sábado, julio 07, 2007


Compongamos una canción hoy,
quedan notas en alguno de esos sobres
y alguna idea sujeta a ese tablero.

Compongamos una canción hoy
en la que siempre comience a nevar,
con vaho en las ventanas
y coches con los faros encendidos.

Busquemos la duración adecuada,
el ritmo correcto,
la intensidad precisa
para no rasgar el papel.

Hagámoslo sin luz,
sin música,
sin bolígrafos
y sin tinta.

Como dos niños
pintando con los dedos
que no respetan los límites.

Atropellando aviones de papel
a nuestro paso.

Y nuestros cuerpos
en equilibrio
sobre el respaldo
de cualquier silla.

Tal vez si empezamos hoy
mañana podamos borrarlo todo
y comenzar de nuevo.

Ni siquiera importa
si al final
tú,
o yo,
no escribimos la letra.

Porque a este rincón
de la habitación
siempre lleganla misma música.

viernes, junio 22, 2007


*La altura desde tus ojos es un balcón sin barandilla, un río que arrastra todo lo que encuentra, un vaso arañado por el paso del tiempo.

Y en mi alcoba escondo una foto en blanco y negro, un intento de llamar tu atención.

En un diario que a diario se contradice. Retorciendo aiones de papel que escapan del fuego.

miércoles, junio 20, 2007


..repito casi la misma imagen que hace unos días...

...la portada, como se puede ver, es la misma que ya dije...

...ahora he estado diseñando la contra...

...la he dejado muy despejada y en blanco para no recargar demasiado y así la portada puede ganar
más protagonismo...

...¿qué os parece?...

...la parte en la que he puesto algo sobre mí me resulta muy rara, pero no sé, como lector a mi me gusta saber algo de quien escribe el libro...

...un saludo...

Me gusta observarte
mientras duermes.

Me gusta observarte
esas veces
que no sabes
que estoy ahí,
mirándote.

Cuando la realidad
se reduce
a ti,
a la expresión
de tus ojos.

Y luego despiertas,
y sonríes,
y me miras.

Y unas veces
te quedas así,
mirándome,
y otras
vuelves a dormirte.

Y de nuevo
yo vuelvo a estar ahí,
atento a como respiras,
atento a cualquier
cambio
que se produzca en tu cara.

Como quien
puede distinguir
por primera vez
aquello
que le da
un motivo para seguir
y necesita
unos segundos
para confirmar que es real.

jueves, junio 14, 2007


Copio un día de un cuaderno que encontré hace poco. El cuaderno cubre más o menos un año entero, de abril del 2005 a abril del 2006.

04/05/05

Al lado de la maleta he quemado los últimos libros. Es curioso, la casa vacía da demasiada sensación de soledad. En el ambiente pesa una carga de melancolía y tristeza, un echar la vista atrás y recordar las escenas vividas entre esas cuatro paredes. De pie, solo en medio de lo que era mi salón comedor, ya solamente distingo mis pertenencias junto a la puerta. Fuera, en la calle, la tarde aún me regala parte de la luz que me permite dar una coloración aún con más carga psicológica. No sé bien quién entrara a formar parte ahora de esta casa, pero una parte de mí creo que se quedará para siempre. Me siento violado, con la intimidad rota, será mejor no ver una vez más las habitaciones. Con la puerta cerrada podría cambiar de nombre y no lo notaría, debe conservarse el calor en el respaldo de la silla.

01:23, por la noche mi vida se concentra, se vuelve más clara. Como dice Jonsi “estaría perdido de no poder tener esta visión de la vida”

Juego a cazar fantasmas con una espada de madera. Por su poco peso me es fácil contrarrestar los golpes. Caminando por la calle me he cruzado con un gato anaranjado que enseguida se me ha acercado. Tenía el pelo suave, en el momento que ha notado mi mano sobre él, se ha tumbado aceptando las caricias y ronroneando.

Escribir a base de espirales sería confuso pero precioso. Puede que no, depende del grado de coherencia de lo expresado.

Viajo en amarillo. Con un buen plano te encontraría durmiendo en un lago. Y justo cuando fueses a comenzar a nadar me aferraría a tu cola aún con el riesgo de morir ahogado.

En un manojo de llaves es más larga la que antes atraviesa el corazón. Con la demás se puede leer la correspondencia mientras nos resistimos a darnos por vencidos.

Buenas noches princesa, te esperan los monstruos al otro lado de la puerta, mantente despierta y se devorarán entre ellos.


domingo, junio 10, 2007


...necesito opiniones...

...estoy diseñando la portada del libro...

...le he dado mil vueltas y no me aclaro... no sé...

...¿qué os parece?...

...dadme vuestra más sincera opinión...

jueves, junio 07, 2007



Esta noche la luna cierra
sus ojos,
esta noche que nadie pasea
por las calles,
esta noche que todos
lloran que no estés.

En la parte de la ciudad
donde todas las calles
tienen el mismo nombre
y nadie se atreve
a llevarte de la mano.

Con un abrigo
que cubra tu tristeza
y toda la nieve
sobre tus hombros.

Llevando
una maleta abierta,
dejando caer las palabras
que no caben
en tus bolsillos.

Para volver a tu habitación,
y dar la vuelta al mundo
asomado a la ventana.

Y una daga clavada en tu costado,
y la sangre que se derrama
marcando el camino que vuelve a la cama.

Esta noche la luna cierra sus ojos,
esta noche la nana acabó muy pronto.

Y las estrellas
se retiran cansadas,
y el cielo
es un punto
cada vez más pequeño.

Esta noche.

A la que los relojes,
atemorizados,
no entraron.

Esta noche
en que todo puede pasar.
que no vale con la sábana sobre la cabeza,
que no vale el refugio de una espalda.

Hay veces en que todo
se vuelve en contra,
te retuercen
pero no tienes fuerzas
para gritar.

Y entonces no sabes
que te queda,
no sabes
dónde está el punto
al que aferrarse.

Porque hasta una caricia
te puede llenar de miedo.

Y el final de este poema
puede ser realmente
el punto
donde comience el siguiente.

martes, mayo 29, 2007


...os presento EN SILENCIO, una revista de poesía...

...mAltieri me está sacando unas cuantas copias...

...dentro de poco se podrá encontrar en la librería Arrebato en Madrid y en alguna más en Málaga...

