Mostrando entradas con la etiqueta Odón Elorza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Odón Elorza. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de junio de 2016

Otro ridículo de Zapatero

Es que este tipo no para. Todavía no se ha enterado de lo nefasto que fue para España y persiste en su actitud irresponsable.
Sabe que su opinión es tenida en cuenta por muchos y no le importa la calidad personal de los citados, sino que se sirve de ese 'prestigio' para seguir haciendo el mal. Comparado con él, Felipe González es un hombre de Estado. Por lo menos González sabe que lo de Venezuela es una atrocidad. Zapatero se empeña en defender al chavismo, pasando por alto sus atroces consecuencias. González sabe que Podemos es el timo de la estampita, Zapatero aboga por esos pájaros de cuenta.
Pero lo peor de Zapatero fue que ayudara a ETA a vencer a España. Cuando la banda terrorista estaba prácticamente derrotada, apareció el pájaro este para cambiar las cosas y convertirla en vencedora. Luego Rajoy no se ha atrevido a poner las cosas en su sitio y las conserva tal cual las dejó Zapatero.
El PSOE, está en un plan tal que sus gentes más valiosas, Maite Pagazaurtundúa, Rosa Díez, etc., se ven obligadas a abandonar el partido, y personajes tan nefastos como Eguiguren, Pachi López, Odón Elorza, copan los cargos y presumen de socialistas. Y luego hablan de regenerar España. ¡Qué van a regenerar estos! Lo que pueden hacer y lo harán es envilecer más al PSOE y a España.
Zapatero dice muchas cosas que no se sostienen, como lo que opina de Podemos, por ejemplo, pero una de sus ridiculeces más grandes fue catalogar a Otegui como hombre de paz. ¡Un etarra hombre de paz! Hay que tener morro para decir eso, pero sobre todo ser burro.
Ahora Otegui ha dicho que lo abdujeron unos hombrecillos verdes, y al decir eso retrata a Zapatero y a todos los que le apoyan (a él, a Otegui): Más ridículos y miserables no pueden ser.
Otegui es demasiado cobarde para ser un hombre de paz.

miércoles, 11 de junio de 2014

Los que se han abstenido

Hay que decirlo pronto y claro, los que se han abstenido son lo mejor de cada casa. Odón Elorza es uno de ellos. El que iba para alcalde de San Sebastián es Gregorio Ordóñez. Un hombre nítido, sincero, sin dobleces, con esa valentía tan propia de los Ordóñez, y al recordarlo queda patente el daño que la banda terrorista ETA ha hecho a la humanidad. ETA, qué asco, cuánto dolor causado, cuántas infamias ha sacado a la luz.
Odón Elorza se ha abstenido en la votación de la ley de abdicación. No me atrevo a decir que Odón Elorza debería aplicarse su propia medicina. Él sabrá lo que le conviene. Pero ya digo: prefiero gente como Gregorio Ordóñez. No me imagino a Gregorio diciendo chorradas o zigzagueando con tal de conseguir los votos de personas de poca valía. Hubo uno, del partido de Odón, que se ausentó a la hora de la votación. No he podido averiguar si ambos hablaron antes.
Es curioso que tanto Rajoy como Rubalcaba hayan tenido que recordar que lo que se debatía no era la forma de Estado, asunto este que debería ser del conocimiento de todos los diputados y que, por lo visto, no lo era. Se les paga, con dinero de los impuestos, para que lo sepan. Uno de esos grupos que se abstuvieron reclamó a Felipe VI sensibilidad para no sé qué. Yo también reclamo sensibilidad a los componentes y votantes de esos grupos. Les pido que lean mi libro '1978. El año en que España cambió de piel'. Bueno, no es mío solo. Sólo soy coautor.
Otros grupos no se abstuvieron, sino que votaron en contra. Ya se sabe que hay un caminito, quizá una autopista, que va de lo malo a lo peor.
La gente desesperada a causa de la crisis no le interesa a casi nadie, salvo si es para servirse de ella en provecho propio.

