Os estaréis preguntando donde estaba ese giro del blog. Pues muy normal preguntárselo porque yo también lo he hecho.
Sin comerlo, ni beberlo ni buscarlo ha llegado a mi vida un trabajo al que no sería justo decir que no. Por todos. He trabajado mucho cuando estudiaba, cuando terminé la carrera, cuando no tenía hijos. Soy Historiadora del Arte, una carrera preciosa pero con muchas limitaciones en este país. Yo por suerte casi siempre he trabajado con cosas relacionadas con mi profesión: Arqueóloga, Restauradora del Patrimonio, Guía Turística, Galerías de Arte...., estos trabajos han requerido esfuerzo, viajes, cansancio, peligrosidad y ritmo de vida de locura (unos más que otros). Por eso, cuando decidí ser madre lo antepuse a mi profesión. Fui madre a tiempo completo desde que Jirafita llegó a mi vida aún en mi vientre y el último curso de escuela infantil (con 2 años y medio) decidimos escolarizarla 3 horas mientras yo estaba con algunos proyectos y estudios pero siempre desde casa. Aprovechaba esas horas y sus siestas para estar a tope y luego dedicarme plenamente a mi hija.
Jamás me arrepentí de la decisión que había tomado, tenía claro que la infancia de nuestros hijos es sólo una vez y yo no quería perdérmela. Los días son largos (unos más que otros, ejem) pero los años muy cortos, crecen demasiado deprisa y lo que no hayamos vivido no volverá atrás.
Tuvimos que apretarnos muy mucho el cinturón con un sólo sueldo pero sabíamos que nos compensaría. Aunque también hemos vivido momentos un poco difíciles. Cambiamos la decisión que siempre habíamos pensado de tener tres hijos y decidimos que serían sólo dos, así como de que se llevaran poco tiempo entre ellos se llevarían algunos años más. Seguí estudiando mientras colaboraba en talleres, academias, cursos y clases particulares que al menos aportaban algo a la economía familiar y me hacían sentir "mejor" en cuanto a no dejar del todo "lo profesional" y a la vez estar en casa. Ojo, que la decisión de estar al 100 por 100 con mi hija era la mejor y cada día me alegro más de esa decisión. La volvería a repetir una y mil veces. Cuando me preguntaban ¿estás trabajando? (a veces con mucho retintín, hay que ver como somos entre las mujeres!! en vez de echarnos un cable y comprendernos nos tiramos a la yugular a la primera de cambio) siempre respondía lo mismo "tengo el mejor trabajo del mundo, estar con mi hija". Y haciendo oídos sordos a los comentarios de "amigas" en una tarde de copas "vámonos, que mañana hay que madrugar, que algunas trabajamos" (sin comentarios).
En mitad de esos años, y disfrutando a tope de mi hija, pasé una oposición, aprobé y me quedé en bolsa. Una bolsa que iba para largo. Así que era algo que estaba ahí, que llegaría cuando mis hijos estuvieran más mayores. Ahora sí era el momento del segundo hijo, y llegó Jirafín y de nuevo a vivir todo intensamente como había hecho con Jirafita. Los planes eran que seguía en casa conmigo hasta que con 2 años y medio fuera al último curso de escuela infantil al igual que Jirafita. Entonces yo empezaría a retomar de aquí y de allá, aunque sabía que el pistoletazo de salida para coger las riendas de mi profesión era esa bolsa a la que le faltaban años para poder acceder.
Esa bolsa se ha vuelto loca, y ha llegado el trabajo de mi vida ahora. No dentro de unos años, sino ahora. ¿De qué te quejas? pensareis. No me quejo de nada. Ni me quejaré. Sólo que ha llegado a mi vida en otro momento para el que estaba pensado. ¿Puedo renunciar? por supuesto, pero me cargaría para siempre mi vida profesional y no sería justo ni para mí (sí, en primer lugar porque sería la principal afectada) ni para mi familia . Antes o después iba a retomar mi vida profesional después de haberme dedicado a criar a mis peques. Pero no estaba en los planes que fuera ya, ha sido una sorpresa buena, por supuesto, pero que ha trastocado toda mi familia. Yo necesito hacer las cosas de forma progresiva no así de un día para otro, pero es lo que hay.