...si a alguien le interesa y no puede hacerse con ella la puedo mandar por correo o el pdf vía email...

...a ver si os gusta...

...y cuando hacienda me de lo que me debe, el libro.... esperemos...

...
..
.

jueves, mayo 24, 2007


Soy el niño que,
lentamente,
sueña contigo cada noche.

Soy una mano sin anillos,
un cuello sin deseo,
unos labios con estrías.

Soy el mendigo al que nunca miras,
el cielo al que recurres cuando tienes miedo,
el volcán que entierra una ciudad bajo el mar.

Soy un libro con esquizofrenia,
un columpio agorafóbico,
un grito en la ducha.

Soy todo lo que nunca soñé que sería,
soy el girasol que en lugar de al sol,
te mira a ti,
el armario que esconde tres docenas de pistolas.

Soy hoy,
y tal vez mañana.

Soy una hora en punto
desde lo alto de la catedral.

Soy el perro que pasa por delante.

Soy él.

Soy tú.

Soy quien nunca
has podido imaginar.

Caminaba sin rumbo fijo,
deambulando,
eligiendo al final
de cada calle
si girar a izquierda o derecha.

Su vestuario era el de siempre,
botas negras,
pantalón vaquero,
camiseta
y un abrigo largo
algo roído.

En uno de sus bolsillos
guardaba
un revolver
del tamaño de la palma
de su mano,
con el tambor alojando
únicamente una bala.

Y en el otro
un cuaderno,
un bolígrafo negro
y algunas monedas
para un café.

Analizaba
cualquier calle,
edificio,
esquina
por la que pasaba.

Y buscaba,
uno a uno,
un cruce de miradas
con el resto
de caminantes.

De vez en cuando
se paraba,
se sentaba en algún
banco cercano
y sacaba su cuaderno.

No forzosamente
para escribir,
si no únicamente
para sentirlo
entre sus manos.

Pasaban horas,
y nunca el número
de calles recorridas
era el suficiente.

Siempre había
algo que descubrir,
algún maniquí
en un balcón
al que observar,
o alguien
cantando
desde una cocina.

Frecuentemente,
descubría
su mano en el bolsillo
acariciando el revolver,
y aunque
guardaba esa bala
para el día
en que no quisiese
seguir,
no era la primera
vez
que deseaba
dispararla.

Y así,
día tras días,
sin cambio alguno,
se convertía
en un peatón anónimo
en el que nadie reparaba,
un turista de las mismas calles
una y otra vez.

Y de esa manera
se sentía tranquilo,
sabiendo que,
nunca,
sabía de antemano
que dirección escogería.

Y que,
en cualquier caso,
siempre podía
pararse
y tomarse un café.

miércoles, mayo 16, 2007


Cada calle respira un aire diferente,
cada calle que puedo atravesar
y dejar la marca de mis manos
en sus paredes.

Dentro de una ciudad
que arde cada noche
y cada mañana empieza de cero.

Con todos sus habitantes
arrojando partituras por la ventana,
un sinfín de canciones
que nunca nadie llegará a aprender.

Volar alto permite verlo todo con más detalle,
marcar la X en el mapa
e izar las velas.

Y una nana que desafina en cada parpadeo,
y una montaña que se abre paso
en campos atestados de flores.

Así a veces se puede llegar a la locura,
a través de un espejo sin rencor,
que devuelve nuestra imagen
cronometrada con un reloj parado.

Y cientos de pájaros que dibujan
sonrisas sin dientes en el cielo,
levantando con sus aleteos
la falda de las chicas que se paran a observarlos.

Aún así me quedo aquí,
con una cerveza en una mesa de metal,
con una chica de grandes gafas en la mesa de enfrente,
sin saber ni que hora es,
sabiendo únicamente que me voy sintiendo
cada vez más vivo.

domingo, mayo 13, 2007


Se instaló
en medio de la calle
con su telescopio
frente a sí.

Era inevitable
que la gente le mirara,
que se parasen,
que sonriesen.

Invitaba a la gente
a introducirse en el cielo,
a saborear las estrellas,
a mirar debajo de la falda
de la luna.

Y poco a poco,
día a día,
consiguió
que la gente le esperase
impaciente,
consiguió
sonrisas a cambio de nada,
consiguió
cambiar el color
de los días.

Y aún así
hace poco
escuche que se había
quitado la vida,
se había suicidado,
se había disparado.

En su apartamento,
en la mesa,
con la luz de una bombilla
iluminando el momento.

Y ahora
todo el mundo se sorprende,
se quedan extrañados,
se echan las manos
a la cabeza
y exclaman.

Pero nadie
pensó
que tal vez
eran ellos
los que,
cada día,
le rescataban.

Nadie pensó
que volviendo a casa
se le acabasen las estrellas
y las manos
comenzasen a temblar.

Porque no siempre
la vida
es una carga
que conseguimos
transportar.

Y uno sólo piensa
en llegar a esas
viejas estrellas
cuanto antes.


sábado, mayo 05, 2007


No suelo hacer este tipo de post en el blog. Pero leyendo el blog de Jim y Cvalda me ha picado el hacerlo:

Hace 10 años, Mayo de 1997, 17 años…

A ver, 17 años, instituto.. exactamente.. a ver que piense… 1º de Bachillerato.. si no me confundo.. el instituto para mi fue una etapa un tanto curiosa.. llegué de pasar 8 años en un colegio de monjas y me llovieron los suspensos por todos los lados. A estas alturas yo ya me había forjado mi fama de mal estudiante.. cosa que no me quité hasta que no salí para hacer COU nocturno en el Ramiro de Maeztu.. Con 17 años era un Heavy al 100% , sólo vestía de negro, me estaba dejando el pelo largo (el que llegó a su momento álgido un años después), y si no me confundo me dedicaba a ir los fines de semana a Callao a mirar discos y luego a hacer el capullo por ahí..
No ligaba ni pa’ tras y eso me acomplejaba un poco..
Viajes…. pues creo que Javea en Verano… ah! jajajaa, mas o menos quedaba un mes para que fuese al segundo concierto de mi vida, Marilyn Manson en la Riviera, en Madrid, el primero había sido viendo a Metallica el 22 de Septiembre del 1996 en La Peineta…
Básicamente me pasaba todo el día escuchando música.. pero aunque parezca raro ni fumaba, ni bebía, ni drogas… que sanote era yo!! jajajajaj…

Ah! aún no había empezado a escribir nada..