domingo, 6 de abril de 2014

Lo que no dice Borrell

Josep Borrell es uno de políticos españoles que mejor consideración me merece. Comparto muchas de sus ideas, entre ellas la de que es necesario profundizar en la Unión Europea. Desde luego que si lo comparo con Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy, en mi opinión, sale ganando.
Cuando se refiere a las diferencias en el modo de afrontar la crisis entre los populares y los socialistas, piensa en el Parlamento Europeo, que es sobre lo que versa su artículo, pero está dirigido a los españoles, y esa es la cuestión. ¿Cómo se cree Borrell que son los socialistas españoles? Años atrás, dentro del PSOE había distintas 'sensibilidades', como les gustaba decir a ellos. Unos eran más de izquierdas que otros, pero todos eran socialistas.
¿Olvida Borrell que la candidata del PSOE al Parlamento Europeo es Elena Valenciano? ¿Tantas ganas tienen los socialistas de que se vaya a pique la Unión Europea?
Quizá Josep Borrell está instalado en un mundo ideal. A menudo pone cara de estar soñando, aunque luego, cuando habla, suele decir cosas sensatas, como el artículo que comento, que se titula ¿Europa cuenta? Está muy bien, con la salvedad de que al hablar de los socialistas españoles hay que tomar tierra y darse cuenta de que el PSOE de hoy es Jesús Eguiguren, es Patxi López, es Odón Elorza, es Pere Navarro, es José Montilla, es Manuel Chaves, es José Antonio Griñán, es Alfredo Pérez Rubalcaba, y yo no sé si Borrell se siente cómodo con esas compañías.
Hay que construir Europa, es muy bueno luchar por esta meta, pero si se tiene la casa revuelta y llena de personal cuyas ideas son contradictorias con el credo que debería ser el hilo conductor es muy difícil conseguir algo. Borrell debería plantearse su pertenencia al PSOE, porque no puede basar su discurso en algo que no existe.

 

viernes, 4 de octubre de 2013

El ansia de convertir al PP en el enemigo

Cualquiera que quiera intentarlo encontrará en este blog constantes críticas a gentes del PP. Incluso me referí a sus componentes, en la tertulia de radio en la que participaba, como los de la gomina.
Pero si se trata de elegir entre la Eta y el PP no tengo dudas. Prefiero mil veces antes a cualquiera del PP. Llevo mucho cuidado para evitar que se me acerque nadie que esté relacionado con los partidos proetarras. Tampoco quienes les “comprenden”. O sea, que Jesús Eguiguren u Odón Elorza pueden ahorrarse los trámites, si habían pensado en ello. Supongo que no; ellos tienen otras preocupaciones e intereses. Mejor así, pienso yo.
Esos que algunos magistrados del Constitucional han permitido estar en las instituciones españolas, a pesar de que van claramente contra ellas, han dado en insultar y permitir que se insulte a los diputados del PP. Uno de esos que no sabe que es indecente lo que hacen, porque desconocen lo que es la decencia, cosa que les permite pertenecer a un partido de esos que no deberían estar, llamó fascista a un diputado popular. Concretamente, a Borja Sémper. Y la presidenta de la Cámara alegó que no lo había “escuchado”.
Ya se ve hasta qué extremos ha llegado la degradación. Aquellos miembros del Constitucional probablemente duermen a pierna suelta todas las noches, porque “tienen la conciencia tranquila”. Cumplieron su misión.
En ese intento por convertir al PP en el enemigo es indudable que no faltarán “españoles de bien”. Cualquier cosa que haga el PP es considerada un horror. Sin embargo, los mismos que se echan las manos a la cabeza por cualquier iniciativa que tome el gobierno popular, eran capaces de comprender que Zapatero cargase en las nóminas de los funcionarios las consecuencias de su nefasta gestión. Hay muchos “españoles de bien” capaces de pedir el diálogo con Eta, pero que al PP “ni agua”.

jueves, 25 de diciembre de 2008

El discurso del Rey

Habla el Rey en su discurso de que todos hemos de tirar del carro en la misma dirección, con el fin de volver tan pronto como sea posible a la senda del crecimiento económico. Previamente había dicho que hay que anteponer el interés general al particular. Quizá fuera conveniente poner algún ejemplo concreto. Éste podría ser el de quienes hayan decidido conservar las acciones que tenían. Si todos hubieran optado por venderlas, ya no habría crisis, porque no habría nada. Gracias a que muchos han decidido no vender las empresas pueden seguir funcionando.
Otro modo de tirar del carro sería el de que quienes tienen algún dinero que no van a necesitar a corto o medio plazo decidieran invertirlo, puesto que ahora hay muchas oportunidades, que incluso pueden considerarse gangas. Sin embargo, la bolsa es uno de los lugares en los que más abunda el egoísmo. Incluso muchos de los expertos en bolsa recomiendan esperar tiempos mejores para invertir.
También se refiere el Rey en su discurso a la solidaridad y dice que le preocupan las numerosas personas que han perdido su empleo. También conviene concretar en este punto, para hacer hincapié en que es más fácil encontrar la solidaridad entre las capas inferiores de la sociedad, en las que se encuentra la mayor parte de las personas que han perdido su empleo, y que en las más elevadas hay mucho más egoísmo, motivo al que deben muchos la privilegiada situación que han logrado.
No ha faltado, ni debía faltar, la referencia al terrorismo, y no viene mal recordar que en este caso es en el que la solidaridad es más difícil, puesto que el propio Odón Elorza, como era de esperar, se niega a quitarle la calle a un etarra. Probablemente calcula que si lo hace puede perder las próximas elecciones, dada la gran cantidad de simpatizantes que tiene ETA en San Sebastián.
No es tiempo para el desánimo, afirma, pero sí, a la vista del paisanaje que tenemos por los alrededores y, sobre todo, de quienes se ocupan de nuestros asuntos, por lo menos el Rey tendrá que concedernos el derecho a estar preocupados.

