Cuando empecé a moverme en el mundo de los blogs hace una eternidad, tuve dos necesidades básicas sobre las que seguimos reflexionando hoy día y a las que hay que dar solución para conseguir una gestión eficaz de la información. Esas dos necesidades eran el manejo de fuentes de información múltiples y el archivo y difusión de recursos de interés. Creo que ese paso nos permitía a los usuarios de la red dejar de ser cazadores-recolectores y dedicarnos al cultivo de la información en nuestro propio terreno, algo que denominé en su día Neolítico 2.0. Os dejo los vídeos que me aclararon entonces el estado de la situación:
Como veis, en el primer vídeo se mencionan los gestores de feeds o RSS, con Google Reader como modelo, aunque es un servicio que ha desaparecido y ha sido sustituido por otros. Hablé de ello con mucho sentimiento de lástima, porque durante años he filtrado la información a través de Reader, pero el tiempo lo cura todo y ahora utilizo FEEDLY para gestionar mis suscripciones a blogs y sitios de noticias.
Por lo que respecta a los marcadores sociales, empecé utilizando una cuenta de Delicious, pero hubo rumores de cierre y acabé decantándome por DIIGO, que sigue siendo mi herramienta habitual para guardar favoritos y para participar en grupos de recopilación de recursos. Me parece, además, una herramienta que ofrece múltiples utilidades en el ámbito de la educación: guardar enlaces, subrayar, compartir, etc. No obstante, el boom de las redes sociales ha contribuido a que utilice otras herramientas para esta función, como pueden ser PINTEREST o SCOOP-IT.
Para mis alumnos, realizo la curación de contenidos básicamente a través de los blogs de aula, seleccionando los enlaces de interés en la barra lateral y proporcionando en las entradas los recursos que puedan necesitar para las tareas fijadas. Se puede encontrar referencia a los blogs de aula en mi página de enlaces a proyectos TIC. También utilizo una cuenta de Twitter y otra de Tuenti, conectadas, para información más puntual. En algunas asignaturas, como el trabajo monográfico de investigación, he intentado que el alumnado tome conciencia de la importancia de las fuentes. También es habitual que todas nuestras actividades se difundan en las redes para que vean la importancia de ofrecer el producto de su trabajo a cambio del aprovechamiento del de otros. Mis propuestas para mejorar en este sentido serían las siguientes:
- Trabajar de manera más consciente la suscripción a sitios de interés, sobre todo con los grupos de Bachillerato. Eso me llevaría a orientarlos en el manejo de Feedly o Scoop-it. Sin embargo, uno de los problemas derivados de ello es el filtro de la administración educativa de determinadas plataformas como Pinterest o Twitter.
- Introducir también en el aula el uso de marcadores sociales como diigo, para formar parte de la comunidad de recursos educativos. Esto se realizaría a través de actividades de selección de fuentes y trabajo en grupo para compartirlas.
Respecto al concepto de sobrecarga informativa, en el foro de debate del curso MOOC sobre Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) he defendido la idea de que los nuevos tiempos exigen nuevos modos de gestión de la información en los que la redundancia garantiza la llegada de los mensajes. Hace falta que los nuevos usuarios, inmersos en redes diversas y suscritos a fuentes repletas de información repetida, sepan descifrar y filtrar unos códigos que ya no son lineales. El receptor más eficaz será aquel que convierta la nebulosa informativa en un camino estelar.