Joder!! se me olvidaba,,, ajjajaaj, por navidades me regalan un bajo eléctrico y me adoptan en el grupo de un amigo, jajajaja… en Marzo de 1997 hacemos el único concierto que hicimos.. y que la verdad.. ajajajaj.. fue patético… ajjajaja.. en un colegio de CURAS!!!! ajajaj en fin.. ajajaja.. dios mío que recuerdos…

En el concierto eramos “Marcelino Punk y vino”.. no tuve nada q ver con el nombre,.. ajajajajaj..dios que nombre más malo!!!

Hace 5 años, Mayo de 2002, 22 años…

..Bueno, ya estoy metido en los venti… trabajo como contable en British Airways y tengo novia, jajajaja… estudio un Master de Fotografía en EFTI, en Madrid, y poco más… llevo la cámara a todos los lados y me dejo una pasta en equipo y en revelar.. para luego no haber hecho nada profesional, jajajajaja… creo que fue una muy buena étapa en mi vida, me lo pasé muy bien… realmente me sentía muy bien con la vida que llevaba.. aunque en poco más de un año fuese a cambiar totalmente…

En esta época no escribía nada.. me tiré casí 3 años sin tocar un cuaderno hasta retomarlo en el 2003 y darme cuenta de lo que me importaba…

Viajes importantes…. tal vez Birmingham con el trabajo un fin de semana.. a MOTOR MANIA, jajaja, dos días montando en quads, mini motos, overcrafts, minitanques.. etc, etc..

Hace 3 años, Mayo de 2004, 24 años…

Cobro el paro, ya que dejé mi trabajo en British Airways en Octubre de 2003 y estoy apunto de entrar a trabajar a DHL.. Ya no salgo con la chica del 2002 y justo acabo devolver a mi casa después de intentar independizarme con María.. en total 6 meses viviendo en Lavapiés, Calle Amparo, 37, 4ºA, (el foto montaje que he subido corresponde con la etapa en la que lo estábamos arreglando para entrar a vivir…, otro día foto del baño) Estoy decidiendo que hacer el año que viene ya que me siento un poco lastre y no se que hacer con mi vida (al final elegiría Diseño Gráfico, con lo que conocería a mi gran jim). En verano me escapo un fin de semana a Barcelona con mi amigo Raúl.. es una etapa importante en mi vida, muy importante, de continuo cambio, que poco a poco me hicieron irme definiendo.. a estas alturas ya he decidido que escribir es casi lo más importante para mi y le dedico bastante tiempo…


Ahora voy a variar un apartado.. en vez de cinco canciones de las que me sé toda la letra,a lo cual, sinceramente, no le veo mucha relevancia, voy a poner 5 canciones que han sido importantes para mi en todo este tiempo:

No puedo no empezar sin nombrar a MetallicA,.. mi grupo de música preferido durante muchos años.. y por poner una canción… “Nothing else Matters” que me la aprendí a la guitarra. jajajaa

Quique Gonzalez y “la ciudad del viento”.. por el 2002 aprox. me compré el disco “salitre 48”..

Yann Tiersen…el gran descubrimiento… el que me cambiaría la vida unos años más tarde.. y de canción … “Le Moulin”…

Sigur Rós… increíbles… sencillamente… las canciones tienen los nombres en Islandés, las que los tienen… así que dire que se llama Vidrar…… del disco Agaetis…. el corte 7..

y Ryan Adams y “La ciénaga just smiled”… gran músico, gran compositor… Rock Americano…

Cinco lugares para visitar:

- Amsterdam
- París
- Barcelona
- Ouessant
- Islandia

Cinco platos que me gustan

Shushi
Arroz al horno… como el que hacía mi abuela no hay ninguno..
Pizza
Ensalada.. me encantan, con mil ingredientes…
Albóndigas.. las de mi otra abuela son un pedazo del paraíso, jajajjaja

Cinco películas que me gustaría volver a ver

Big Fish
Freaks
Descubriendo nunca jamás
Amelie
Harold y Maude

Cinco personas a las que paso este mensaje

Opino como Cvalda.. que lo haga el que quiera….

lunes, abril 30, 2007


He dejado
demasiado tiempo
el cigarro
encendido
sobre la mesa.

Me he mirado
al espejo
para encontrarme
tan lejos…

Hoy he saltado
desde tu ventana
varias veces,
aunque tú
no me hayas visto
ninguna.

Porque en un jarrón
hay un mar
sin peces.

Porque en mis bolsillos
han crecido
bosques sin pájaros.

Y ahora la
cuenta atrás,
ahora
quedarse dormido,
ahora
simplemente
olvidarnos.

Con las palabras
unidas
con hilo
amarillo.

Y tú
descansando desnuda,
y yo
girando muy rápido.

Consígueme
esas tres botellas
que se quedaron
vacías.

Consigue
que ría tan fuerte
que tiemblen
mis piernas
en la cama.

Mientras
se cometen asesinatos
en la calle
de atrás.

Y en el tendido
eléctrico
la música
vuelve lentamente
a los armarios.

Porque una habitación
desordenada
en el principio
de un día
que nunca debería
acabar.

Porque
si alguien
me ata las manos
comenzaré a correr,
y cuando caiga
muerto
en tu jardín,
alguien decidirá
dar por primera vez
ese pequeño paso.

sábado, abril 28, 2007


Hay algo especial
en salir de trabajar
cuando ya es de noche.

Tomarte una cerveza,
coger el coche,
comprarte un sándwich
que no alimenta nada
y conducir a casa.

Hay una sensación
que se te queda en el cuerpo
cuando llevas varios días
sin ver casi la luz del sol.

Al final el cuerpo
no sólo se acostumbra,
si no que poco a poco
lo disfruta.

Y mientras has puesto
la música en el coche
conduces sin pensar en nada,
sin preocuparte por nada.

Aunque esta noche
tu cama te espera vacía.

Hoy te tienes que enfrentar
al frío de una cama
demasiado tiempo
deshabitada.

Pero no pasa nada
siempre que esta noche
continúe sonando la misma
canción.



*Varios días trabajando de tarde/noche te trastocan.

miércoles, abril 25, 2007


Puedes prometer
que nunca escribirás
sobre amor.

