Hoy toca hablar de la maternidad, ese gran generador de pamplinas.
El mundo esta hecho unos zorros y aun así, cuando llega el día de la Madre, todas son buenas, pacientes y cariñosas. Aunque Disney lleve décadas sugiriendo que para ser alguien se nos tenga que morir al menos un progenitor "Madre sólo hay una" (al menos que seas adoptado) y hay que cubrirla de favores. Su ministerio es casi sacramental. Todas nos quieren mucho, mucho. Hasta las que nos dejan a la puerta de una iglesia nada más nacer, algún día saldrán en Tele5 contando entre sollozos como no hubo un momento en que no se acordasen de nosotros.
Caitlin Moran en su libro "Ser Mujer" dice: "Ten la seguridad de esto: cuando tu hijos tenga dos años, al recordar como eras antes de su nacimiento, te verás como alguien débil, sin carácter, vanidoso, mimado, inútil, un diletante superficial y procrastinador. Y ya nada va a asombrarte".
Es un tópico muy repetido. En mi caso, además, una falacia. Soy la misma mujer antes y después del parto, sólo que con más responsabilidades. Los esfuerzos que se hacen por un hijo son por responsabilidad, no por altruismo. Por eso siguen existiendo mujeres con hijos caprichosas, superficiales, egoístas, vagas, maleducadas, etc. Por eso, como dice un amigo, hay madres que "usan el carrito del niño como Heintz Guderian las columnas de Panzer".
Otro tópico que para mi ha resultado falso es el de que un hijo da sentido a tu vida. Cuidar de un niño es la forma más obvia que tiene una mujer de dar un propósito a su existencia, pero no necesariamente la más adecuada o meritoria. Mi hija ha ocupado un espacio, pero ningún vacío. Mi vida estaba llena antes de su llegada y espero siga así tras su emancipación. A mi vida le doy sentido yo y hay muchas formas de hacerlo sin llamar a la comadrona. No me siento más mujer por haber parido o criado.
Ahora que me he despachado a gusto, dejo este documento gráfico que es como uñas en una pizarra para los padres de niños pequeños.
Ya puestos a poner vídeos, adiós a la crianza respetuosa, las teorías del apego y los pediatras hippies. La madre del año 2015 es esta: