Mostrando entradas con la etiqueta Progresivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Progresivo. Mostrar todas las entradas

24 de enero de 2016

Senegal Grindcore Mafia "Hay Daño en Casa" (2015)

Me acuerdo cuando hice la reseña de su primer single, el año pasado, antes de la salida de esta otra bestialidad que me tuvo a mal traer durante bastante tiempo.
Parece cierto que hay "más formato" canción, si ello se puede aplicar a la locura que destilan estas canciones.
Es cierto, el grado de violencia y vértigo es claro desde el arranque con "Toda la grela", pero no hay solo violencia, ya que con el tiempo, eso que parecía un caos ruidoso y extremo, va dejando paso a toneladas de información y capas y más capas de violas que se superponen y van regalando incluso melodías y estructuras gancheras que-resta decirlo-no había en la banda anterior de Posse y Bianchi (guitarra y bajo respectivamente), los conocidos Random (hay ya disueltos según parece).
Pero no todo pasa por estos dos músicos, ya que la otra parte de la sección rítmica de la Senegal, Germán Gómez, hace un laburo de relojero, sosteniendo con precisión el esqueleto de los temas, y agregando un toque de groove increíble, sin dejar de sonar pesado y denso cuando hace falta.
También hay que destacar que lo que se dejaba escuchar en aquel single respecto de la mayor libertad en las violas, aquí se confirma, resultando una química maravillosa entre Posse y Gaspar Rojas, el otro violero.
¿Puede una banda extrema sonar funky? Escuchen el inicio de esa gema titulada "Queme Oren" y después charlamos, donde también aparece una veta más lenta y ambient como para dar lugar al respiro necesario para continuar.
Cada uno de los temas se destacan y se diferencian del resto, lo cual también ya es raro para una música tan extrema, logrando a mi entender, uno de los mejores discos nacionales pesados editados en muchísimos años.
Ojalá haya muchísima más Mafia, vale la pena aturdirse con semejante muestra de versatilidad.

13 de octubre de 2015

Enslaved "In Times" (2015)

perfeccion
Una verdadera obra de arte musical del S. XXI de los noruegos que hace años que no se los puede catalogar como Black Metal, por lo menos así a secas.
Que son una banda extrema, nadie podría negarlo, y que la música que hacen sobrepasa todas las fronteras tampoco.
Los responsables son los mismos de siempre, y la química que destilan entre ellos harían avergonzar a los alquimistas más renombrados.
Como si hubiesen encontrado la proporción áurea, se despachan con un discazo por donde se lo mira, con "tan solo" seis canciones en casi una hora, donde la adrenalina discurre y te inunda como si fuese agua.
En ese sentido, estos tipos son unos verdaderos irresponsables, que largan al espacio estos sonidos sin percatarse de lo que podrían generar en quienes estamos a merced de estos sonidos.
Paseos oscuros que van desde la oscuridad y frialdad blacker, hasta el vértigo propio de las bandas progresivas modernas, sin dejar de lado extraños sonidos que recuerdan a esas vetas rústicas y folkies de sus inicios, y todo con una claridad que no muestra complejo alguno a la hora de componer las extensas canciones que componen este disco.
¿Es obligatorio elegir alguna por sobre otra composición? Espero que no, porque a medida que pasan las escuchas, van cambiando las preferencias; lo que no cambia es la sorpresa, sobre todo por las texturas y la versatilidad presentes.
¿Qué pasaría si Enslaved pasara por su propio tamiz, los sonidos pertenecientes al denominado Post Metal? No la vertiente más hardcore del tema, sino esa deudora directa de Neurosis, Isis o Jesu. El resultado seguramente estaría rondando en el tema "Nauthir Bleeding", o la parte media de "Daylight", acaso la lectura de los noruegos de esos sonidos.
Podría seguir por años describiendo esta obra, pero sería absolutamente inútil, ya que las palabras, una vez presionado el play, faltan...y eso siempre es bueno cuando se trata de Enslaved.
Otro clásico automático de los barbudos, que emociona y empuja a escucharlo una y otra vez.

15 de julio de 2015

Pink Floyd "The Endless River" (2014)

Como le vengo dando vueltas a este disco, la puta madre.
Y sigue dando vueltas en mi cabeza por una gran cantidad de factores que no puedo separar de forma objetiva: adoro visceralmente a los ingleses, sus discos me parecen obras de arte increíbles y no simples sonidos grabados.
Cada uno de sus discos tienen un lugar en mi memoria, en mi discografía, y cada uno de ellos me provoca sensaciones y sentimientos distintos: desde la euforia, la sorpresa, la profunda tristeza ("The Final Cut"), la adrenalina y la profunda convicción de estar frente a uno de los grandes hitos del arte y la cultura universal de todos los tiempos ("The Dark Side of the Moon").
Incluso aquel "The Division Bell" (1994) tiene un lugar, más allá de que no es una necesidad casi física escucharlo de vez en cuando, como con todos los demás.
Y he aquí el problema. Está la guitarra de Gilmour, única, con esos sonidos que son fácilmente identificables, y esa calidez que tanto gusta....y nada más.
Por algo quedaron fuera del disco del 94...y por más jugueteo que haya entre teclados y guitarras recreando -o pretendiendo hacerlo- aquellos trips históricos que conmueven y se transforman en parte de la historia de quien escucha el disco en cuestión.
Eso es algo que las bandas históricas tuvieron y tendrán siempre: no importa que el disco haya sido editado hace más de 4 décadas, no son discos viejos. Ejemplos hay de sobra, tanto en la discografía de los Floyd como de tantos otros (Miles Davis, John Coltrane, Led Zeppelin, Black Sabbath, David Bowie, The Beatles, etc), y cuando uno se topa con una edición importante, puede llegar a pagar sumas considerables por ella.
Pero en este caso, con 19 composiciones que no son tales, en 50 minutos, y a un precio por el cual podríamos obtener una edición remasterizada de cualquiera de sus discos (o un tercio del precio de alguna de las cajas Immersion set), suena a estafa. 
Y lamentablemente no puedo, me niego a pagar ese precio por un rejunte de tomas dejadas en su oportunidad de lado, solo para tener lo último de Floyd. Esto no es lo último, esto es una broma de mal gusto, y para esquivarla mejor me voy a escuchar "Wish you were here".