Puedes decir
que tú vas a escribir
sobre otros temas,
que no serás
como otros
tantos poetas.

Pero no es fácil
mantener tu promesa
cuando sabes que a tu lado
duerme
aquella persona
por la que podrías hacerlo todo,
por la que
podrías asesinar
si llega el momento.

Cuando se te escapa
un poco de vida en cada beso,
cuando el simple pensamiento
de perderla
te provoca un latigazo tan fuerte
en la espalda
que crees partirte en dos.

Cuando te han dado la vida
sin pedir
nada a cambio,
cuando da igual
el lugar, lo que hacer
mientras te despiertes
cada mañana a su lado.

Cuando puedes acariciar
de forma tan pura
la felicidad
que te quema.

Entonces,
en ese momento,
te dará igual
tu promesa.

Porque
el resto de las cosas
no podrán ser sin ella,
porque
el resto de las cosas
son ella,
porque
tú mismo eres
porque ella existe.

viernes, abril 20, 2007


Escribo con una guitarra
en mis brazos,
con las botas calzadas,
con el revolver cargado.

Escribo en las líneas
de un papel pautado,
en clave de sol,
con la música
clavada en mi cabeza.

Escribo mientras
espero que todo salga ardiendo,
mientras me quema la espera.

Escribo porque nunca seré
músico,
ni marinero,
ni payaso,
ni pintor.

Escribo porque tal vez
nunca sea un poeta.

Escribo porque
puede que esto
sólo sean
palabras demasiado juntas.

Escribo porque
así evito echar la vista atrás,
así evito el vértigo
de mirar hacia delante.

Escribo porque
tampoco se el por qué,
porque
es lo único que sé hacer.

Escribo porque
en cada poema
dejo un poco de mi mismo,
para que un día
alguien queme mis libros,
para ser recordado,
para que todos me olviden.

Escribo por todo,
aunque lo podría hacer por nada.

Escribo porque me siento
y viene a mí.

Escribo para ti,
escribo porque así
escapo de tus manos.

Escribo porque hoy sale el sol,
escribo porque mañana
tal vez no deje de llover.

Escribo,
escribo,
escribo.

Y solo pido
que nunca,
nunca,
me de por vencido.

viernes, abril 13, 2007


Hace más de seis años
vi morir a mi padre
en una cama de hospital.

Y no hubo música,
no hubo ninguna canción triste,
no hubo espectadores
con lágrimas.

Porque
cuando ves la muerte
tan de cerca
te das de bruces con la vida real.

Y es más jodido
que cualquier cosa,
porque nunca
puedes entenderlo,
nunca te respondes
a todas esas preguntas.

Lo curioso
es que desde entonces
casi no he escrito sobre ello.

E incluso he tenido momentos
en los que he creído
comprenderlo y aceptarlo.

Pero en cambio,
un día,
te das cuenta de todo
lo que le echas de menos.

Y piensas en todo aquello
que podrías haber compartido,
en todo lo que te podría haber enseñado.

Piensas en toda esa música
que le habrías enseñado,
en todo lo que habríais vivido juntos.

Y es cuando caes en la cuenta
de que aún no ha pasado
el tiempo suficiente.

Aún sigues preguntándote
el por qué
de aquella vez.

Porque
es como empujar
la primera ficha del dominó.

Y hay que levantar
todo de nuevo.

Tienes
que caminar mucho tiempo
sin echar la vista atrás.

Hay que seguir adelante.

Y puede que no siempre sea fácil,
no siempre nos valemos
yendo solos.

Así que tal vez
jamás llegué ese momento
en el que nada importe.

Tal vez no deje de ser
una rueda que girando
de vez en cuando
te golpea
y te recuerda que te duele.

miércoles, abril 11, 2007


No sé cuanto tiempo
se puede soportar a la espalda,
el tiempo que se tarda
en caer
y darlo todo por vencido.

No sé donde está el límite
entre la espera y la locura,
cuando algo se mueve ahí dentro,
cuando algo se descoloca
y no te deja seguir vivo.

Continuamente pensando
en lo mismo,
con un riesgo muy alto
de no saber por donde huir.

Es difícil intentar acabar
cada día con el informe completo,
con toda las horas marcadas en verde,
con los bolsillos vacíos
pero la mente repleta.

Nadie nos dijo
que a veces no vale con caminar,
no vale con ir siempre por delante,
no vale con seguir el camino más transitado.

Porque en cualquier momento
podremos girar la cabeza,
distinguir al fondo un nuevo camino
y decidir seguirlo.

Sin saber que con ese gesto
nos podemos condenar,
con ese gesto
podemos ir lentamente
cada vez alejándonos
más de todo.

domingo, abril 08, 2007


He estado rebuscando entre cosas antiguas que tuviese escritas y voy a poner unas pocas.. Es de una época en la que escribí una especia de diario sin ser un diario.. Simplemente escribía sin parar, no porque tuviese mil cosas pensadas para escribir, si no porque si no me volvía loco:


21/03/2005

Prejuzgado por un crimen nunca cometido, castigado y encarcelado con las risas de los demás presos de fondo. Han colgado mis ropas. Ahora toca ser un eslabón más, un número que no me atrevo a pronunciar. Todos los días en el patio me enamoro de Marilyn y ella me dedica su sonrisa sin enseñar los dientes.

He dejado la marca del vaso de café en la mesa, una luna llena de café, una noche que huele a hierba marchita, un payaso con los guantes de boxeo desatados, una mantis religiosa sin Dios.

“No te dejes nada en el plato”, pues que venga otro y elija los restos.


28/03/2005

- Instrucciones para robarle la vida a un gorrión:

Retener con firmeza entre las manos un ejemplar de gorrión. Cerrar cualquier abertura que pueda surgir en esta unión y esperar. Cuando notemos el cese del aleteo habremos robado la vida a tal animal. Es aconsejable apoyar las manos en la boca y absorver al mismo tiempo que se realiza el proceso con el fin de hacer nuestra toda la cantidad de vida posible.


29/03/2005

No quiero ser yo quien desate tus zapatos. No quiero ser yo quien dicte si tu plato permanece caliente. No quiero ser yo el comienzo de tu decadencia. No quiero pensar en la forma en que llueve y volverme loco, sólo quiero saber que mantienes en pie tus falsas esperanzas.

viernes, abril 06, 2007


Puedes estar sentado
en cualquier lugar,
tranquilo.