No puedo renunciar a este trabajo, no sería justo y probablemente me arrepentiría el resto de mi vida porque tal y como están las cosas yo no puedo quejarme. Desde el 2010 he disfrutado a mi Jirafita todo el tiempo y la he acompañado, y así seguiré, eso no va a cambiar. Desde el 2016 he estado 24h/365 con mi Jirafín. Ya domina el BLW, ya camina, ya comienza a decir sus primeras palabras. Quería seguir un año más al completo con él pero no va a poder ser al 100 por 100. Eso es lo que me tiene frita y me machaca en la cabeza y en el alma. Me consuela saber que es más de lo que tienen muchas otras mamás, aunque eso no quita mi pena. Es lo que más me duele de todo, el tener que meterlo en la escuela infantil un año antes. Lo sé, no es un drama, no pasa nada pero no estaba preparada para esto así de golpe. Yo necesito mi tiempo para asimilar las cosas y hacer mis planes. Lo va a pasar mal él y también yo, quizás más yo o espero que así sea y que él esté bien. Está muy apegado a mí, está enmadrado y eso me encanta! quiero seguir achuchándolo todo el tiempo, haciéndole cosquillas y comérmelo "a bocaitos" mientras se ríe a carcajadas.
Van a cambiar cosas en nuestra familia pero el conjunto es para un bien, para un bien que no podemos permitir rechazar a estas alturas con Jirafita ya medio criada con 7 años y Jirafín ya sacado de culero también con 15 meses, que cada día se convierte un poco más en pequeño hombrecito.
Al menos esta oportunidad ha llegado este año y no el pasado cuando mi Jirafín era bebé de pocos meses, eso sí hubiera sido peor. (El que no se consuela es porque no quiere!)
Los peques crecen, la mami tiene que continuar también haciendo lo suyo porque desgraciadamente las facturas no se pagan solas y cuando sea vieja (aunque yo siempre conservaré mi espíritu joven, jeje) y no tengas cotizado no habrá quejas que valgan.
Es hora de comenzar una nueva vida adaptándolo a lo que ya tenemos que es mucho: una familia maravillosa que la sentimos completa. Solos, sin familiares cercanos para echar una mano, pero eso también nos hace más fuertes!
Sí, ha llegado el trabajo de mi vida, al lado de casa, sin necesidad de hacer kilómetros, sin peligrosidad, sin manchas en la ropa ni sudor por acabar de salir de un foso que te "impide" tomarte algo con los compañeros de forma decente cuando terminas la jornada, un sueldo aceptablete, sin pasar frío ni calor al aire libre, sin productos tóxicos, permitiéndome dejar a los peques en el cole en horario normal y andando, recogiéndolos a la hora de la comida, me permitirá almorzar con ellos y dejarlos por la tarde con papá Jirafa en caso de que tenga también turno de tarde. Podrán ir a verme mis 3 amores por la tarde cuando quieran, no vamos a abusar pero podrán hacerlo alguna que otra vez, podrán esperarme e irnos juntos a tomar algo a la salida. Habrá días de jornada partida y cuando los recoja del cole estaremos juntos hasta el día siguiente y habrá días en que estarán con papá por las tardes según mis turnos. Los fines de semana estaremos a tope los 4 para vivir muchas muchas aventuras!!!
No puedo decir no, sólo puedo decir gracias. Las cosas suceden por algo, ni antes ni después sino en el momento justo. El momento es ahora y hay que aprovecharlo.