1 de junio de 2015

Arcturus "Arcturian" (2015)

volvio
Se habían separado allá por el año 2007, luego del correcto y extremadamente prolijo "Sideshow Symphonies" (2005), que pecaba justamente de eso, prolijidad y frialdad -entendida en el peor de los sentidos-
Pero volvieron al ruedo, y la puta madre si valió la espera.
No se puede a esta altura hablar de un retorno a las fuentes, sino de legitimar los pergaminos perdidos por el paso del tiempo y la inconstancia a la hora de editar los discos que plasman el devenir de la banda.
Y este disco está, en ese sentido, a la altura de las exigencias y de la historia de los noruegos, y esta directamente en serie con sus dos primeros lanzamientos, en donde lo épico y lo clásico colisionaban sin pudor ni vergüenza con lo extremo del Black Metal.
En este caso el vértigo que se había perdido en el camino gracias al impulso y necesidad de resaltar los climas espaciales y sofisticados, retoman cual patada en las bolas (por lo inesperado) de la mano de un laburo descomunal de los piratas espaciales a cargo de la nave Arcturus: esa bestia seguramente descendiente de un alien (y oculto a los terrestres) de Hellhammer en batería; Sverd y Knut en las guitarras (y teclados); Skoll en bajo y esa otra bestia emparentada con vaya a saber que ser de otra galaxia reconocida en el planeta Tierra como I.C.S. Vortex, logrando el balance justo entre la locura circense, lo extremo y lo sutil.
ESA palabra: BALANCE, podría ser la clave para describir este pedazo de locura hecho disco. 
Todo suena en su debido lugar, y no hay primacía para un instrumento en particular. Cuando se necesita un teclado está ahí, pero sin tapar los otros...y los climas, por dios los climas...si hasta hay una veta electro dando vuelta en "The Journey" (y no es el único) que me recuerda a esos experimentos house metidos en "La Masquerade Infernale" (1997), y ese vaivén entre melodías, climas, y violencia desenfrenada que tanto bien nos hace a aquellos que escuchamos a esta banda desde hace años.
Un disco infernal, maravilloso...un retorno esperado y a la altura de las circunstancias. La contracara perfecta de ese bodrio que sacó después de tantos años Morbid Angel.

10 de mayo de 2015

Meshuggah "The ophidian trek" (2014)

 
SIEMPRE ODIE LA MATEMATICA , A TAL PUNTO QUE SIEMPRE LA TUVE QUE RENDIR TODA MI VIDA EN EL SECUNDARIO Y CLARO, SIEMPRE ME CUESTIONE PARA QUE MIERDA SIRVE EN LA VIDA, POR QUE TANTAS OPERACIONES ALGEBRAICAS,LOGARITMOS Y ECUACIONES TENIAN QUE DESTROZARME EL CEREBRO SI RAZON???????......REBELDIA ADOLESCENTE  QUE HOY EN DIA ME LLEVO A COMPRENDER QUE EL MUNDO Y LA VIDA GIRA ALREDEROR DE LOS NUMEROS, TODOS SON MALDITOS NUMEROS, LOS DIAS, LOS AÑOS, LOS MINUTOS LOS SEGUNDOS, LA ECONOMIA, LOS SERES HUMANOS SOMOS NUMEROS  EN LOS SISTEMAS CORRPUTOS DE TODOS LOS GOBIERNOS DEL MUNDO CAOTICO Y OSCURO EN EL CUAL NOS TOCA VIVIR.
    Y LA MUSICA? PORSUPUESTO QUE SON NUMEROS¡¡¡LAS PARTITURAS LOS COMPASES LOS FRASEOS LAS NOTAS ETC ETC ETC.....MALDITA SEA¡¡¡¡Y A MESHUGGAH LA MATEMATICA LES VIENE COMO ANILLO AL DEDO,LLAMESE COMO SEA SU ESTILO, ES UNA BANDA QUE YA TIENE SU RESPETABLE TRAYECTORIA DONDE EL OYENTE PUDO DISFRUTAR Y AMIGARSE CON LA MATEMATICA DESDE EL COMIENZO BASICAMENTE POR QUE ESTOS TIPOS SON MAESTROS DE LOS CALCULOS, LA PRESICION,LA EXACTITUD , Y LO FUERON DESDE PRINCIPIOS DE LOS 90 HASTA EL DIA DE HOY.
        YA VETERANOS ELLOS, ARREMETEN CON SU NUEVO MATERIAL EN VIVO EN CD Y DVD LLAMADO "THE OHIPDIAN TREK" CELEBRANDO 25 AÑOS DE LA BANDA EN DONDE NUEVAMENTE DEMUESTRAN QUE SON LOS DIOSES, PADRES Y PIONEROS DE TODAS LAS BANDAS QUE PRETENDEN SONAR IGUAL QUE ELLOS O CREAR NUEVOS ESTILOS BASADOS EN SU LEGADO INCONMENSURABLE.
    LA VOCES DE JENS KIDMAN  SIEMPRE ME GUSTARON POR QUE CREO Q PARA EL ESTILO ES EL PUNTO JUSTO DE GROWLING, ES DECIR NO ES EL TIPICO CANTANTE DE METAL EXTREMO AL CUAL NO SE LE ENTIENDE UNA VERGA, AL CONTRARIO, SI LEES LAS LETRAS DE MUSHUGGAH Y LO ESCUCHAS AL TIPO A LA VEZ, ENTENDES PERFERCAMENTE LO QUE CANTA, Y ESO ES BUENO , ENTENDER EL MENSAJE QUE TE QUIEREN TRANSMITIR.
    AHORA BIEN, COMO COMO EX-BATERISTA, DEBO ADMITIR QUE MI TRILOGIA DE DIOSES DE LA BATERIA SON SIN DUDA:GEORGE KOLLIAS, FLO MOUNIER Y POR SUPUESTO SU MAJESTAD:TOMAS HAAKE; Y ES AL EL A QUIEN LE CORRESPONDE LA MITAD DE LA  COLUMNA VERTEBRAL COMPOSITIVA DE SEMEJANTE MASTODONTE SONORO COMO MESHUGGAH,UN BATERISTA INCREIBLEMENTE PODEROSO, UNICO COMO LA BANDA MISMA, UN VISIONARIO ALLA POR LOS 90.,SIN DESMERECER A LAS OTRAS MAQUINAS COMO EL BAJISTA Y LOS GUITARRISTAS QUE SON TREMENDOS MUSICOS TAMBIEN
      EL MATERIAL NUEVO CONTIENE JOYAS QUE YA ESTABAMOS ACOSTUMBRADOS A DELEITAR EN NUESTROS OIDOS:SWARM,LETHARGICA,NEW MILLENIUM CYANIDE CHRIST,I AM COLOSSUS,OBZEN,COMBUSTION Y EL INFALTABLE HIMNO BLEEEEDDDDDD¡¡¡¡¡ , EN COMPARACION CON SU ANTERIOR DVD OFICIAL "ALIVE" HAY DIFERENCIAS EN CUANTO AL SETLIST PERO SIGUE SIENDO UNA ELECCION HONESTAMENTE GENIAL, UN VERDADERO BOMBAZO¡¡¡.
     LA VERDAD ASI COMO LA MATEMATICA, LAS ETIQUETAS MUSICALES SIEMPRE ME CHUPARON UN HUEVO, ES DECIR, PODRIAS LLAMARLOS METAL-CORE, EXTREME,METAL-D-JEN O MATH-METAL PERO MAS ALLA DE ESO LO MAS IMPORTANTE ES QUE CUANDO ESCUCHAS A MESHUGGAH NO TE HACE FALTA ADIVINAR QUE BANDA ES LA QUE ESTA SONANDO, SINO QUE AUNTOMATICAMENTE SABES QUE SON ELLOS,UNICOS E IRREPETIBLES,UNA BANDA QUE MUCHOS SORDOS INTENTARON DEFENESTRAR DESDE SIEMPRE POR QUE NO SONABAN A TARROS MAL GRABADOS, POBRES INFELICES LOS QUE NO ENTIENDEN A MESHUGGAH.
        ESTOS MAESTROS DE LA MUSICA EXTREMA CON 25 AÑOS DE EXPERIENCIA SUPIERON ENSEÑAR A MAS DE UN ESTUPIDO COMO SE TOCA MUSICA EXTREMA EN SERIO Y NO MORIR BORRACHOS EN UN CARAGE CHUPANDO VINO BARATO.
    LARGA VIDA A LOS AMOS DEL UNIVERSO¡¡¡¡¡¡

