El Martinete, la garza nocturna, una especie que tenía muchas ganas de poder ver y sobre todo fotografiar. Desde siempre me ha encantado este ave sobre todo por su ojo y por sus costumbres tan enigmáticas; con actividad en la noche, crepuscular y muy tímido de día salvo en época de reproducción. Es un ave muy esquiva pero de costumbres así que conociendo el sitio y la querencia de ellos al lugar he podido fotografiarlos en un par de sesiones.
Ellos a lo suyo, pescando, y yo a lo mío, tratando de sacarlos lo mejor posible a pesar de la escasa luz.
Espero que os gusten.