Estoy en periodo de formación que espero que se alargue unos meses (por Dios, por Dios) y siga compaginando con papá y no tenga que escolarizar a Jirafín hasta el momento en el que me incorpore al trabajo. Voy a aguantar hasta el último momento para llevarlo, veremos cómo me sale la jugada. Desde luego que el nudo del estómago no me lo quita nadie. Veremos qué pasa.
El blog seguirá como siempre, antes de anunciar el giro. Escribiré de lo que quiera, cuando quiera/pueda sin importar día, temática ni frecuencia.
Comienza nuestra nueva vida!!!!
Me acabo de subir a un nuevo tren y aunque sé que el destino será genial para todos, eso no impide que sienta vértigo, mucho ;-) (Dios, la Virgen y Todos los Santos me acompañen!)
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miércoles, 14 de junio de 2017
lunes, 1 de junio de 2015
270 - Un regalo muy especial
Este es el paquete que recibimos tras ser una de las ganadoras del sorteo del blog Pensamiento DiverGente
Es la primera vez en mi vida que gano algo. Seoane ya sabes que has "volteado" mi suerte, jaja
Acertó plenamente con cada uno de los regalos. Nos ha encantado todo y le daremos bastante utilidad durante muchos años, justamente lo que a nosotros nos gusta: juegos y juguetes que tengan imaginación, perdurabilidad, aprendizaje, calidad...
Ella ya lo sabe, pero desde aquí quiero agradecerle de nuevo su generosidad.
![]() |
Su primer juego de cálculo mental, un geoplano y un mosaico de piezas de madera |
Nos ha gustado todo muchísimo y, como esta generosa mujer sabe, le daremos mucho uso a lo largo de bastantes años, inventando nuestras propias reglas y aprovechando al máximo todas sus posibilidades. Le iremos dedicando post individuales a cada juego.
Me parece realmente hermoso hacer un regalo porque te apetece, especialmente un regalo personalizado, pensando en quien lo recibe, en los gustos, en la utilidad que le sacará. Sin esperar nada a cambio. Un regalo hecho desde el corazón a unas personas que no conoces físicamente, a las que solo lees, comentas y observas las actividades, juegos y lo que comparte en su blog.
No deja de sorprenderme la humanidad de muchas personas. Creo que estamos rodeados de gente que nos ven, nos hablan, están con nosotros y la mayoría de ellas ni nos conocen ni tampoco nos quieren conocer. Por eso estos gestos me emocionan.
Estos detalles espontáneos dicen mucho de las personas , tras como están últimamente los tiempos, no deja de conmoverme. Aún existen personas de calidad que me demuestra que un mundo mejor es posible. Por eso lo valoramos y agradecemos.
Nota: Desde que llevo por estos lares me he apuntado a algún que otro sorteo pero pocos, cierto es. Voy un poco a mi aire, no me gustan las obligaciones ni seguir ciertas corrientes porque alguien lo imponga; y aunque es respetable pero no puedo con los sorteos que para participar tienes que ser seguidor de no se cuantas redes sociales, compartir no sé qué y hacer casi que el pino puente con las orejas. Creo que si alguien sortea algo es porque le apetece sin necesidad de "obligar" a los participantes a unos requisitos estrictos que el único fin es ganar seguidores o publicitarse.
Yo nunca he preparado un sorteo en mi blog, el principal motivo es porque hay una parcela importante de mi vida que quiero mantenerla en privado y especialmente, después de un problema que tuve que hizo que mi blog estuviera un año inactivo, me causan respeto los sorteos. Pero no descarto la posibilidad de hacer uno en mi blog, quién sabe, todo se andará.
jueves, 9 de abril de 2015
248 - Los sueños de la Jirafa
Se acerca el día del libro y quiero recomendar éste por si alguien desea regalárselo a sus hijos, sobrinos, vecinos, amigos, alumnos...