viernes, 15 de agosto de 2008

Ocurrió en San Sebastián

El infame diario Gara publicó una carta, atribuida al no menos infame De Juana, en la que presumiblemente (hay que decirlo así), hay un enaltecimiento del terrorismo. Esa carta fue leída (presuntamente) por una mujer (o sea, por algo que tiene forma de mujer) en la calle Juan de Bilbao de San Sebastián.
Según explica la noticia, publicada por varios medios, resulta que la policía no pudo presenciar el acto, puesto que los convocantes de acto, quizá el Movimiento pro Amnistía cerró la calle. Se sabía previamente que se iba a celebrar dicho acto, puesto que eran varios los medios los que se encontraban presentes para cubrirlo. Pero se tuvieron que ir, como el resto de las personas no adictas a ETA que se encontraban en dicha calle.
No consta que Odón Elorza haya presentado la dimisión. La banda terrorista ETA hace suya una calle, la cierra con pancartas que, al tiempo que tapan la visión de lo ocurre tras ella, incluyen lemas del gusto del gusto de los asesinos. Y la policía no puede entrar a ver lo que ocurre. ¿Cómo puede explicar esto el bueno de Odón Elorza? ¿Quién manda en San Sebastián, ETA o él? ¿Cómo es que no impidió el acto?
Otro que no ha dicho nada es Javier Balza, consejero de Interior del gobierno vasco. También dejó que los pro etarras hicieran lo que les viniera en gana; no consideró conveniente mandar unos cuantos vehículos antidisturbios para evitar que se hicieran dueños de la calle. Tampoco Balza ha presentado la dimisión.
Finalmente, la actitud del gobierno de Zapatero sobre la cuestión más parece propaganda que otra cosa. ¿Tampoco se había enterado de antemano de lo que iba a ocurrir? ¿Tuvo miedo de enfrentarse al gobierno vasco y por eso no hizo nada tampoco para impedir la burla de los amigos de los asesinos a las personas de bien?
De Juana se está burlando de todos, con sus continuas “huelgas de hambre”, de las que se ve que sacaba provecho, porque las iba encadenando, con la compra de su piso, con los viajes de placer, etc. Lo que hace el gobierno es decir que es despreciable y tal.

jueves, 7 de agosto de 2008

Odón Elorza como metáfora

El Periódico publica hoy una entrevista con Odón Elorza y una de las primeras cosas que salen a relucir es que lleva 17 años rigiendo San Sebastián. Julián Marías describió el fenómeno que vino a llamar “el rencor contra la excelencia”. Puede afirmarse que quienes son elegidos una y otra vez, quienes logran adhesiones inquebrantables o quienes no oyen ni el más leve quejido en sus cercanías, no sufren ese rencor.
El rencor lo pudo sufrir Adolfo Suárez, que se veía obligado a comportarse con generosidad, pues es lo que se esperaba de él, y esa generosidad propiciaba que sus beneficiarios se hicieran fuertes en la intriga y que cada vez conspiraran contra él con mayor decisión. Esa generosidad suya, propia de los grandes personajes, fue lo que le hizo incomprensible para los espíritus más mezquinos. Incluso los hay quienes hoy en día pretenden interpretarlo no del modo más real y, por tanto, que más le conviene a él, sino del modo que más les interesa a ellos.
Los vulgares, en cambio, pueden imponer la disciplina más férrea que se les antoje, exigir los servilismos más denigrantes, los silencios más vergonzosos. Nadie les reprocha nada, porque no esperan otra cosa de ellos. Como quienes aceptan esas condiciones son de la misma madera, tampoco trasluce ningún desagrado.
Odón Elorza, fiel a su estilo, abunda en la demagogia y ahora dice que los catalanes y los vascos se tienen simpatía por su actitud ante la dictadura, por su defensa de la lengua. Contra los mitos no hay nada que hacer y ya se puede hacer lo que se quiera que mientras convengan a quienes detentan el poder, siempre estarán en pie, por infundados que sean. Los mitos se erigen sobre bases falsas o medio falsas y luego se alimentan con lo que sea. Los nacionalismos son ideológicamente débiles, por tanto se acogen a todo lo que pueden. Los nacionalismos periféricos españoles se apoyan unos a otros y plantan batalla al que es su enemigo: el nacionalismo español. En realidad, todos los nacionalismos son iguales y todos se sustentan unos a otros.
Y los políticos de bajura han de navegar como puedan por esas aguas. Lo malo es que en los tiempos que corren son necesarios políticos de altura.