6 de mayo de 2015

Santuario "Las Alas de las Libertad...y nuestro refugio" (2004)

EL DISCO de Santuario, infinitamente superior, para mi, a su reciente "13 golpes en el frío" (2014), sonando incluso más gordo y profundo.
Siempre lo dije, desde que iniciamos este blog hace unos años, incluso en aquel hermoso programa de radio previo al blog y que se llamaba de la misma forma: cuando uno busca bandas extremas que marcaron el under nacional, no puede evitar mirar al norte, donde se encontrará con bandas muy consistentes y decididas, siendo Santuario una de ellas (de Salta).
Nunca se preocuparon realmente por pertenecer a alguna escena en particular, y allí reside su ventaja por sobre otras de la época y de la actualidad.
Composiciones sólidas en la vena de ese primer demo, pero con una vuelta de tuerca melódica que ya se asomaba en aquel, y con un arranque con bajo bien presente y voces susurradas que van emergiendo de a poco para explotar en rugidos que van desde lo gutural a lo netamente blacker, para enterrarte un martillo en la frente al aparecer las voces limpias en el estribillo, con jugueteos percusivos y colchones de teclados que te pasean por todas las sensaciones posibles frente a lo irremediable de la muerte ("Frágil")
Los tempos no son necesariamente acelerados, y eso realza los climas que pululan por todo el disco, ya sea por la pulsación de ese bajo tremendo, o por el jugueteo atinado de las violas, desparramando violencia, ira, melancolía, cuando es necesario y siempre con algo que distingue a Santuario de otras bandas: las letras, verdaderas poesías, con toques existencialistas y preguntas hermosas/horrendas que nos acompañan/torturan a todos, aunque no lo sepamos.
"Hasta que muera" es tal vez el mejor tema del disco, variado, con partes extremas, partes rockeras, partes darkies (con Cristian de Avernal como voz invitada).
En "Entre sueños" hay un riff que no me puedo sacar de la cabeza desde hace años, y el juego de voces se ve destacado por la presencia justa de una hermosa Cecilia De Singlau en coros que no desentona para nada con los berridos y gritos de Esteban Agüero.
"Criaturas" es una muestra cabal de la búsqueda de texturas diferentes que caracteriza a la banda, con la presencia de Juan Giménez en cello, y una cadencia que va desde la lentitud y melancolía dark folk, a un rústico black onda '90, sumando más desesperanza en sus letras, que paradójicamente terminan teniendo una cuota de luminosidad maravillosa.
Y la melodía nunca deja de estar presente, a lo largo de los temas restantes, cada vez más melancólicos. Finalizando con una suite separa en 3 partes, titulada "La Pérdida", ("Silencios", "Caída" y "Alados Huérfanos" siendo el inicio un breve tema instrumental, la segunda parte más frenética y la final algo más relajado y con aire Death/Doom, atravesado por aquello que le da título a la suite, y dejando que hay algo que siempre está en nosotros y no se perderá nunca: el dolor.
Dolor que bien puede ser el refugio frente a lo real del mundo, y que bien puede ser el vacío que lleve a crear canciones como las plasmadas en este disco.
Para el que escribe, un disco perfecto, indispensable para los que amamos la música.
P.D.: busquen en su bandcamp, está todo para escuchar y bajar.

1 de mayo de 2015

Bruce Soord with Jonas Renkse "Wisdom of Crowds" (2013)

saber
Para que negarlo, ambas bandas me matan, tanto Katatonia cuya música descubrí en los 90 y luego Pineapple Thief en la nueva década me gustan tanto como Porcupine Tree y tantos otros.
Unos de Suecia, los otros de Inglaterra. Al parecer el arte los encontró a los líderes de ambas bandas en algún punto en común y los llevo a proyectar este discazo mezcla de experimentación-katatonica, nuevos términos no están mal de vez en cuando.
                 Que buena música, muy indie, muy fresco, creo que a ambos lideres de estas señoras bandas les vino como una bocanada de aire fresco esta grabación de temas tan bien logrados que te atrapa con sus melodías y cosillas programadas.
                  En algún momento me pareció que cuando Jonas comenzó a cantar limpio en "Discourage ones", siempre sonó como un cantante falto de matices, es decir me sonaba monocorde en su forma de cantar, pero hoy debo admitir que es su estilo, que es un sello personal propio y lo lleva en su garganta como marca registrada.
                  En cuanto al otro maestro Bruce, se nota su mano metida en una composición digna de un delicatessen sonoro y exquisito como solo los ingleses nos pueden brindar, guitarras alternativas y programaciones y teclados bien británicos.
                   Mucha gente es anti-partidaria de los proyectos paralelos, yo no, al contrario, soy re partidario de ello por que me parece que es la mejor oportunidad de sacar de si mismo el lado oculto de los músicos y desarrollar algo distinto a lo de la banda principal a la que pertenecen; o sea, es una experiencia enriquecedora, un stop en la carrera para decir: ohhh esto también puedo hacer, algo diferente,algo definitivamante distinto.
                    Y por supuesto, eso es lo que Bruce y Jonas plasmaron en "Wisdom of Crowds" ( la sabiduría de las masas), con temazos como Radio star ( me hace acordar a Smashing Pumpkins sin dudarlo!!!),The light (tremendo, un tesoro!!!!) Pretend (un sueño de puro relax!!!), The Centre of gravity (industrialmente bailable y oscuro con alguna influencia Depeche Mode!!!)  etc.
                   Son 8 tracks los que componen el disco, quizás gusto a poco para los que amamos temas largos o discos con mas de 10 tracks, pero creo que los 8 tracks son una prueba suficiente de un buen comienzo de este dúo, y ojala nos deleiten con mas material en el futuro y por que no shows en vivo para por lo menos poder verlos en internet o en dvd.
  

