Canción de aniversario
Porque son ya seis años desde entonces,
porque no hay en la tierra,
todavía,
nada que sea tan dulce como una habitación
para dos, si
es tuya y mía;
porque hasta el tiempo, ese pariente pobre
que
conoció mejores días,
parece hoy partidario de la felicidad,
cantemos, alegría!
Y luego levantémonos más tarde,
como domingo. Que la mañana plena
se nos vaya en hacer otra vez el amor,
pero mejor: de otra manera
que la noche no puede imaginarse,
mientras el cuarto se nos puebla
de sol y vecindad tranquila, igual que el tiempo,
y de historia
serena.
El eco de los días de placer,
el deseo, la música acordada
dentro del corazón, y que yo he puesto apenas
en mis poemas, por
romántica;
todo el perfume, todo el pasado infiel,
lo que fue
dulce y da nostalgia,
¿no ves cómo se sume en la realidad que
entonces
soñabas y soñaba?
La realidad -no demasiado hermosa-
con sus inconvenientes de ser
dos,
sus vergonzosas noches de amor sin deseo
y de deseo sin amor,
que ni en seis siglos de dormir a solas
las pagaríamos. Y con
sus
transiciones vagas, de la traición al tedio,
del tedio a la traición.
La vida no es un sueño, tú ya sabes
que tenemos tendencia a
olvidarlo.
Pero un poco de sueño, no más, un si es no es
por esta
vez, callándonos
el resto de la historia, y un instante
-mientras
que tú y yo nos deseamos
feliz y larga vida en común-, estoy seguro
que no puede hacer daño.
Jaime Gil de Biedma
Cancion de Aniversario
lunes, 12 de mayo de 2014 |
Publicado por
Fran
en
0:00
1 comentarios
Archivado en: Jaime Gil de Biedma, poesia
Vals de Aniversario
Nada hay tan dulce como una habitación
para dos, cuando ya no nos queremos demasiado,
fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo,
y parejas dudosas y algún niño con ganglios,
si no es esta ligera sensación
de irrealidad. Algo como el verano
en casa de mis padres, hace tiempo,
como viajes en tren por la noche. Te llamo
para decir que no te digo nada
que tú ya no conozcas, o si acaso
para besarte vagamente
los mismos labios.
Has dejado el balcón.
Ha oscurecido el cuarto
mientras que nos miramos tiernamente,
incómodos de no sentir el peso de tres años.
Todo es igual, parece
que no fue ayer. Y este sabor nostálgico,
que los silencios ponen en la boca,
posiblemente induce a equivocarnos
en nuestros sentimientos. Pero no
sin alguna reserva, porque por debajo
algo tira más fuerte y es (para decirlo
quizá de un modo menos inexacto)
difícil recordar que nos queremos,
si no es con cierta imprecisión, y el sábado,
que es hoy, queda tan cerca
de ayer a última hora y de pasado
mañana
por la mañana...
sábado, 11 de mayo de 2013 |
Publicado por
Fran
en
17:05
0
comentarios
Archivado en: Jaime Gil de Biedma, Poesía
Conversación
Los muertos pocas veces libertad
alcanzáis a tener, pero la noche
que regresáis es vuestra,
vuestra completamente.
Amada mía, remordimiento mío,
la nuit c’est toi cuando estoy solo
y vuelves tú, comienzas
en tus retratos a reconocerme.
¿Qué daño me recuerda tu sonrisa?
¿Y cuál dureza mía está en tus ojos?
¿Me tranquilizas porque estuve cerca
de ti en algún momento?
La parte de tu muerte que me doy,
la parte de tu muerte que yo puse
de mi cosecha, cómo poder pagártela...
Ni la parte de vida que tuvimos juntos.
Cómo poder saber que has perdonado,
conmigo sola en el lugar del crimen?
Cómo poder dormir, mientras que tú tiritas
en el rincón más triste de mi cuarto?
lunes, 28 de junio de 2010 |
Publicado por
Ana A.
en
17:21
0
comentarios
Archivado en: Jaime Gil de Biedma
24 meses, 24 poemas
quien me tira del cuerpo a otros cuerpos
a ser posiblemente jóvenes:
yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años !
Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes-
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.
domingo, 2 de mayo de 2010 |
Publicado por
Fran
en
12:00
0
comentarios
Archivado en: 24 meses, Jaime Gil de Biedma, poesia
Poema a una Dama muy joven, Separada de jaime Gil de Biedma
casada, pechos hermosos,
amargas encontraste
las flores del matrimonio.
Y una buena mañana
la dulce libertad
elegiste impaciente,
como un escolar.
Hoy vestida de corsario
en los bares se te ve
con seis amantes por banda
-Isabel, niña Isabel-,
sobre un taburete erguida,
radiante, despeinada
por un viento sólo tuyo,
presidiendo la farra.
De quién, al fin de una noche,
no te habrás enamorado
por quererte enamorar!
Y todo me lo han contado.
¿No has aprendido, inocente,
que en tercera persona
los bellos sentimientos
son historias peligrosas?
Que la sinceridad
con que te has entregado
no la comprenden ellos,
niña Isabel. Ten cuidado.
Porque estamos en España.
Porque son uno y lo mismo
los memos de tus amantes,
el bestia de tu marido.
miércoles, 27 de mayo de 2009 |
Publicado por
Fran
en
11:23
0
comentarios
Archivado en: Jaime Gil de Biedma, Poesía
Amor sin exigencias ...
La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.
La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.
La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.
Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...
Poema de Jaime Gil de Biedma
lunes, 11 de mayo de 2009 |
Publicado por
Ana A.
en
17:39
0
comentarios
Archivado en: Jaime Gil de Biedma, Poesía
Las Afueras
----- 11 ----
Un cadáver sin dueño
transita por los años
hacia el pais tranquilo
de la tierra de nadie.
Claridad de otra paz
sin muerte, lejania.
Los ojos ya no duelen,
contemplan olvidados,
Mientras que dulcemente
va fluyendo el cansancio.
Como un arma de guerra
corazón enterrado.
Este silencio es fuente
y este paramo es arbol
sombra profunda.Aquel
resplandor no es Ocaso.
viernes, 8 de mayo de 2009 |
Publicado por
Fran
en
8:16
0
comentarios
Archivado en: Jaime Gil de Biedma, Poesía
Pandemica y Celeste
Fragmento
Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo
quien me tira del cuerpo a otros cuerpos
a ser posiblemente jóvenes:
yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años !
Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes-
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.
Casildea nos regala este pequeño fragmento de jaime Gil de Biedma, no se a vosotros pero a mi me encanta, me parece maravilloso. Gracias Casildea.
jueves, 6 de septiembre de 2007 |
Publicado por
Sr.Ogro
en
23:09
2
comentarios
Archivado en: Casildea, Jaime Gil de Biedma, Poesía
Recursos Blog & Web
Vistas de página en total
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...
...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo forma humana,
me embelesan sus líneas
y navego en cada resonancia del idioma..."
Pablo Neruda
(Chile, 1904 -1973)
Etiquetas
Archivo del blog
-
►
2015
(45)
- ► septiembre (4)
-
►
2014
(114)
- ► septiembre (12)
-
►
2013
(24)
- ► septiembre (1)
-
►
2011
(42)
- ► septiembre (1)
-
►
2010
(132)
- ► septiembre (11)
-
►
2009
(260)
- ► septiembre (27)
-
►
2008
(189)
- ► septiembre (17)