ALFA
Desde tiempos inmemoriales, nosotras las hembras debemos ser sumisas, acatar lo que diga nuestro macho, bajar los ojos cuando nos miran, aceptarlos en nuestro lecho cuando estén en celo…pero ¿ Qué ocurriría si una hembra no es sumisa…, si es capaz de enfrentarse a cualquiera, sin bajar la vista, sin dudar?… ¿Qué ocurriría si ella es una alfa?...por supuesto que nada bueno.
Capitulo I
El mundo poco a poco ha sido invadido por criaturas fantásticas, brujas, hadas, vampiros, hombres lobo…sin darse cuenta sus historias mágicas dejaron de existir solo en libros, se convirtieron en personajes reales, que caminan por las calles como cualquiera. Hace mucho que dejaron de ser un secreto y ahora todos conviven, cada uno con sus reglas, sus tradiciones…
He vivido muchos siglos, he pasado por mucho…desde vivir con el amor de una familia hasta ser torturada por los de mi especie…descubrí el poder que corre por mis venas, el poder que vive en mis genes…y también me di cuenta que yo rompía con la tradición de todas las manadas que existían, que mi cabeza permanecía siempre en alto, que nadie me dominaba…ni siquiera un alfa. En un principio no entendía nada, pero cuando me libre de mis cadenas, cuando la luna me transformo en una loba, sentí la fuerza de mis ancestros, escuche sus aullidos que reclamaban justicia y yo les respondí…porque no era una sumisa…yo dominaba.
Recorrí el mundo buscando a más como yo…y las encontré, dos guerreras, dos amigas…cada una con un pasado, cada una martirizada por las tradiciones de la manada. La sensación de crear otra, con nuestras reglas, con nuestros deseos se hizo presente y seguimos nuestro camino en busca de más aliadas…de otras lobas que necesitaran libertad, unión y sobre todo un hogar. Se los dimos y ellas juraron lealtad, algo irrompible si es de corazón, es el lazo que une una manada con su alfa…para siempre.
Kayra-asentí, dando a entender que me había percatado de la situación. Dos lobos nos seguían y no para hablar.
Preciosas- dijo uno por fin- nos regalan una noche.
Te la vendemos- respondió mi amiga. El que hablo se acerco feroz, tratando de intimidarnos. Debo admitir que era guapo y de un gran tamaño, pero en nuestra especie eso es común…aunque claro yo soy la excepción a todo.-Era broma, cariño.
Eso espero, ustedes no pueden tener ese tipo de trabajo- hablo el otro, no pude evitar sorprenderme, gemelos.
Entonces…
Entonces nada- dije molesta- nosotras no estamos en celo y no tenemos ganas, lárguense.
Escuche sus risas y la sangre me hirvió, sentí una mano sobre mi brazo, delicada pero llena de poder, observe sus ojos grises y su sonrisa me tranquilizo, era hora de unos golpes.
Ustedes no se opondrán-dijo uno acercándose, pero algo lo empujo hacia atrás, rompiendo su nariz y provocando un gruñido de dolor-¿Qué…?
Yedra, no tenias que salir…aún- mire a la chica de piel morena, con su pelo alborotado, sus ojos verdes, tan salvaje como siempre.
Son…insoportables-
Como te atreves-dijo el hermano, arreglando la nariz del otro.
Vamos- dije, las otras dos asintieron.
¡Ustedes perras…!- esta vez fui yo la primera en actuar, di la vuelta y golpee su abdomen, mientras la oji gris pateaba su rostro, siendo rematado por yedra, que hundió su cabeza en la acera.
No sabes cuanto- dije antes de correr. A lo lejos escuche los aullidos furiosos, pero ya era tarde, estábamos muy lejos.
Nosotras no las obligamos a nada y esperamos discreción de su parte- observe a las mujeres que me miraban, de distintas edades, color de piel, pero todas compartían su aire lobuno y claro…la altura- Solo necesito saber si alguien desea compartir este viaje con nosotras-la mayoría negaba o bajaba la vista, siempre era así, muy pocas se unían, pero una se levanto lo que causo gran revuelo y cuatro mas la siguieron, muchas en comparación a otros lugares.
Reya- dijo una de las mujeres-¿Qué haces?
Madre, es mi oportunidad, espere mucho tiempo para que alguien me diera a elegir lo que quería, déjame- observe su rostro decidido y me pareció hermosa.
Te buscaran…tu padre…
No tema- dije- somos una manada, la protegeremos, a ella y todas las integrantes de esto.
No tienen poder- dijo una, mirándome con repulsión, su olor me demostró los años que llevaba viva y por supuesto el peso de la tradición- ¡Son hembras!
¿Usted cree?- mire a la bella mujer, de largo cabello gris y ojos del mismo color, su cuello siempre rodeado de una piel…completamente blanca.
Snow- intente pararla, pero ella ya estaba en pie.
Llevo siglos en esta tierra y los machos me han demostrado que no merecen mi respeto, dicen que somos sumisas, que esa es nuestra obligación…debo decirle que en mis genes no tengo una pizca de dócil-se acerco a la mujer y esta no pudo soportar la mirada de mi amiga- se lo dije, usted jamás podría estar con nosotras.
Dio media vuelta y volvió a su sitio, de una manera majestuosa, digna de reyes.
Las integrantes de nuestra manada no solo son mujeres que desean libertad, también se han dado cuenta que…
No quieren obedecer a los machos, ni siquiera al alfa- mire a la chica que hablo, era la primera que se había puesto en pie, ella me sonrío y yo asentí.
Si ustedes desean unirse, les dejare un numero, les pido la mayor cautela, pero si sus vidas peligran, no duden en contar lo que a ocurrido el día de hoy, nosotras no les tememos, somos fuertes…somos mujeres lobos- sentí un rugido general, no era de molestia o desagrado, era de aprobación y un escalofrío recorrió mi cuerpo, la manada estaba conmigo, su alfa.
jueves, 17 de noviembre de 2011
viernes, 9 de abril de 2010
Inicio
Olo¡¡¡...ahahha....por fin, después de mucho tiempo cree este sitio, una idea grandiosa (modestamente), que se nos ocurrió a mi prima y a mi, por lo que ella, Vanesa, también se encargara de este lugar.
Esperamos no ser una decepción para los lectores, somos primerizas en todo esto...por lo que los comentarios, ya sean tomatazos o halagos, serán bien recibidos.
Nuestro único requisito es el respeto...y por sobre todo leer lo que nuestra mente crea y nuestras manos escriben...
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