23 de enero de 2015

Senegal Grindcore Mafia -single- (2015)

No suelo hacer esto de reseñas de una canción, ya que soy de la idea de que hay que ponerla en contexto, es decir dentro de un disco. No escucho temas, escucho discos.
El problema que se me plantea es que en este caso hay dos músicos del recontra carajo en esta banda que ya son conocidos de los lectores del blog: estoy hablando de Raúl García Posse (guitarrista) y Pablo Lamela (bajista), ambos de Los Random, quienes junto a Germán Gómez (batería) -de Delphoz, otra gran banda tucumana- y Gaspar Rojas de Los Empleados, también de Tucumán, en guitarra, dan "forma" a este amasijo extremo y volátil llamado Senegal Grindcore Mafia, cuya muestra inicial podrán encontrar en su bandcamp.
A la primera oída suena muy caótico, con esa violencia descomunal de Los Random, pero no. Hay algo más, y por ahí hay que tener paciencia y escuchar. Parece simple, pero no, sobre todo por la intensidad  y el vértigo desparramados en estos "escasos" 6'36''.
Lo primero que advierto es mayor libertad sonora, sobre todo teniendo en cuenta que en lugar de una, hay dos violas, por lo que la experimentación sigue estando presente, pero dejando de lado la deformidad de Los Random. En ese sentido me parece un aporte de tranquilidad la otra guitarra, y la diferencia de estilos en los bateristas (de la Senegal y de Random) que aparentemente se deja escuchar en esta composición.
Pareciera que es un pecado decirlo, pero es inevitable comparar con la otra banda (reconozco que no conozco a Los Empleados), y el aspecto abstracto y deforme no está tan presente, dejando lugar a que el tema "respire" y por lo tanto suene más a "canción", entre comillas, ya que si algo se puede decir de esto, es que no es para nada amable, aunque tenga más melodías que mi referencia y punto de comparación (Los Random).
Una nueva banda, muy consistente y con un sonido del carajo. A esperar el disco, parece que vale la pena.

27 de diciembre de 2014

Primordial "Where Greater Men Have Fallen" (2014)

Es cierto que dije que el disco Black de este año es el de Blut Aus Nord, el tema es que estrictamente no me atrevo a catalogar como exclusivamente perteneciente a este género a los irlandeses, desde hace ya varios discos por supuesto.
Los que siguen el blog sabrán remitirse a otras reseñas para entender lo que significa la banda por lo menos para quien escribe esta reseña.
Pudieron salir de un gueto restringido en sus comienzos, llegando a esta actualidad que rebasa ampliamente los géneros, para logar una música que es al mismo tiempo agresiva, melódica y absolutamente dramática sin sonar a nadie más que a ellos mismos.
El Black está presente más en espíritu que en lo musical, siendo cada vez más progresiva la forma de buscar y experimentar de la banda, poniendo toda su capacidad técnica y su alma al servicio de las canciones que se diferencian entre ellas, haciendo de este un disco más relajado y profundo que los anteriores, tal vez más melancólico, y mucho menos adrenalínico y "marcial", aunque el sentimiento y el respeto por los muertos (sus/nuestros muertos), ese espejo en donde nos miramos y desde donde construimos historias, está tan presente como siempre, en sus líricas, acaso de las más representativas e inspiradas de una gran cantidad de bandas.
Una formación ya afianzada y constante, con una (al)quimia lograda sobre la base de años dedicados honesta y fielmente a la creación de obras perdurables e inolvidables.
Como con sus discos anteriores, podría transcribir y hablar mucho sobre cada una de las canciones que componen este, mejor cierro acá y lo escucho de nuevo.
Tal vez uno de los mejores discos del año, sin duda alguna.

26 de diciembre de 2014

Blut Aus Nord "Memoria Vetusta III: Saturnian Poetry" (2014)

ban
El 2014 se va, y no puedo dejar de reseñar los discos que me parecen superlativos, esos que de acá a 20 años vamos a seguir escuchando, como "In the Nightside Eclipse" de Emperor o "Storm of the Light's Bane" de Dissection.
Y no es accidental que cite estas dos obras maestras ya que están relacionadas con el último lanzamiento de los franceses, comenzando por el arte de tapa, a cargo del mismísimo Necrolord, logrando una de las portadas del año (me atrevo a decir que es una obra de arte en sí misma).
Por otro lado, y ya cerrada la trilogía 777 (en donde se priorizaban los sonidos industriales y opresivos, más experimentales), vienen a regalarnos esta tercera parte de "Memoria Vetusta...", volviendo a las raíces si...pero para resignificarlas y aggionarlas, logrando un disco único y extremo al mismo tiempo.
Sabemos que Vindsval entiende lo extremo como algo más allá de los límites que cada género se autoimpone, y ya dio sobradas muestras que esos límites se los pasa por el culo, por lo que si bien esto es un disco de Black Metal, no es uno más.
Un preludio misterioso y bien espacial, deudor acaso de las lecturas blackers del Pink Floyd de "Echoes" (¿por qué no?), para atacar rápidamente con "Paien", que en apariencia es un tema más, pero a medida que te metés en el universo que propone, vas encontrando sonidos que solo pueden salir de la cabeza de estos pioneros, con capas y capas de guitarras melódicas y filosas al mismo tiempo, que de repente y sin previo aviso bajan las revoluciones para dejarte descansar y empezar a bucearen las profundidades.
Ahí nomás, te patean la cabeza con "Tellus Mater", que tiene un poco más de violencia y da cuenta de una perfomence del baterista nuevo Thorns descomunal, con un manejo de los tiempos y una profundidad en el sonido que mete miedo. Lo de las violas sigue siendo descomunal, construyendo una pared de sonido que no tiene empacho en pasar de la violencia y la adrenalina, a los sonidos extremadamente bellos, épicos y sinfónicos, acompañando entonaciones limpias que no tienen nada que envidiar a Garm o a Vortex (para poner de ejemplos a dos tipos con las mejores cuerdas vocales del mundo extremo tal vez).
Van pasando los temas, y te das cuenta de dos cosas: cada uno es perfectamente reconocible respecto de los otros, y lo que en apariencia son simples sonidos, van apareciendo como texturas cada vez más complejas entretejidas con una maestría pocas veces vista/oída en los últimos años.
Temas extensos que se toman su/tu tiempo para desplegar la mayor cantidad y calidad de colores posibles, sin que alguno de ellos roce siquiera la oscuridad abominable y horrorosa de sus lanzamientos más experimentales. No señores, acá hay una luminosidad tenebrosa que va reptando hacia dentro de tu mente para instalarse allí y servir de mapa orientativo para este mundo creado por Blut Aus Nord.
Con "Forhist" aparece un midtempo que genera tensión ante la tormenta por venir, pero que es refrescante al mismo tiempo que aplastante (esos ritmos que mete el batero...por satán!!), con unas violas por momentos disonantes y cáusticas pero perfectas.
Es injusto decir que la perfección aparece solo en este tema, porque a continuación está "Henosis", bien extrema y old school, pero extremadamente melódica y con tantos cambios de ritmo como una montaña rusa (francesa en realidad jeje). Ya a esta altura del disco, uno no puede dejar de pensar que estamos ante el mejor lanzamiento del Black Metal del año, pero todavía falta un par de cosillas por ahí...
Faltan dos composiciones impresionantes, "Metaphor of the Moon", tal vez con las mejores melodías de todo el disco y uno de los temas más profundos y "gordos" del mismo, de la mano de unos teclados absolutamente hipnóticos que te arrastran hasta el infinito, allí en donde todo saber preconcebido pierde especificidad, y solo nos guiamos por la intuición, muchas veces más aleccionadora que el conocimiento adquirido a lo largo del tiempo.
Con "Clarissima Mundi Lumina" se termina el disco, y justamente por fuera de todo saber y guiado solo por la pureza de la iluminadora intuición que me generan las melodías finales, y la violencia contenida en estos casi 49 minutos de música, afirmo rotundamente que de acá a 20 años,seguiremos escuchando y sorprendiéndonos, descubriendo nuevos universos musicales con este disco...no, disculpen, no es un disco, es una OBRA DE ARTE.