Y tener un espejo enfrente
como tantos otros días.

Y cuando menos te lo esperas
te das cuenta
de que algo ha cambiado.

Hoy,
no sabes bien por qué,
quien se ve reflejado
no eres tú,
o quizá sí.

Porque por primera vez,
te puedes mirar
directamente a los ojos.

Y penetrar en ellos.

Hoy puedes reconocerte,
y eso puede ser algo
muy difícil.

Darte cuenta
de que tus ojos
reflejan lo que nunca
dejas ver.

Porque por primera vez
eres capaz
de verte como otra persona,
eres capaz
de verte desde fuera.

Y te valoras,
te juzgas.

Y a veces da miedo
toparnos con nosotros mismos.

Hacernos preguntas,
insultarnos,
hablarnos,
incluso odiarnos.

Cuando te ves desde fuera,
por un momento,
el mundo se reduce
a ti.

A lo primero
que se te ha pasado
por la cabeza
cuando te has visto.

Porque
puede llegar a ser
como un martillazo
en el pecho.

Puede ser
el momento
más duro
si te das cuenta
de que no eres
quien te gustaría ser.

Y te quedas pensativo,
mirándote,
intentando cambiar
esa expresión de ojos.

Porque dentro de un rato
tendrás que dejarte atrás.

Y lo último que quieres
es quedarte en tu mente,
pensando que sólo puedes
trasmitir aquello que has visto
hace unos minutos.

miércoles, abril 04, 2007


Si hoy llueve
sacaré los muebles a la calle.

Me pondré mi sombrero
y ropa negra.

Fumaré un cigarrillo
sin tan siquiera encenderlo.

Si hoy llueve
te recogeré,
y juntos pintaremos
cada rincón sin luz.

Si hoy llueve
plantaré mis zapatos
en el jardín.

Si hoy llueve
mi viejo cuco
volverá a cantar
cada hora en punto.

No vale la pena
guardar un revolver
descargado en el cajón.

No merece la pena
haberlo comprado
si únicamente lo tememos.

Hay que saltar
si la ventana se abre de golpe,
si descubrimos
que nosotros la dejamos cerrada.

Hay que gritar, bailar,
cantar.

Hay que seguir ese camino
que se pierde
cerca del río.

Hay que tener presente
que nos podemos caer,
que tal vez
mañana
nos arrepintamos.

Pero hay que vivirlo,
saborearlo,
tratar de capturarlo.

Pues nunca se sabe,
pero tal vez
la siguiente vez
que lo queramos hacer,
entonces
ya sea demasiado tarde.

viernes, marzo 23, 2007


Yo,
por raro que parezca,
he conocido
a un chico con alas.

Un chico
que sabe volar
a zonas que nadie
conoce.

Y tal vez,
si eres afortunado,
te lleva a volar con él.

Y te enseña
a mirar el mundo
desde su punto de vista.

Donde la poesía
es el día a día,
y la vida
huele a vivir
intensamente.

Al que después
puedes tardar
mucho en regresar.

Y echas de menos
cuando te alejas
de él.

Porque sabes
que allí
renaciste de nuevo.

Allí empezó
todo
cuando
no te rodeaba nada.

Y entonces
piensas que algún día
volverás,
porque lo necesitas,
porque lo recuerdas
y no te vale con ello,
porque una vez
que lo has probado
no vale
pasar página
sin más.



* Dedicado al niño con alas.

martes, marzo 20, 2007


Hay, cerca del mar,
un lugar al que retirarse.

Un lugar
desde el que salir a pescar,
desde el que contemplar el tiempo.

Un lugar para vivir
esta vida,
y alguna otra que pueda venir.

Hay un lugar
cerca del mar
donde desabrocharse
la camisa,

hay un lugar
cerca del mar
donde hacer volar
mis poemas.

Pero si vas a llegar
eso nunca lo sabes,
aunque casi acaricies
su superficie
con tus dedos.

Tal vez mañana,
o pasado,
o el año que viene.

O nunca.

Tal vez ese
lugar exista
para seguir viviendo.

Para conservar
la esperanza
de no perder la cabeza.

Allí estás ahora mismo,
aunque tu cuerpo
siga metido en tu coche,
en una calle infestada
de tráfico.

Porque todos los días
te haces la misma
pregunta.

Y todos los días
te falta rellenar el hueco
con lo que quieres oír.

lunes, marzo 12, 2007


Te dedico
un terrón de azúcar
en café caliente.

Esperando
en un sillón rojo
a que se apaguen las luces.

Te dedico
una habitación
de espaldas al mar.

Te dedico
un jardín
de sauces llorones.

Pasando
las horas
delante de tu ventana.

Asómate
para que pueda verte.

Asómate
y salta a este jardín húmedo.

Te dedico
esta noche,
o cualquier otra.

Te dedico
los minutos
que tardé en escribir
esto.

Te dedico
un trozo de mi vida,
aquel que nunca sé
cómo utilizar.

Te lo dedico hoy,
y mañana quizás también.


Y si te gusta
podremos repetir,
si quieres,
si al final te convence,
si todo esto
te puede emocionar
lo más mínimo.

lunes, febrero 26, 2007


Tengo tres billetes de cinco
en mi mano derecha.

Y un poema a medio escribir.

Tengo la mente en blanco
y los bolsillos
demasiado vacíos.

Y hace horas
que el desierto
se tragó mi cama

Todo esto debería
ser suficiente
para hacerme
reflexionar.

Pero aún
creo que queda
demasiado camino
por escribir.

Para luego decirte
que sigo aquí,
que puedes contar conmigo
si no me ahogo
al llegar a tu casa.

Ha amanecido
sin cielo,
con una lluvia
de pájaros muertos
en cada rincón.

Y tres billetes de cinco
no cambiarán nada,
no harán correr el tiempo
más despacio.

Pero al menos,
por ahora,
me mantienen ocupado.

Me permiten alargar
los minutos
que tardo
en cerrar mi boca.

Los minutos
que me faltan
para dar por terminado
el día.

domingo, febrero 25, 2007


Puedes tener
cientos de horas reservadas,
bebida y comida
para una vida entera.