"La pequeña jirafa es tan pequeña que casi no alcanza a ver por encima de la hierba. En cambio, su mamá es muy alta. Ella le cuenta cómo son los animales de la sabana, y la pequeña jirafa se los imagina como puede" (contraportada del libro).
Nosotros, como buena familia de Jirafas que somos, nos enamoramos de cualquier cosa que esté relacionada con este animal en sí. El libro nos gustó desde el principio y hace ya tiempo que lo tenemos, aunque aún no lo habíamos compartido.
Es una historia que me parece muy tierna, hay mucha profundidad en las palabras que nos servirán para explicar situaciones concretas, etapas de la vida, comprensión de instantes...encuentro mensajes preciosos que aplico a mi vida diaria, a mi etapa de maternidad, al disfrute del día a día con mi pequeña Jirafita, a comprobar su reflejo en mí, a ver sus alas (distintas e iguales a las mías) que comienzan a desplegarse y que al mismo tiempo necesitan refugio en mí...
Veo preguntas que hace mi hija, respuestas que doy adaptadas a su edad pero sin mentirle, palabras que algún día espero que retenga, valores que le voy enseñando y que poco a poco le cale...
Un libro que hace contactar con los recuerdos de la infancia, cuando los padres fuimos niños, aquella Jirafita que un día fui yo. Ahora viviendo una adultez sin perder la imaginación de la infancia.
Creo que es el libro infantil más profundo y tierno que hasta ahora tenemos. Es precioso.
Desde que lo descubrí me pareció enternecedor, lleno de imaginación y realidad como la vida misma.
Nuestros pequeños crecen...pero aún no lo suficiente, aún queda mucho para retener estos maravillosos momentos antes de que vuelen completamente en libertad. Lo necesitan ellos y nosotras.
Tiene unas ilustraciones muy bonitas que acompañan a la imaginación de la Jirafita del cuento y que a la protagonista de este blog le gusta mucho mirar mientras leemos la historia de su pequeña tocaya.
Título: Los sueños de la Jirafa
Autor: Xan López Domínguez
Editorial: Edelvives
Nota: Estos día mamá Jirafa está especialmente contenta porque después de una racha desafortunada, algunos de los sueños de estas Jirafas empiezan a cumplirse!
"La pequeña jirafa es tan pequeña que casi no alcanza a ver por encima de la hierba. En cambio, su mamá es muy alta. Ella le cuenta cómo son los animales de la sabana, y la pequeña jirafa se los imagina como puede" (contraportada del libro).
Nosotros, como buena familia de Jirafas que somos, nos enamoramos de cualquier cosa que esté relacionada con este animal en sí. El libro nos gustó desde el principio y hace ya tiempo que lo tenemos, aunque aún no lo habíamos compartido.
Es una historia que me parece muy tierna, hay mucha profundidad en las palabras que nos servirán para explicar situaciones concretas, etapas de la vida, comprensión de instantes...encuentro mensajes preciosos que aplico a mi vida diaria, a mi etapa de maternidad, al disfrute del día a día con mi pequeña Jirafita, a comprobar su reflejo en mí, a ver sus alas (distintas e iguales a las mías) que comienzan a desplegarse y que al mismo tiempo necesitan refugio en mí...
Veo preguntas que hace mi hija, respuestas que doy adaptadas a su edad pero sin mentirle, palabras que algún día espero que retenga, valores que le voy enseñando y que poco a poco le cale...
Un libro que hace contactar con los recuerdos de la infancia, cuando los padres fuimos niños, aquella Jirafita que un día fui yo. Ahora viviendo una adultez sin perder la imaginación de la infancia.
Creo que es el libro infantil más profundo y tierno que hasta ahora tenemos. Es precioso.
Desde que lo descubrí me pareció enternecedor, lleno de imaginación y realidad como la vida misma.
Nuestros pequeños crecen...pero aún no lo suficiente, aún queda mucho para retener estos maravillosos momentos antes de que vuelen completamente en libertad. Lo necesitan ellos y nosotras.