21 de diciembre de 2014

Solstafir "Ótta" (2014)

Banda nueva....en el blog!...porque tiene ya casi 20 añitos encima, habiendo arrancado como una banda netamente Black Metal (con mucho de Viking), para desembocar en éste su último disco haciendo una música tan increíble que me resulta difícil dejar de escucharla y también dejar de emocionarme.
Pienso con que banda relacionarla para tener una mejor idea de frente a qué estoy, y lo primero que se me ocurre es esa vertiente melancólica que siempre tuvo In the Woods... (parece que ahora reformados y prestos a sacar un disco nuevo!), pero sumado, en la actualidad, a un reconocimiento de lo urbano y lo ciudadano que remite a bandas noruegas experimentales que también pasaron por el mundo de lo extremo, como Beyond Dawn.
Pero no solo eso, sino que imaginen como sonaría The Cure haciendo un post Black metal depresivo con nuevos integrantes, de la talla de Neige de Alcest, más la cuota épica/pagana de Primordial.
Todo eso junto suena en este Ótta, que para meterle más mística al asunto no dejan su idioma de lado, logrando el islandés darle una pátina neblinosa y sumamente triste y por momentos desesperante (el black dejó su espíritu inscripto en la banda de forma indudable).
Canciones hermosas que se toman su tiempo para entrar en clima, y cuando lo hacen, se transforman en la compañía perfecta para una tarde/noche lluviosa.)
Sin más que escribir, solo resta decir ¡que gran año este 2014!, son muchos discos memorables los que nos deja, y este es uno de ellos. Acá está el Bandcamp de la banda/disco....escuchen no sean lelos!


9 de diciembre de 2014

Jess and the Ancient Ones "Jess and the Ancient Ones" (2012)

antiguos
Otra vez Finlandia, la puta que los parió!
Es increíble la "genética musical" de estas heladas tierras, de donde es muy difícil que emerja algo de mala calidad (bueno esta Nightwish...pero bueh!).
Como estoy a full con los sonidos retro, no puedo parar de escuchar a este tipo de bandas, y esta en particular...no la saco del reproductor y del equipo de audio desde hace meses (junto con Purson).
¿Cómo puede ser que las canciones sean tan perfectas?
Evidentemente algo pasó en el camino con el resto de la movida para que de alguna forma nos hayamos olvidado de lo que importa: las canciones, y este tipo de bandas las rescatan y nos (me) sorprenden.
Hay mucho en estas 7 canciones del Heavy Clásico y la New Wave of Heavy Metal, con cabalgatas épicas y riffs que podrían haber salido de las mismísimas manos de Adrian Smith y otros.
El disco arranca muy, muy arriba con metal '80 típico pero no por eso menos memorable, con "Prayer for Death and Fire", y hace que tu cabeza y tu pie se muevan instantáneamente, mientras se dibuja una mueca de alegría en tu cara y tu mano, casi a pesar tuyo se eleva y hace la señal de los cuernos, pero sin extender el pulgar...eso no es la señal que nos identifica muchachos, eso es para Miranda y ese tipo de cosas.
Con "Twilight Witchcraft" bajan un poco las revoluciones y meten unos sonidos cuasi orientales, sonando no solo más profundos y siniestros, sino demostrando que la Bruja a cargo (Jess) tiene un vozarrón que si lo escuchás desprevenido, te puede llevar al lado oscuro y dejarte ahí sin que nadie te pueda rescatar, ni siquiera Gavilán (gracias Úrsula K. Leguin).
Y a medida que los minutos transcurren sabemos por qué estos sonidos nos atrapan; es la Muerte señores, que se pasea por delante con sus adeptos y nos seduce con esos sonidos, y nos muestra un camino que no tiene que ser doloroso.
"Sulfur Giants" tiene muchísimo de Pink Floyd, Zeppelin y Camel, y se agradece incluso la extensión y la oscura psicodelia, como si The Doors de repente hubiesen entendido la escencia del Heavy Rock de antaño, pero en la actualidad.
Incluso el clima de la canción tiene algo de disco que lo hace hasta bailable (!¡), y de nuevo esa cabalgata de riffs perfectos y bajos gordos acompañados de colchones de teclados que humedecen nuestros nostálgicos canales lagrimales, convenciéndonos de que todo tiempo pasado fue mejor (mentira, mañana es mejor, ya lo dijo el Flaco)
Siempre el ocultismo en las líricas, como tributo al "horned one", y a esos sonidos imperecederos, y salen esas dos canciones y uno duda que los turros de los violeros (Thomas Corpse, Thomas Fiend y Von Stroh...si 3 guitarras, chupala Maiden jajaja) no le hayan vendido el alma a Satanás o alguno de sus dilectos demonios inferiores.
Y en "The Devil (in  G minor)" aparece un toque Pop soul que me deja con la boca abierta, y una participación de las teclas (a cargo de Abraham) con un swing que más de uno quisiese para sí..temón de la puta madre que sirve para aclimatarnos y entender que para sonar oscuro no hace falta violas afinadas con un sifón ni micros sacados del cyber de la esquina (teléfono Varg).
La placa termina con otra canción extensa, "Come Crimson Death", heredera de climas extraídos de Jethro Tull y Zeppelin por igual, (y Queen y Elton John, por qué no!)...y con un sentimiento pop por la melodía que "asusta" y que podría ser la banda de sonido para un hermoso funeral satánico.
Tal vez uno de los grandes discos de los últimos 5 años, y un arte de tapa que condensa todo lo que uno espera de estas bandas y la metáfora perfecta de su música.
Los amantes de la MÚSICA no se lo pueden perder...creo que no se lo perdonarían nunca.