Puedes tener
la mesa clavada al suelo,
y lámparas de reserva
por si estalla una tormenta.

Varios pares de zapatos,
música para cada momento,
e incluso un teléfono
para hablar con algún amigo.

Puedes, si quieres,
rodearte de toda la seguridad
que te permitan tus manos.

Y respirar tranquilo
creyendo que nada fallará.

Pero,
tal vez,
sólo haga falta
un leve golpe de viento
para tirar la torre de naipes.

Un cambio inesperado
para que el mapa deje de marcar
cómo llegar al tesoro.

Tal vez sólo tengas
que plantearte quién eres,
qué estás haciendo,
para dejar abandonado
todo.

Porque realmente,
al final,
nada,
absolutamente nada,
puede quitarte la sensación
de que no vales ni un céntimo.

Nada te hará frenar
cuando abras esa ventana
y esta mañana el suelo
no parezca tan lejos.

viernes, febrero 23, 2007


Estás a punto de decir adiós,
hacer las maletas
y tachar de la lista
todas tus camisas.

Estás a punto de escribir
esa nota que lo explica todo,
“No aguanto más, me voy”

Pero poco a poco,
sin darte cuenta,
alargas el final.

Aún conservas la esperanza
de que alguien aparezca
para frenarte,
alguien que te explique
por qué ahí fuera
aún sale el sol
cada mañana.

Y tus zapatos
avanzan más lentos
de lo habitual.

Y tus ojos
comienzan a teñirse
de lágrimas.

Hoy ha sido un día duro,
realmente
demasiado duro.

Pero todo acabará
en breves momentos.

Y cierras la puerta
detrás de ti,
y dejas las llaves en el buzón.

Esta noche espera
algún parque cercano,
algún cartón de vino.

Para mañana
empezar de cero,
con nada en los bolsillos,
con las manos llenas
de esperanza falsa.

Cuando te despiertes
y eches de menos
todo lo anterior.

Cuando a cada paso que des
dejes de sentir
la persona que eras.

Y olvidar,
gradualmente,
todo el daño acumulado.

Para de nuevo sonreír,
o al menos forzar la mueca.

Y entonces, un día de estos,
sentarte a escuchar la música.

Mientras a tu casa
nadie vuelve.

Mientras ella se fue
antes que tú.

Con todos tus libros,
con toda tu vida por delante.
Bueno, hoy la actualización va por partida doble, primero me toca decir séis cosas raras de mí.. a ver, empezaré:

1. Me encantan los objetos, soy un enamorado de los objetos, y ello me lleva a tener mi habitación llena de trastos (algunos de los que lean esto lo pueden corroborar). Hasta tal punto que cuando en Madrid se hacían las recogidas de objetos que la gente tira, quedaba con un amigo para pasear y buscar cosas. También me gusta mirar en los contenedores de obra a ver que han tirado.

2. No me gusta nada que los vecinos puedan ver lo que hago en mi habitación, por lo que siempre que estoy al ordenador (que es cuando pueden verme) bajo las persianas aunque me quede sin luz.

3. Hablo solo, pero no solamente comentarios sin más, llego a mantener conversaciones a dos personas yo solo. Preguntándome y contestándome. (Esto me ha supuesto alguna mirada rara mientras camino por la calle)

4. De pequeño cuando me enfadaba me daban ataques de ira y rompía todo, hasta un día que arranqué la puerta de mi armario a portazos y decidí controlarlo.

5. Hace tiempo vi un fantasma en mi habitación, al lado de mi cama, (no es coña), acercándose hacia mí, y sólo desapareció cuando encendí la luz.

6. Soy un enganchado de la música, es algo que hago continuamente, escuchar música, desde hace muchos años, aunque sólo tenga que bjar a comprar el pan delante de casa.


(Nota: corregida "hira" por "ira", jajjajajjjajaj)

sábado, febrero 10, 2007


He instalado una escalera
en mi salón,
al lado de la ventana.

Una de esas escaleras
que abiertas
forman una A.

Y me siento
en su último escalón,
con mi acordeón sobre
las rodillas.

Y toco alguna canción.

Mientras
en el suelo
están mis zapatos
como maceta
de unos girasoles.

Nadie puede
explicar por qué lo hago,
ni siquiera yo.

Pero allí arriba
nada me alcanza.

Allí arriba
sólo tengo que preocuparme
de acertar en la siguiente nota.

Porque dentro de un rato
bajaré
y volverás.

Y guardaré la escalera.

Y hasta mañana,
cuando lo repita de nuevo,
no me sentiré
libre de verdad.

Cuando abandones mi casa
deja la nevera abierta,
me gusta creer
que alguien me acompaña
mientras me peleo
conmigo mismo.

He roto mi voz
para engañarte,
para no contarte
que ayer lloré,
que no se me hace
duro
arrojar mi sombrero
por la ventana.

No sé
si esto está hecho para mí,
no sé si hay algo
que lleve mi nombre.

Ya que ahora,
solo, en este hotel viejo,
enciendo la radio
para encontrarte en cada voz.

Creo que usaré
mis últimas monedas
en cenar contigo,
en algún punto del paseo,
para morirnos del frío,
para dejar de morirme de miedo.

lunes, febrero 05, 2007

EXPOSICIÓN


He expuesto de nuevo en la librería Arrebato en Malasaña... en el panel de fuera, el que da a la calle.. son siete poemas... para el que quiera pasar a verlo... espero que os guste...

...muchas gracias...

...siento los retrasos al actualizar... pero últimamente no me gusta demasiado lo que escribo...


...cosas del directo... jajajajaja....

Esta noche
llévame a casa,
sólo tienes que deshacer
el camino que llevo andado,
te será fácil reconocerlo,
fui pisando todos los charcos
que encontré a mi paso.

Me abrazo a tu cuello
y andamos,
este beso en la mejilla
te lo presto hasta
que te acuestes
en mi cama.

¿Te has fijado en el río?
Parece que los pájaros
decidieron quedarse dormidos,
no suena nada
a nuestro alrededor
y en cambio puedo ver
con claridad el reflejo
de mi cigarrillo.

A lo lejos ha empezado
a escucharse una ambulancia,
dentro alguien pide
que le dejen morir,
sólo quiere abrazar
a su mujer una vez más.

Podrías decirme
“te quiero”

o algo que rellene
este silencio.