Tiene unas ilustraciones muy bonitas que acompañan a la imaginación de la Jirafita del cuento y que a la protagonista de este blog le gusta mucho mirar mientras leemos la historia de su pequeña tocaya.
Título: Los sueños de la Jirafa
Autor: Xan López Domínguez
Editorial: Edelvives
Nota: Estos día mamá Jirafa está especialmente contenta porque después de una racha desafortunada, algunos de los sueños de estas Jirafas empiezan a cumplirse!
jueves, 29 de enero de 2015
218- La familia Jirafa vuelve para quedarse!!
Después de un año de ausencia, de una intrusión que me dejó bloqueada y de echar mucho muchísimo de menos este espacio que tanto me define, volvemos para quedarnos.
Si alguien estaba pensando que la dejé sin invitación a mi blog, estaba equivocada. Mi blog estaba sin acceso para nadie. En reposo, en calma, en cuarentena...en tiempo de reflexión.
He seguido leyendo, a veces he comentado (poco, cierto es) identificándome como "la jirafa" aunque no me gustaba sin poder acceder desde mi blog.
Echaba muchísimo de menos poder seguir como antes, compartiendo como siempre lo he hecho y teniendo intercambio de opiniones y puntos de vista con la gente con la que me he sentido identificada durante tanto tiempo. Las pocas veces que comenté susurré que tenía "mono" pero nunca encontraba el modo de volver a La Jirafa. Lo intenté desde diferentes espacios, incluso me alié con otras mamás. No encontraba mi hueco. No era igual.
Este espacio está activo desde que Jirafita tenía 18 meses. Ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas. Esta familia de jirafas ha crecido, mucho. No quiero seguir perdiendo ni un minuto más sin dejar constancia por aquí de juegos, libros, actividades, momentos...
Tengo mucho guardado, he seguido activa en casa sin publicar en blog, pero no es lo mismo. Mi cita casi diaria con el blog me hacía tener más y más ideas, crear y crear y preparar cositas para las jirafas de esta casa.
Ahora formo parte también de un proyecto de talleres y juegos donde se aprende jugando.
Todo parecía igual pero algo estaba cambiando, necesitaba volver a mi Jirafa pero ya.
Durante este año en mis blogueras favoritas (chicas sobretodo, aunque hay algún chico) ha habido un poco de todo, bodas, nacimientos, regresos, retiradas...y muchos blogs nuevos.
Yo estoy por aquí para seguir compartiendo, para seguir leyendo y aprendiendo de la gente a la que conocí por el camino. Espero seguir descubriendo muchas más durante este nuevo comienzo que continua.
Son muchos los blogs que han pasado por aquí y quiero agradecer a todos pero fuimos algunos los que "nacimos" casi juntos o nos unimos en el camino...mientras me planteaba volver o no, no he dejado de pensar en todo lo que aprendí de: Madre desesperada, Mi espacio para Ernesto, B aprende en casa, Para mi peque con amor, Mo, Repollete y Princesita, Mis chicos on the road, De celeste y chocolate, Trastadas de mamá, Siempre hay una mano, Caminet plegats, Dibujos de nube, Labrando un hogar, Mis trucos para educar, Kikiricosas, Trestrillistigres, Yo y mis mini yo, Mi mamá me mima, mi mamá me canta, Mami wendo, El planeta carolina, Merengaza, Mamá qué sabe, De azul a verde, Tela Marinera, Marietta alias Aurelia, Una terapeuta temprana, Sofía, Marta Pérez, Adormir, Aprendiendo matemáticas, Mis tortuguitas, el diario de mamá, Cuchifu, Crea momentos...
Este blog sois todas vosotras conmigo y muchas más que han ido y venido durante este tiempo.
Hoy se abren las puertas para todo el que lo desee. Seáis bienvenidos!
Estamos de limpieza, en breve comenzamos publicando...
