorado. Te quiero conmigo, dice, siempre conmigo, nunca me dejes, nunca te vayas, quiero tenerte siempre, tenerte, no quieras a nadie más, es decir, enamórate de mí, no te enamores de nadie más. Vive, dice, vive para mí. Entonces se puede matar por amor, odiar por amor, sufrir, perseguir, agobiar, desplazar, limitar, prohibir, contratar, negociar, engañar y ser engañado.

El miedo forma parte del enamoramiento, pero está totalmente ausente del Amor. Uno ama la belleza de una flor y la disfruta, y la riega. Uno se enamora de esa flor y la corta, la mata, para llevársela a casa.

Así que, dije, nunca me voy a enamorar. Eso dije.

Y ahora sentada sobre la luna abrazada a una estrella, con los pies colgando de la concavidad inferior, aspiro el olor del Cosmos, exhalo, y al respirar inhalado polvo de estrellas y digo, siempre te querré, siempre estarás conmigo, nunca me dejarás, nunca te dejaré, uniré mis labios a los tuyos y nacerán nuevas galaxias, de las cuales emanaran nuevos planetas, azules, etéreos, transparentes, en los cuales nacerá nueva vida, nuevos seres que crecerán, observarán, aprenderán y terminarán concluyendo su aprendizaje final diciendo como yo:

Me niego, dirán, a enamorarme.