Mañana por la mañana
te llevaré el desayuno a la cama,
y te enseñaré canciones
que nunca he compuesto.

Si quieres las puedo escribir ahora,
al fin y al cabo mi casa
queda en el otro sentido
y este parque es tan grande
que invita a perderse en él.

martes, enero 30, 2007


No es miedo a la caída,
es miedo a asomarse a la ventana
y ver el bosque consumido en llamas.

Es mantener la cabeza alta
o esconderse detrás de un árbol
y observar el mundo sin uno mismo.

Es que se agarre a tus entrañas
y te devore lentamente.

Es luchar contracorriente,
es destrozar cada día
la estructura establecida.

Unos pocos dicen que está bien,
y mientras otros tantos
se dedican a mirarte de reojo,
apuntando con el dedo,
riéndose entre dientes.

Cuando te das cuenta
de que no te gusta
lo que te contaron,
cuando ves que al príncipe
no le gusta luchar contra el dragón.

Es permanecer alerta,
con los ojos abiertos,
la mente despejada,
y echar a correr
sólo
en el momento necesario.

Porque el resto del tiempo
hay que estar ahí,
sentado,
desplegando un ejercito
que te empuje a continuar.

Recuerdo sus calles
y el placer de recorrerlas,
la sensación de deambular
sin rumbo fijo,
el doblar esquinas
al azar.

Recuerdo
la sensación de libertad,
caminar día tras días
y nunca cansarse.

Hay sensaciones
que no se pueden medir
si no es con la sensación
en si.

Y es que cuando
encontramos nuestro lugar,
cuando unas calles
nos hablan
mientras las cruzamos,

entonces
la vida crece
y podemos acariciarla
por unos instantes.

Aunque momentos después
nos detengamos
a buscar un lugar en un mapa,
aunque nos distraigamos
y perdamos la atención.

Cuando se saborea la vida
se quiere poseer
ese momento,
retenerlo,
saber que volveremos
a percibirlo.

Volver, una vez más,
a ser nada y todo
en dos
miserables calles.

jueves, enero 25, 2007



Espero que aún quieras verme dormir
una vez más.

Espero que aún te sientas atraída
por caminar en la misma
acera que yo.

Ya sabes
que busco la sombra de los edificios,
la intimidad de esas calles
donde nadie tiene nombre.

Y poco a poco llegar a algún sitio
en donde pedirte un abrazo,
aunque al final nunca estás,
y entonces me conformo
con echar una mirada al cielo.

Hay pocos momentos
tan intensos como vaciar
una ciudad a primera hora de la mañana.

Cuando el frío aún es húmedo
y no te puedes abrigar.

Caminando sin rumbo alguno
y cualquier sitio es bueno
para pararse
y mirar alrededor.

Realmente espero que me acompañes
estos días,
en los que hacer todo y nada
ocupan el mismo lugar
y espacio.

martes, enero 23, 2007


Quieres bailar
mientras todos
regresan a casa.

Un tanto aturdida
porque sabes
que tu cama
te espera vacía.

Y trazas una línea
de tiza
en el asfalto,
y la calle se convierte
en la arena
de un enorme circo.

Con las ventanas
iluminadas
presentando a sus artistas.

Con equilibristas
y trapecistas
que secuestran la noche
en sus bolsillos.

Porque sigues soñando
que te aplauden,
y que,
al final,
te espera
una ducha caliente.

viernes, enero 19, 2007


Te podría contar
que me he quedado
toda la tarde
leyendo,
escribiendo,
pintando,
tocando el piano.

Pero te diré la verdad,
y entonces sabrás
que en mis libros
las letras se habían descolocado,
mi cuaderno escapaba por el balcón,
un reguero de óleo me demostró su suicidio,
y mi piano había estado bebiendo
y no se acordaba de cantar.

Te podría contar
que he sido feliz a tu lado,
que echo de menos
cuando me pedías un abrazo,
que duermo en el sillón
para no preguntarme
por qué no estás.

Te podría contar tantas cosas,
pero muchas de ellas
ya las sabrás
y otras ni siquiera
se me ocurrirán a mí.

Así que mejor
seguiré aquí,
con la luz de esta lámpara
iluminando la mesa
y los pies fríos por la humedad.

Y mañana, quién sabe,
puede que tenga algo
nuevo que contarte.

Quizá que me enrolé en un barco,
quizá que me tocó la lotería,
o quizá, simplemente,
te diré
que hay mil cosas que te podría contar.

martes, enero 16, 2007



Mientras te espero
alguien está gritando
en su habitación.

Desde mi ventana
sólo percibo su figura
tras la cortina,
pero puedo diferenciar
dos cuerpos.

Quién sabe
si hoy ya no dormirán
juntos,
si ella le está diciendo
que es mejor dejarlo,
que necesita un tiempo,
que se ha enamorado
de otro.

Por eso
mientras espero
enciendo un cigarro
y dejo que se consuma
sin llevármelo
a los labios.

Porque
ese hombre
quizá mire por la ventana,
quizá piense
que merece la pena
saltar y dejar todo atrás.

Y entonces,
si me ve,
le ofreceré una calada,
aunque sé
que está demasiado lejos
como para alcanzarlo.

Pero quién sabe,
tal vez nunca llegues,
y éste sea el único
pasatiempo
mientras me doy cuenta
que hace rato que me miro
al espejo.

domingo, enero 14, 2007


Esta historia tiene un final feliz,
un final de esos de película,
un final de tres letras,
un final con el beso de la pareja,
con el aplauso del público.

Aunque ahora
haya dejado de leer
y la cafetera no funcione
como debería.

Pero esta historia
tiene un final feliz.

Aunque no disfrute
de la música que pongo,
aunque haga frío
y no encuentre el modo
de aplacarlo.

Y tiene un final
feliz
porque todo eso que ocurre
le da sentido a estar aquí,
le da sentido a tirar la ropa
por la ventana
y bañarse a las tres
de la mañana.

Le da sentido
a una lámpara sin bombilla,
a un alquiler demasiado caro,
a un edificio con mal olor.

Le da sentido
porque elegirlo
fue la clave,
porque yo fui quien quiso
que todo sucediese
como te lo cuento.