Si alguien estaba pensando que la dejé sin invitación a mi blog, estaba equivocada. Mi blog estaba sin acceso para nadie. En reposo, en calma, en cuarentena...en tiempo de reflexión.
He seguido leyendo, a veces he comentado (poco, cierto es) identificándome como "la jirafa" aunque no me gustaba sin poder acceder desde mi blog.
Echaba muchísimo de menos poder seguir como antes, compartiendo como siempre lo he hecho y teniendo intercambio de opiniones y puntos de vista con la gente con la que me he sentido identificada durante tanto tiempo. Las pocas veces que comenté susurré que tenía "mono" pero nunca encontraba el modo de volver a La Jirafa. Lo intenté desde diferentes espacios, incluso me alié con otras mamás. No encontraba mi hueco. No era igual.
Este espacio está activo desde que Jirafita tenía 18 meses. Ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas. Esta familia de jirafas ha crecido, mucho. No quiero seguir perdiendo ni un minuto más sin dejar constancia por aquí de juegos, libros, actividades, momentos...
Tengo mucho guardado, he seguido activa en casa sin publicar en blog, pero no es lo mismo. Mi cita casi diaria con el blog me hacía tener más y más ideas, crear y crear y preparar cositas para las jirafas de esta casa.
Ahora formo parte también de un proyecto de talleres y juegos donde se aprende jugando.
Todo parecía igual pero algo estaba cambiando, necesitaba volver a mi Jirafa pero ya.
Durante este año en mis blogueras favoritas (chicas sobretodo, aunque hay algún chico) ha habido un poco de todo, bodas, nacimientos, regresos, retiradas...y muchos blogs nuevos.
Yo estoy por aquí para seguir compartiendo, para seguir leyendo y aprendiendo de la gente a la que conocí por el camino. Espero seguir descubriendo muchas más durante este nuevo comienzo que continua.
Son muchos los blogs que han pasado por aquí y quiero agradecer a todos pero fuimos algunos los que "nacimos" casi juntos o nos unimos en el camino...mientras me planteaba volver o no, no he dejado de pensar en todo lo que aprendí de: Madre desesperada, Mi espacio para Ernesto, B aprende en casa, Para mi peque con amor, Mo, Repollete y Princesita, Mis chicos on the road, De celeste y chocolate, Trastadas de mamá, Siempre hay una mano, Caminet plegats, Dibujos de nube, Labrando un hogar, Mis trucos para educar, Kikiricosas, Trestrillistigres, Yo y mis mini yo, Mi mamá me mima, mi mamá me canta, Mami wendo, El planeta carolina, Merengaza, Mamá qué sabe, De azul a verde, Tela Marinera, Marietta alias Aurelia, Una terapeuta temprana, Sofía, Marta Pérez, Adormir, Aprendiendo matemáticas, Mis tortuguitas, el diario de mamá, Cuchifu, Crea momentos...
Este blog sois todas vosotras conmigo y muchas más que han ido y venido durante este tiempo.
Hoy se abren las puertas para todo el que lo desee. Seáis bienvenidos!
Estamos de limpieza, en breve comenzamos publicando...
lunes, 12 de diciembre de 2011
16 - No, gracias
Como ya he escrito en otras ocasiones, Jirafita hablaba antes de andar. Ahora, con 21 meses es un auténtico lorito; todo lo repite, pregunta e investiga hasta que sacia su curiosidad.
Desde muy chiquitina cuando no quería algo decía: "que no, que no, que no" (con cancioncilla y ritmo). La verdad que estaba bastante graciosa. No sé si ha sido el reirle la gracia - que la tenía- o lo que, que de un tiempo ha, se ha limitado a decir "ah que no" cuando algo no le interesa. Y ya no nos gusta - aunque sigue teniendo gracia el cómo lo expresa- Fue papá quien empezó a decirle que cuando le preguntáramos por algo, si no quería, dijera: "no, gracias".