24 de noviembre de 2014

Hail Spirit Noir "Pneuma" (2012)

rarooooo
Definitivamente los resultados de la experimentación brindan discos tan perturbadores y zarpados que dan ganas de quedarse eternamente pegados a los formatos más cercanos a la inconsistencia y más abstractos posibles, sobre todo si lo que buscamos es sorprendernos.
Y estos griegos se las traen.
Con influencias tan disímiles como sonidos teatrales, Black Metal del más clásico y la vanguardia musical de gente gente como -por ejemplo- Solefald, asociados a la literatura de horror más clásica, en escasos 37 minutos escupen su deformidad primera al mundo, y nos (me) dejan con la boca abierta pidiendo mayores referencias.
Parece mentira, pero son tan deformes y al mismo tiempo melódicas las canciones, como oscuras las imágenes que invocan casi al descuido, dejando que seres malignos se cuelen e inunden las creencias que hasta ese momento eran inconmovibles.
Guitarras que se pasean desde el frenético black hasta las estructuras hipnótico psicodélicas made in '60, con punteos de esa modernidad infecta que tanto odian los puristas y arreglos por momentos tan cercanos al Jazz que sorprenden y paralizan, sobre todo cuando unos colchones de teclados nos acercan al Pink Floyd de "Meddle", algo que muchas bandas black parecen haber descubierto como fuente inagotable de tensión.
Canciones relativamente breves que desarrollan una idea rápidamente, bajo los signos del vértigo....hasta que aparece esa estrella brillante llamada "Into de Gates of Time", que amerita la escucha del disco por si mismo, y en donde están contenidas todas las ideas, las tensiones opuestas y la capacidad de confrontar diferentes estilos como si se estuviesen sirviendo un café simplemente.
Un trío: Theoharis (guitarras y voz líder); Haris (teclados) y Dim (bajo y guitarra acústica). A ellos se suman dos sesionistas en voces y batería, logrando algo verdaderamente único y...tengo miedo de decirlo...innovador.
Pero...¿qué es lo que hacen? preguntará el incauto y no iniciado.
Muchas veces es mejor no preguntar, sobre todo si no queremos enfrentarnos a la terrible realidad de que las formas estallaron y las etiquetas hace años que dejaron de servir para algo más que para llenar hojas de papel inservibles o postear algo que no hace sino cuestionar la tranquilidad de nuestras mentes al decir "lo mío es el metal".

23 de noviembre de 2014

Hijo de la Tormenta "Hijo de la Tormenta" (2014)

Nos "relajemos" y viajemos con esta bonita pieza musical a cargo de estos compatriotas, que bajo el clásico formato de trío nos pega un mazazo en las bolas con música volada, melódica, melancólica, mugrienta y psicodélica, con un vuelo compositivo extrañamente contundente para un debut.
Sigo subrayando lo genial del surgimiento de bandas que no dependen para nada de esos iconos de la historia metalera argentina (llámese Iorio, Hermética, V8, Horcas, Logos, Malón y etc), y que hace también que la escena de la música pesada argentina sea bastante saludable y heterogénea.
En este caso, estamos como ya dije frente al debut del trío cordobés...y pavada de debut, hijos de puta.
Se nota que tienen una química impresionante, logrando climas que atraviesan y generan todos los estados de ánimo imaginables.
Desde la calma desértica e hipnótica del arranque del disco, con un hermoso tema de casi 10 minutos, "Viaje de Ida/Viaje de Vuelta", que a la vez recuerda -no copia- a esos cuelgues de Los Natas, pero que no se extiende eternamente, sino que van generando una tensión, pacientemente, con acordes y arpegios, y pequeñas pinceladas percusivas, que de repente explotan en un ataque oscuro y violento, arrastrándose ya no en arenas secas, sino en un lodo deforme que te succiona el alma y la reemplaza por algún ente que disfruta de la podredumbre que parecería no tener que estar allí, y que altera nuestra percepción del entorno y nuestro propio interior: "...el cielo era rojo y purpura, me fui aceptando un perdón que nunca quise...obligado a reflexionar, que dejaremos atrás las imágenes de dolor...y olvidaremos..."
Podredumbre sin concesiones y violencia sludge es lo que nos depara "Dilusiva", que en un mundo radiofónico ideal sería la banda de sonido para algún relato breve pesimista de Philip Dick, esos en donde la metafísica se funde con la ciencia ficción para crear paisajes desoladores y fantásticos al mismo tiempo, en donde todos dudamos de nuestra cordura o disfrutamos de la locura inducida por algún tóxico que bien podría ser estos sonidos: "Sueños raros anoche, hoy no me puedo ni despertar, bañado en sudor y paranoia, duda, frustración no quiero, no puedo, no me interesa...no me acuerdo, deseo que al final no sólo sea diluirme en el mar...espero que al final no sólo sea diluirme en el mar..."
Y si, por momentos la sutileza stoner psicodélica se abre camino entre la mugre sludge, como una poción mágica que dura poco y hay que aprovecharla para respirar sin temor entre el ácido que nos circunda y que nos podría dejar reducido a un polvo inerte y olvidado. En esa suite llamada "Desde la Espesura", pasan de un extremo a otro, y muestran como si hiciese falta a esta altura del disco, que no solo de mugre se alimenta este Hijo de la Tormenta, sino también de esos sonidos arrastrados y tristes/melancólicos, casi floydeanos que tan bien saben usar por ejemplo, Earth y esa camada de bandas experimentales.
"Sierras del Paimán" es, tranquilamente, un blues en clave stoner/psicodélico, y funciona perfectamente a modo de rélax, frente a la segunda "suite" de la obra, contenida en los dos temas siguientes "Alienación" y "Desalienación", en donde hay una recreación de una entrevista a Buenaventura Durruti, anarquista español, que muriera al comienzo de la Guerra Civil Española, luchando en el bando republicano.
El disco cierra con "Postales del Fin del Mundo", con voces a cargo de Laura Dalmasso, y que también oscila entre lo pesado y lo psicodélico, con una carga de angustia que me recuerda a esa pieza descomunal de arte contemporáneo llamada "The great Gig in the Sky", de los Floyd...pero con más violencia, más muerte y más eco y reverb por supuesto.
Un cierre perfecto para un debut perfecto...viva la música argentina la puta que los parió.
P.D.: visiten su bandcamp, y escuchen esta maravilla.