Y el final feliz se lo das tú,
cuando en media hora
entres en mi coche
y me saludes con un beso.

jueves, enero 11, 2007


Necesito
más de dos vidas
para poder entender
por qué de vez en cuando
nada parece funcionar,
por qué si te miras en el espejo
y éste te refleja
siempre te ves desmejorado.

Necesito
más de dos vasos de vino
para abrazarte esta noche
y sonreír un rato,
hace horas vi tus manos
recorrer demasiadas
cicatrices.

Necesito
tantas palabras
que he quemado cientos
de diccionarios,
y aún así se quedan cortas
para acabar bien
este poema.

Te querría contar
que ayer lloré,
que me acordé de cuando
aún sonreíamos juntos,
de esa época
que ahora
queda tan lejos.

Pero sólo pude dormir
y olvidar,
hacer que todo se apagase
y esperar,
al fin y al cabo dicen
que mañana
siempre será otro día.

Esperemos que al menos
varíe realmente,
y si no, bueno, ya sabes
dónde encontrarme.

Las calles se hacen tuyas
con un cigarrillo en tus manos,
o con un café caliente
en un vaso de cartón.

Con la camisa nueva,
los zapatos gastados,
y un mapa que indica
donde te perdiste anoche.

Porque eres invisible
cuando nadie repara en ti,
cuando tu hueco está
marcado en el suelo,
cuando sabes tu nombre
y el dinero guardado
en tu bolsillo.

Con el frío en tu cara,
y el vaho
haciendo el amor
con esos ojos verdes
que no cesan
de mirarte.

sábado, enero 06, 2007

Si fuera está nevando

alguien olvidó

tu nombre

esta noche.


Alguien que busca

en su cama

un lugar seguro

donde evitar

el vértigo.


Mientras

en la calle

la nieve calma

el insomnio

de la ciudad.


Con demasiado peso

en cada una

de tus manos

y el frío

entre tus dedos

atrofiándolos.


Nunca antes

una pared

pareció

un pasillo sin puertas,

el muro

contra el que

golpear

tus sueños.


Y te muerdes

el labio

para despertar,

aunque

la sangre te indica

que es hora

de asumirlo

todo.


Mientras

en la calle

se congelan

las parejas

en los parques,

mientras

sólo buscan

darse calor

mutuamente.

lunes, diciembre 25, 2006



...una maravilla de video...

domingo, diciembre 24, 2006


En la cafetería del tren
está el borracho
con su gorra de marinero.

Habla con la silla
vacía
de su izquierda
mientras el camarero
le sirve
otro whiskey.

Con las miradas
clavadas
en él.

Y sus sueños
en un poema con marcas
de apoyar
demasiadas veces
un vaso.

Todos los barcos
naufragaron para él.

Pero en el faro
aún le recuerdan.

Y mientras nadie lo ve
vuelve a su asiento,
y se sienta,
y se duerme.

Y pasadas dos horas
regresa con otra
copa entre
sus manos.

O con una pistola
que carga cada día
para asegurar el tiro.

miércoles, diciembre 20, 2006


Mientras espero
leo un poema
que alguien
descartó.

“No es bueno”, dicen.

Pero nadie ve
que
en el reverso de la hoja
se puede oler el mar.

Porque sus palabras
llegan por arte de magia,
cerrando las manos
y dejando escapar
la sangre
entre nuestros dedos.

martes, diciembre 19, 2006


Y aunque no lo hiciera,
a lo lejos,
siempre lo he deseado.

Retirarme a mi vacío,
a mi locura,
y disfrutar de penetrar,
con la mirada,
el alma de los que caminan
sin rumbo fijo.

Esconderme,
y espiar el recorrido de
las dudas,
el camino que deciden tomar
a mis espaldas.

Convertirme en uno de ellos,
desaparecer del paisaje.
Y residir para siempre
en diarios, en cuadernos,
en anchas pinceladas,
en fotos borrosas
y como no, en el olvido
de los que no me conocen.

lunes, diciembre 18, 2006


Dejaré apagada la luz
esta noche,
con la radio sonando
desde la habitación contigua.

Mientras te espero,
aunque las rosas
se aferren a mis pies
y poco a poco
la lluvia
se cuele por la ventana.

Nunca sabré
que escribías
cuando
garabateabas en el aire,
cuando te miraba
y la alfombra
se quemaba
detrás de ti.

Pero hoy,
una vez más,
llenaste mis bolsillos
de alfileres,
y con ellos juego
a trazar un camino,
que devuelva
el sonido
a esta vieja
máquina de discos.

viernes, diciembre 15, 2006


Espero
que se me escuche
gritar.

Espero que,
en ese instante,
tu ventana estalle
y cubra tu colchón
de lágrimas.

Y así la noche
retroceda,
y así entonces
puedas escuchar
mi llamada de auxilio.

Ya que
estos días
no me encuentro,
estos días
te miro
pero quiero
no mirarte.

Se me hace dificil
que por dentro
me queme
la vida.

Porque al hablar
te sigo buscando,
porque por momentos
parezco recuperarte,
porque te pierdo
en un océano.

Cuando decidió suicidarse
Van Gogh se llevó a la tumba
un lienzo pintado
de amarillo.

Cuando quiero entender
por qué merece la pena seguir,
pinto a mi alrededor de amarillo
y buceo en él.

Un color
para definirlo todo,
un color
para volverse loco.

Y en la calle
me gritan
que deje de hacerlo,
que existen colores
menos arriesgados.

Pero yo sé
que, al final,
cuando todo el mundo
se plantea lo que hace,
cuando todos
dudan de ellos mismos,
entonces envidian al lodo
que les desafió
a todos.

miércoles, diciembre 06, 2006


¿Qué hay de los que no queremos volver?

¿Qué hay de los que atravesamos el callejón
aunque suenen las puertas a nuestra espalda?

En algún lugar reside el miedo
a perder el equilibrio,
a encender la luz
y encontrarnos lejos de nuestra habitación.

Pero tratamos
de dejar atrás los mapas,
tratamos de perseguir
esa luz que se asoma por la ventana.

Y a cada paso
la necesidad de continuar
se hace mayor.

Y a cada paso
estamos más seguros
de no conocer
que paso debemos dar ahora.

Porque la vida es algo
que no todos los días
muestra su cara

Y por eso, a cada minuto,
buscamos espectantes
ese par de ojos
que indiquen
donde dormiremos
esta noche.