Ella ha seguido diciendo todas las veces: "ah que no" (además que manotea como diciendo ¿pero qué dices?) a lo que le hemos repetido siempre: "no, gracias".
La pasada semana, en mitad de la comida, le pregunté: "Jirafita, quieres agua?" se quedó pensativa y respondió: "no, asias".
Papá y yo nos miramos, empezamos a hacerle fiestas y a repetirle lo bien que había respondido.
Ahora cuando no quiere algo, el 80 por ciento es "no, asias" y el 20 es "ah, qué no!".
Vamos progresando, aunque una vez lleguemos al 100 por cien (y con no retorno del "ah qué no") tendremos que ponernos a trabajar cuándo debe usar la expresión "no, gracias", ya que a veces la utiliza cuando debe ir a la bañera: "no asias", vamos a dormir: "no asias", vamos a recoger: "no asias"...
Corregimos una cosa y creamos otra, aunque esta última, de entrada, no la veo tan complicada. Es cuestión de explicarle cuándo y cómo se debe usar. Tiene que familiarizarse con el tipo de expresión y el uso adecuado. Veremos cómo nos va.
Despacito, con paciencia pero sin dejar de "amasarlo".
Sabemos que es pequeña pero también estamos recogiendo los frutos de la constancia, al tiempo que seguimos fomentando su autonomía, seguridad y confianza.
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Ella ha seguido diciendo todas las veces: "ah que no" (además que manotea como diciendo ¿pero qué dices?) a lo que le hemos repetido siempre: "no, gracias".
La pasada semana, en mitad de la comida, le pregunté: "Jirafita, quieres agua?" se quedó pensativa y respondió: "no, asias".
Papá y yo nos miramos, empezamos a hacerle fiestas y a repetirle lo bien que había respondido.
Ahora cuando no quiere algo, el 80 por ciento es "no, asias" y el 20 es "ah, qué no!".
Vamos progresando, aunque una vez lleguemos al 100 por cien (y con no retorno del "ah qué no") tendremos que ponernos a trabajar cuándo debe usar la expresión "no, gracias", ya que a veces la utiliza cuando debe ir a la bañera: "no asias", vamos a dormir: "no asias", vamos a recoger: "no asias"...
Corregimos una cosa y creamos otra, aunque esta última, de entrada, no la veo tan complicada. Es cuestión de explicarle cuándo y cómo se debe usar. Tiene que familiarizarse con el tipo de expresión y el uso adecuado. Veremos cómo nos va.
Despacito, con paciencia pero sin dejar de "amasarlo".
martes, 8 de noviembre de 2011
7 - Asumiendo culpas
Mi peque que antes de andar ya charloteaba mucho, comenzó a evadir culpas cuando hacía algo que sabía que no estaba bien y que llevaría rectificaciones.
Las situaciones tenían gracia, para qué nos vamos a engañar, verla así tan graciosilla, con esa media lengua y con la cara de tranquilidad que echaba la culpa a papá o mamá con tanta seguridad que, daba por hecho que colaba, más de una vez me he tenido que aguantar la risa sin que sospechara nada.
Siempre que se producía una situación íbamos en su busca: "¿qué ha pasado"? (para que, poco a poco, empiece a ser consciente de lo que sucede y vaya comprendiendo qué se debe hacer, qué no y cómo lo solucionaremos)
- "Toto, toto" (roto, roto - su respuesta-)
- "¿Quién ha sido?" (si estaba con mamá respondía papá y sino viceversa)
- "No cariño, papá no ha sido porque no está en casa en este momento y si estuviera papá nos diría que es él". ¿Quién ha sido, entonces?"
- "Mamá"
- Cariño, mamá tampoco lo ha hecho. Ha sido la nena y es importante decirlo para pedir perdón y buscarle soluciones. (Me mira muy atenta)
- "Pendón" ("perdón" y lo acompañaba de un abrazo)
- Venga vale te perdono pero eso no se puede hacer (bla, bla...)
