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22 de noviembre de 2014

In Flames "Siren Charms" (2014)

No solo anduve escuchando buena música en sus diversos formatos y estilos (Death, doom, stoner, Heavy, Thrash, Progresivo, Black)...también me topé con basura igualmente descomunal.
Estoy molesto conmigo mismo, sobre todo porque de alguna forma le sigo prestando atención a estos suecos que hace más de una década que no hacen un disco...no digo genial, pero medianamente bueno y que me sorprenda positivamente.
Y eso, cabe aclararlo, es también culpa mia.
Todavía recuerdo la impresión que me causó ese exceso de adrenalina y vértigo en formato musical de esos discos irremplazables: "Lunar Strain" (1994), "The Jester Race" (1996) y "Whoracle" (1997).
¿Que queda de eso?
Nada, absolutamente nada. Nada de ese vértigo, nada de esas melodías clásicas entrelazadas con riffs extremos...nada de esa pesadez melódica y esa montaña rusa de sensaciones que de forma aparentemente tan fácil lograban trasmitir.
Pareciera como si se hubieran enamorado de esas bandas americanas pedorras New Metal (Papa Roach, Disturbed, Limp Bizkit), y en el mismo camino hubiesen regalado todo el talento para componer uno....un solo riff memorable.
Totalmente olvidable...que suerte que volvió At The Gates, Carcass y que Dark Tranquility nunca se fue.
Una basofia descomunal.

24 de enero de 2009

In Flames "Whoracle" (1997)

mega
Todavía me acuerdo cuando escuché por primera vez a esta banda, con su disco "The Jester Race", en donde me sorprendió esa mezcla entre Death Metal y melodías que parecían extraídas de algún disco de Iron Maiden. El resultado me pareció increíble inmediatamente y no pude dejar de escuchar ese disco ni un momento.
Hasta que salió "Whoracle", y no lo pude creer. Yo suponía que no se podía superar aquel disco, pero estos suecos me sorprendieron e hicieron que me callara la boca y escuche, escuche hasta gastar la cinta de ese cassette, al que le había pegado la tapa del disco que había salido en una revista.
La tapa. ¡¡Que buena que estaba!!. Recuerdo que la miraba y me imaginaba que el dibujante seguramente era lector de Lovecraft para haber realizado semejante dibujo, con esa mujer sin ojos que parecía escapar de ese jardín o patio terrible, ahogada en un grito mudo que no daba espacio para seguir respirando.
Y las canciones ni hablar. Todos absolutos e instantáneos clásicos. "Jotun" y "Foods for the Gods" te dejan con la boca abierta, buscando aire como la mujer (o monstruo de la tapa) por el vértigo que inspiran. Las otras canciones no hacen más que acrecentar las sensaciones y multiplicarlas por mil. "Episode 666" no puede ser más ganchero, sino ya estaríamos en el terreno del pop. Y hablando de Pop: el cover es maravilloso, de una banda que en un comienzo puede haber estar relacionado con el estilo (pop) pero ya por esos años no: Depeche Mode y su tema "Everything Counts" ejecutado increíblemente por la banda, que en este disco alcanzó su pico creativo, para después empezar a decaer. Pero lo logrado acá me deja realmente sin palabras.
¿Como será escuchar estas canciones en vivo? La respuesta la tendrán los que vayan a Buenos Aires e verlos el 14 de Febrero de este año: acompañados entre otros, por una de las bandas más interesantes del interior, que no tienen nada que envidiarles a unas cuántas de Capital, nuestros "vecinos" de Hate Fusion, ya reseñados en el blog hace un tiempo. Saludos entonces a estos tucumanos y suerte en el recital.