Yo leo (además de que tomo, pero esa es otra historia) y creo que es una de las cosas que me define (junto con que no tome
Coca-Cola y que escuche
música y... en realidad son hartas las cosas que me definen como para decir: esto me define, pero en fin, la literatura es importante en mi vida) y cuando digo yo leo, me refiero a libros (aunque leo otras cosas, pero aquí sólo me refiero a literatura) de ficción,
ciencia ficción algunos y otros de otro tipo de ficción no tan futurista (aunque aquí curiosamente me refiero casí unicamente a libros de ciencia ficción :-S).
En fin (ya son muchos paréntesis) la cosa es que cuando uno empieza a leer, si el libro es bueno te empiezan a caer bien los personajes y,
como lo mencioné antes referido a otro tema, la idea es que tú te vayas identificando con los personajes. Si el autor es bueno, tú te vas a sentir muy identificado con los personajes. Pero a mí ultimamente me ha pasado no que me he sentido identificado con ellos, sino que me llegan a caer bien. Bueno el asunto es que cada libro tiene páginas (o apretadas de botones si lo lees en la
palm) finitas, en algún momento se van a terminar las páginas y con ellas la historia que estas leyendo y de ahí en adelante no vas a saber que le pasó a los personajes del libro, que fue de sus vidas. Se podría decir que murieron (y en algunos casos pasa así) y en otros simplemente que desparecen de tu vida.
Existen algunos autores que han tratado de matar a sus personajes famosos y justamente no han podido porque los lectores le exigen que vuelva. El caso más paradigmático es
Arthur Conan Doyle con
Sherlock Holmes, el cual lo mató para tener que revivirlo y que después decidió darle un "Adios" permanente en "Su último saludo al escenario", pero que siguió escribiendo a partir de los "archivos" de
Watson. En otro libro en que se aborda la muerte de un personaje es en
Niebla, en que el personaje le pide al autor que lo mate y muere, pero queda la duda si lo mató el autor o Dios (que aquí tendría poder de vida y muerte sobre los seres reales, pero también sobre los imaginarios si es que se acepta la teoría que él mató al protagonista de Niebla).
Me pasó con
Hari Seldon de
Preludio a la Fundación, en que el asunto fue peor, porque yo ya me había leído el libro que venía (
Fundación) y ya sabía que no salía nada más de él en el otro libro (salvo un juicio de como 5 páginas en un libro de 100) y por eso me dio lata que terminara el libro, pero luego supe que el autor escribió otro libro:
Hacia la Fundación, el que se centra casí unicamente en Hari Seldom, el cual me dan ganas de leer (aunque después de eso si que muere Hari, porque murió
la persona que lo inventó).
Después me pasó con los protagonistas de
La Guía del Viajero Intergaláctico, que aquí además había escuchado la serie de radio y visto la serie de televisión y en ambas el final es patético (en la película es bastante mejor), pero nuevamente existen libros que continuan la serie y me dan ganas de terminar el primer libro titulado justamente: La Guía del Viajero Intergaláctico.
También me pasó con El Conde Belisario de
Robert Graves, sobre todo que esta es una novela histórica y aquí por otras cosas sé el final, porque sé de historia y el final no es bueno para
Belisario.
Creo que les pasará a los fans de
Chewbawka (
o como se escriba) al saber que eventualmente muere en una novela de las continuaciones de
El Regreso del Jedi (uhhh, lo conté!!!, pero no cuento cuando se muere ni en que novela y son varias, así que tienen harto que leer antes de que muera, ahhh a proposito ¿sabian que Darth Vader es el papá de Luke?)
Y me pasa ahora con Chevette Washigton y Rydell, en Luz Virtual de
William Gibson, pero aquí la serie también sigue y esperemos que en los siguientes libros vuelvan a aparecer.
Saludos a los lectores y a los personajes.
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