20 de noviembre de 2014

Nachtmystium "The World We left behind" (2014)

deteneme
Otro disco de la puta madre del loco de mierda de Blake Judd, dejando en claro que las etiquetas están hechas para los imbéciles como nosotros, que necesitamos aparentemente de ellas para poder transmitir en palabras toscas algo de la música que nos gusta, nos interesa o lo que sea.
Lo que pasa cuando el black se mezcla de forma bella y desinteresada con influencias ochentosas es digno de escucharse, sobre todo en estos americanos que no tienen problema en saltar y hacernos viajar con cada canción de década en década.
Un inicio breve e hipnótico, heredero de ese noise de los '80, bien industrialoso y ganchero que condensa rápidamente el alma de la placa, con un riff descomunal que si no se te mueve la cabeza y los pies automáticamente es que tendrías que estar escuchando tan biónica y no a los Nachtmystium.
Riff ganchero + dark wave + retroheavy = "Fireheart", y una declaración de principios que hace honor a la historia de la banda -pero no a su lider-: "...nada en este mundo puede detenerme..."
También hay lugar para el low fi y la magia eterna noruega de las manos de algunas canciones que vienen con unos arpegios limpios ocultos que purifican nuestra renegrida y mísera alma, demostrando que tiene las cosas claras al crear climas que pueden ser corrosivos y violentos, sin verse obligado a abandonar la belleza. Ejemplo: "Into the endless abyss", con teclados que rememoran aquel descomunal "Assassins..." (2008), donde el black y la psicodelia floydeana se daban la mano sin vergüenza alguna y a plena oscuridad del día.
Con "In the abscense of existense" el midtempo y riff inicial remerora al que escribe, aquella canción pseudopop de los dioses noruegos Satyricon, en su última producción, en donde estaban acompañados por Sivert...pero no tan inclinados al pop...solo el aura.
El aura. Algo que Blake siempre tuvo, y del más maligno, en este caso mixado con bases electro extrañas, y guitarras bien disonantes y fáciles de escuchar al mismo tiempo en el tema que le da título al disco y que es una verdadera belleza vertiginosa y épica -tamizado por el sonido de Nachtmystium por supuesto.
Para terminar, un disco que atraviesa y resume de manera perfecta todas las facetas de la banda, dejando la puerta abierta para alguna futura proeza musical.
P.D.: tal vez una de las mejores portadas de la discografía de estos yankees locos.

26 de septiembre de 2014

Earth "Primitive and Deadly" (2014)

viajecito
La puta que lo parió. Volvió Earth, y de una forma que aún no puedo dejar de gritar a los cuatro vientos: ¡Más densos, menos Morricone y menos sonidos de Far West movies!
Volvieron esos sonidos aplastantes, oscuros y áridos como solo ellos saben, pero con un cuelgue blusero que se añoraba desde aquel "The bees made honey in the lion's skull" (2008).
El tremendo viaje empieza con un riff denso, en "Torn by the fox of the crescent moon", un instrumental como los que nos tiene saludablemente acostumbrados Dylan Carlson desde hace años, y con una cadencia que hace que instintivamente cerremos los ojos, la cabeza se empiece a mover...y pum!, de repente estamos en un nocturno y oscuro desierto donde los peligros acechan, y es evidente que no nos importa mientras la banda de sonido de nuestros temores deformes sea Earth...o algo parecido.
Con el segundo tema aparece por primera vez en muchísimos años ("Pentastar: in the style of the demons" (1996)), una voz, y vaya voz! si es el de los mismísimos Screeming Trees Mark Lanegan, que reaparece en el track final del disco. Es verdaderamente impresionante como lo hipnótico de los extensos temas se funden a la perfección con las cuerdas vocales de Lanegan, pareciendo haber estado siempre destinadas a conformar algún tándem esotérico y único, bálsamo para este mundo decadente y peligrosamente soporífero.
Pero lo de este trío va un paso más allá y nos deleita con un mantra descomunal y cuasi circular, con esos drones monolíticos que crea como si nada Dylan Carlson y con la voz de -la para mi desconocida hasta ahora- Rabi Shabeen Qazi de los Rose Windows, banda indie de aquel sello '90 propagador serial del Grunge Subpop...una verdadera hermosura lo hecho en "From the Zodiacal Light"
La mala onda se cuela sutil en el track 4, titulado inteligente y melancólicamente "Even Hell has its heroes", tal vez la más cercana al blues psicodélico e hijo de puta que cultivaron en sus 3 últimos discos.
¿Qué más decir sobre estas bestias? Dylan y los suyos lo hicieron de nuevo...y yo brindo con mi copa en alto porque Earth no detenga nunca su marcha de gliptodonte drogado sobre nuestros oídos.
Gracias por la música.

16 de septiembre de 2014

Crisis Inc. "Profunda sensación distante" (2009)

Estoy encontrando bastante cosas interesantes en esa bendita página Bandcamp, pudiendo disfrutar de sonidos que de otra forma no podría -ya sea por dificultades en la distribución o porque por estos lares no se editan-.
Como podrán ver/escuchar sigo con las bandas argentinas, en este caso algo relativamente tranqui, muy en la onda del Trip Rock que tanto disfrutamos los que seguimos a Anathema, Katatonia, Radiohead y otros similares.
Aparentemente esta es la última muestra de la agrupación (actualmente un sexteto), y debo reconocer que las canciones que más me gustan son aquellas más relajadas y clímáticas, en donde el riff no ataca tanto, como por ejemplo "Lágrimas" o "Frágil", sutiles demostraciones de las capacidades no solo compositivas, sino de la sensibilidad de la que hacen gala.
Lo único que realmente me hace ruido, es que después de estar tan acostumbrado a discos que realmente suenan poderosos -no extremos ni densos-, me sigue sonando a producción amateur. Y no lo digo en el sentido de que hay que poner mucha plata para producir y sonar con fuerza; sino escuchen a Los Random, a  Delphoz o a los mismos Asilo (recientemente posteados): los dos primeros de Tucumán, que pasaron por las manos de Ramiro Rodriguez.
No estaría mal pensar en federalizar también la producción, ya que creo que en manos de Ramiro, las ideas que aparecen en cada una de las canciones y que por ahi suenan un tanto apagadas, cobrarían mayor relevancia.
Pero me fui de tema. Lo importante es que en este disco las canciones son realmente buenas, y que -para mi gusto- les falta un poco de fuerza a la grabación.
Nada Más, disfruten que aquí les dejo, como vengo haciendo, su bandcamp.

26 de agosto de 2014

Opeth "Deliverance" (2002)