Sé que la mitad de mi repertorio no serviría porque sólo tiene 20 meses y no puede retener cada frase, pero sí las mismas repeticiones le dan seguridad para aprender a controlar ciertas situaciones, la hacen ser consciente del momento, de lo que sucede, de que es mejor decir la verdad y asumir quién ha sido, pensar bien las consecuencias para no repetirlo la próxima vez, pedir perdón y tratar de encontrar la solución. Obviamente este proceso no se va a recorrer de la noche a la mañana pero si se lo inculcamos desde tan pequeños, se van haciendo responsable de sus actos.
La verdad, que no podemos quejarnos de nuestra pequeña. Come bien, duerme genial, es sociable, cariñosa, muy despierta y vivaracha pero por todo eso y porque tenemos la responsabilidad de hacer de ella una persona con un gran interior, debemos ponerle límites y enseñarle los valores desde tan pequeña. Sin exigirle más que lo que cada momento de su edad requiera, sin forzarla, con mucho refuerzo positivo además de besos, abrazos y te quieros. Es precioso verla crecer con esa autonomia y seguridad.
Comenzó pidiendo perdón cuando era necesario y desde hace unos días cuando le preguntamos "¿quién ha sido?" dice su nombre espaciado....Ji-ra-fi-ta. Para comérsela!
Las situaciones tenían gracia, para qué nos vamos a engañar, verla así tan graciosilla, con esa media lengua y con la cara de tranquilidad que echaba la culpa a papá o mamá con tanta seguridad que, daba por hecho que colaba, más de una vez me he tenido que aguantar la risa sin que sospechara nada.
Siempre que se producía una situación íbamos en su busca: "¿qué ha pasado"? (para que, poco a poco, empiece a ser consciente de lo que sucede y vaya comprendiendo qué se debe hacer, qué no y cómo lo solucionaremos)
- "Toto, toto" (roto, roto - su respuesta-)
- "¿Quién ha sido?" (si estaba con mamá respondía papá y sino viceversa)
- "No cariño, papá no ha sido porque no está en casa en este momento y si estuviera papá nos diría que es él". ¿Quién ha sido, entonces?"
- "Mamá"
- Cariño, mamá tampoco lo ha hecho. Ha sido la nena y es importante decirlo para pedir perdón y buscarle soluciones. (Me mira muy atenta)
- "Pendón" ("perdón" y lo acompañaba de un abrazo)
- Venga vale te perdono pero eso no se puede hacer (bla, bla...)
Sé que la mitad de mi repertorio no serviría porque sólo tiene 20 meses y no puede retener cada frase, pero sí las mismas repeticiones le dan seguridad para aprender a controlar ciertas situaciones, la hacen ser consciente del momento, de lo que sucede, de que es mejor decir la verdad y asumir quién ha sido, pensar bien las consecuencias para no repetirlo la próxima vez, pedir perdón y tratar de encontrar la solución. Obviamente este proceso no se va a recorrer de la noche a la mañana pero si se lo inculcamos desde tan pequeños, se van haciendo responsable de sus actos.
La verdad, que no podemos quejarnos de nuestra pequeña. Come bien, duerme genial, es sociable, cariñosa, muy despierta y vivaracha pero por todo eso y porque tenemos la responsabilidad de hacer de ella una persona con un gran interior, debemos ponerle límites y enseñarle los valores desde tan pequeña. Sin exigirle más que lo que cada momento de su edad requiera, sin forzarla, con mucho refuerzo positivo además de besos, abrazos y te quieros. Es precioso verla crecer con esa autonomia y seguridad.
Comenzó pidiendo perdón cuando era necesario y desde hace unos días cuando le preguntamos "¿quién ha sido?" dice su nombre espaciado....Ji-ra-fi-ta. Para comérsela!
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