El título del post tiene que ver con esa actitud de los Hindués de adorar a las vacas.
¿Usted adoraría a las vacas al punto de no comerlas? (y no porque crea que su carne es mala para su salud o porque crea que es malo matar a cualquier animal, sino porque crea que son seres divinos o elegidos por los dioses) probablemente no. Y probablemente tampoco adore a las vacas.
¿Entonces porque adora a grupos musicales o cantantes series de televisión o escritores?
Bueno. Yo cuando chico, digamos en el colegio un día estabamos haciendo un trabajo o una actividad de la semana del colegio, todo esto en el colegio y entre la pila de papeles de diario botados, estaba una Zona de Contacto antigua. Como yo en esa época leía la Zona habitualmente, me puse a leerla y encontré un interesante artículo sobre
Phillip K. Dick, autor californiano, que escribió obras maestras como ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (en el cual se basó la película Blade Runner) o un cuento que se llama Minority Report (que lo dieron en película, con varios cambios como "
Sentencia Previa") u otro en que se basó
El Vengador del Futuro con Gobernator de protagonista y la Sharon Stone de querida esposa de él.
La cosa es que el tipo es bueno. Pero ese artículo en particular hablaba de la famosa "Excégesis" de Dick, que era un tratado sobre filosofía y religión, que Dick habría escrito bajo los efectos de
drogas recreativas como el LSD y la mescalina y el cual no estaba completo, pero en algunos de sus libros había puesto pedazos.
Yo, desde el momento en que leí el artículo, quería leer la obra del "maestro".
La cosa es que finalmente llegó a mis manos el libro en que sale la mayor parte de los pedazos de su "Excégesis":
VALIS en inglés o SIVAINI en castellano. La cosa es que lo tomé una vez, allá por principios del año 2005 y no pude leerlo y ahora le leí un poco a principios del año 2007 y: el tipo está completamente CHALADO. Tiene una serie de relatos sobre la locura, que de verdad son bastante inconexos y en que mete cuestiones religiosas a proposito de nada y en que cada pedazo de su vida tiene alguna significación religiosa. Bueno, aparte de que el personaje en realidad es un alter ego del mismo Philip K. Dick al cual le habla Dios, pero que no es Dios, sino que una inteligencia extraterrestre que se comunica con él a través de un rayo rosado. Osea serios problemas de locura.
A lo que voy es que el tipo, lo que se suponía era la obra maestra de un maestro, resulta ser una voladura que no se consigue sino que con las drogas más fuertes que existen. Osea el maestro no tiene tanto de aquello.
Y otro ejemplo:
Pato Cuevas, un gran hombre, al cual yo podría llegar a admirar por lo divertido que es (puede escuchar su voz en las "Noticias en ViaX" o algo así), el cual nos relata como estuvo esperando a Coldplay, conversó con ellos y se sacó una foto con ellos. La cosa es que aquí relata como son en general esas reuniones:
A veces, si el vuelo ha sido malo, si alguien martilló algo afuera de sus habitaciones, los artistas simplemente deciden que no quieren ver a nadie y punto.
El ritual es bien sencillo, también con variaciones. Te meten a una sala del backstage vip del artista, y te sientas a esperar. Luego, entra un road manager o alguien de la producción de la banda y te da ciertas directrices (cosas que no puedes hacer o mencionar a los artistas) y luego esperas. Después, en algún momento, el o los artistas entran, y tienes una conversación muy formal y tiesa, a veces casi inexistente, y te sacan una foto.
Punto, nada más. Sales de la sala y hay otro grupo de personas que hará lo mismo.
Son dos o tres minutos de gloria con las glorias del espectáculo.
Y esos son los artistas, que se creen dioses, si quieren no ven a nadie, si quieren piden 5 hectolitros de agua mineral de las fuentes termales de los montes de Guanzhon, los que puede que no existan, pero ahí se tienen que esmerar en conseguirselas o si quieren se dan cuenta el día del show que el precio de las entradas en realidad no va con su ideología política y no tocan no más (como cierto "trovador" cubano). Los tipos se creen dioses y aquí todo el mundo los adora.
Pero esas cosas te demuestran que son hombres, que se emborrachan con el éxito.
En el plano no tan personal, en realidad al ver a gente haciendo la cola por tanto rato me quitó las ganas de ir a ver a U2, hasta que pude comprar las entradas desde mi casa, sin hacer cola y sin problemas con la página que no cargaba nunca (y para mi cumpleaños más encima) y sí, cantaron y tocaron bien, pero eso no más, no son Dioses, son simplemente irlandeses.
Y me acabo de acordar de otra cosa con esto de Dioses: los jugadores de futbol. Ellos si que se consideran dioses, y tienen unas sectas (las hinchadas) que los siguen, y un poco pasa también con los personajes de la farándula: todo el mundo los adora y se creen dioses.
¿por qué? a lo mejor porque se necesita a alguien a quien admirar, alguien en quien querer convertirse.
Yo no sé en que me quiero convertir, me tengo que centrar en lo que tengo delante no más, casí como caballito: mirar para adelante y en no externalizar mi momento de preocupación por aquel examen con nadie.
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