deeeethhh
Ahora que Opeth está fuera del metal más extremo desde hace unos añitos (el último en el género data del año 2008: "Watershed"), no está de más re-visitar uno de los más extremos de su discografía, sobre todo teniendo en cuenta que estuvo en serie y por obra del sello no fue un doble con "Damnation" (2003), esa maravilla progresiva que avisaba con años de anticipación el camino a seguir por los sueco-uruguayos.
Porque por estos años todavía estaban los dos Martines, sosteniendo una de las mejores secciones rítmicas de la historia del grupo.
No puedo decir que sea todo extremo, ya que el juego entre los polos "tranquilo" y "extremo" siempre fue la marca registrada de Opeth, con tonalidades y climas oscuros -siempre- y momentos opresivos y muy densos -muchas veces, para bajar las revoluciones y generar más texturas.
Esto se da en una serie de 6 composiciones absolutamente descomunales todas ellas de más de 10 minutos, con excepción de ese tenue arrullo instrumental de un par de minutos titulado "For Abscent Friends".
No podría elegir una representativa, más allá de ese homenaje cuasi explícito de Mikael a su cantante favorito de Death Metal, David Vincent, si el de Morbid Angel hasta "Domination" (porque el último es una verdadera basura). Y si no es un homenaje, que vayan devolviendo la platita, porque "Master's Apprentices" tiene un riff taaan parecido a "Where the slime live" de ese disco del ángel mórbido, y el ritmo que marca la batería es tannn parecido...pero es Opeth que mierda, y no necesitan robarle a nadie para hacer cosas descomunales como esta obra de arte, que es casi como un llamado de atención sobre lo que empezarían "tibiamente" en el disco editado apenas meses después.
Y no es la primera vez que se despachan con un disco "plagado" de temas extensos, ya que unos pocos años antes lanzaron el descomunal "Morningrise" (1996)...pero es como que en este lo extremo es más extremo y lo progresivo se acentúa aún más todavía, transformando cada uno de los temas en una montaña rusa de vértigo, miedo, ira y paz como pocas veces se conjugaran en la obra no solo de los suecos, sino de la música pesada en general.
Un verdadero clásico, acá a la vuelta de la esquina.

22 de agosto de 2014

Anathema "Distant Satellites" (2014)

No podría ser de otra forma, no puedo dejar de escuchar esta putísima obra de arte una y otra vez.
Sencillamente no puedo, nada es comparable a lo que Anathema hace en mi sistema nervioso o como se les ocurra llamarlo...si la música de estos tipos no te provoca algo, es que estás muerto y no te diste cuenta.
Y me tienen las bolas llenas los que se quejan de ese supuesto giro "electrónico" (!?) de la banda, pareciendo que desde hace años no escuchan Anathema.....escuchar, se entiende?
Porque, la verdad, no tiene sentido despotricar, ya que al final del día y habiendo recorrido su amplia discografía, sin dejar de señalar tímidamente que los escucho desde aquel descomunal "The Silent Enigma" (1995), termino gritando a viva voz y con lágrimas en los ojos que este es uno de los grandes discos de la banda, en un historial que no tiene ningún disco que sea tildado de simplemente "bueno".
Hay referencias a muchos momentos increíbles de su historia, y lo que logran con la "relectura electrónica" es simplemente hermosa. Como hermosas son las líricas, un tanto alejadas de la bella oscuridad con la que que tanto nos inundaban antaño, pero sin dejar de lado la intensidad ni la angustia, que ya es la marca registrada de Anathema.
El comienzo no puede ser más esperanzador, y un breve susurro de Lee nos avisa que nada es lo que parece en nuestro mundo, ni siquiera un acontecimiento tan increíble como el enamoramiento: "...y viniste a mi de alguna forma, y mi vida nunca será la misma...el miedo es sólo una ilusión...", con unos arreglos de cuerdas finales que sirven de intro al maravilloso "The Lost Song pt.2", donde Lee demuestra que si bien no tiene los recursos de Anneke o de Kari Rueslatten....pero que importa... si con susurrar un minuto nos (me) compra y me emociona con esa tristeza y desesperanza que transmite tan fácilmente: "...no puedo creer que haya sido sólo una ilusión..."...qué? el miedo, el amor, qué, por Satán que alguien me lo diga o que Lee me lo susurre con su voz de brisa tenue y tibia en el oído.
La música de los de Liverpool siempre fue catártica, siempre fue desesperante, incluso en sus canciones más luminosas, y en "Dusk", el dúo entre Vincent y Lee es descomunal, me atrevería a decir de lo mejor de sus carreras, atravesando todas las emociones en una canción de breves 6 minutos.
Si "Dusk" es genial...que carajo puedo decir de "Ariel"?!: un amor tan fuerte que duele....
Pasan los minutos y las canciones se inscrustan en mi mente como si siempre hubiese estado ahí ese receptor que destila miseria y se regocija en el dolor propio, necesitando sufrir para disfrutar, y así aparece "Anathema" (el tema), lo más cercano a "Judgement" (el disco), tan desesperante y angustiante como antaño, y con más experiencia y con las cosas más claras.
Y como para variar y meter algo a lo que ya nos tienen acostumbrados, tenemos esa joyita punk (a lo Anathema, por supuesto) de "You're not alone", junto con el intrumental del disco.
Supongo que el tema homónimo del disco es el que jode...pero como dicen los españoles: a tomar por culo! Muestran como absorvieron las influencias de bandas de la talla de Radiohead (también en "The Lost song pt.3, que me recuerda mucho a "Paranoid Android"), tamizadas y formateadas por esas mentes maestras que son los hermanitos Cavanagh, quienes no podemos negarlo, dejaron que Cardozo (multiinstrumentista del carajo y de larga trayectoria en infinidad de bandas) metiera mano en las composiciones...y lo bien que hicieron, la puta madre.
"Take Shelter" es una canción relajante, opción inmejorable para finalizar una nueva obra de arte, que de acá a mediados de Siglo, será reinvindicada como uno de los grandes discos de la banda.
Creo que desde "Judgement" no me emociona tanto un disco de Anathema....uno de los mejores discos que escuché en mi vida, y eso no es poco.
Disculpen la demora en postear más reseñas, es que sigo escuchando esto...chau, a soñar con esos satélites distantes que muchas veces pueden estar cerca nuestro y ni nos damos cuenta.
A veces viene bien un poco de oscuridad, entre tanta luz berreta que no nos deja ver bien.

17 de marzo de 2014

Cynic "Traiced in Air" (2008)

cinicos
Salió hace poco el nuevo de los pioneros del Death técnico, y revisando el blog me doy cuenta que nunca posteé nada de estos verdaderos genios y enfermitos.
Encima este es su segundo disco desde su formación en el año 1987, que salió editado luego de un parate de varios años, sobre todo debido a la incomprensión de la escena allá por el año 1994, luego de la edición de esa obra descomunal, única e irrepetible llamada "Focus".
Canciones donde los riffs vuelan y se entremezclan con arreglos de bajo minuciosos, casi piezas de relojería, sostenidas en un trabajo de percusión y batería salido de otro planeta.
Estamos hablando de músicos que participaron en algunas de las bandas más complejas del ámbito progresivo: en batería y percusión Sean Reinert (Death -tocó en "Human", Gordian Knot); Sean Malone en bajo y stick (también en Gordian Knot, OSI); Tymon Kruidenier (en las voces gritadas y guitarras, es el más nuevito y actualmente no forma parte de la banda) y Paul Masdival en guitarras, voces, sintetizadores (también tocó en el "Human" de Death).
Para los que no conocen la banda, puede que haya un punto que les resulte molesto y/o aburrido: las voces procesadas o robotizadas de Masdival, pero ese detalle cae simplemente por la descomunal calidad de la música y los climas logrados.
Un disco realmente increible, de una banda que marcó un camino a seguir por infinidad de artistas.
P.D.: el artista encargado del diseño de portada y la artística, es el mismo de aquel extraño "Focus".